He leído con atención la nota de Política Internacional del 31 de mayo, firmada por Claudio Fantini, referida al presidente Javier Milei y a su orientación política y económica. Como lector habitual, considero legítimo el análisis crítico de un periodista; sin embargo, me preocupa cuando determinadas opiniones se presentan con un grado de certeza que parece exceder el terreno del análisis para ingresar en el de las afirmaciones concluyentes.
El autor sostiene, entre otros conceptos, que la inteligencia artificial estaría digitada por megamillonarios para influir sobre las democracias, estableciendo incluso paralelos con formas de manipulación de masas del siglo XX. Más allá de que se trata de un debate relevante y abierto, presentar hipótesis de semejante magnitud como si fueran hechos comprobados merece, cuanto menos, una fundamentación más sólida y equilibrada.
Asimismo, afirma que “la inflación sigue, la economía y el consumo languidecen y la angustia social crece”, formulación que parece ignorar matices y variables de un proceso económico complejo, todavía en desarrollo y sujeto a interpretaciones diversas. En un contexto tan delicado, las sentencias categóricas pueden contribuir más a reforzar posiciones previas que a enriquecer el debate público.
También resulta llamativa la afirmación respecto de la supuesta ayuda decisiva de Vladimir Putin para la elección de Donald Trump, cuestión sobre la que existen controversias y debates internacionales que difícilmente admitan aseveraciones tajantes.
Finalmente, el autor reivindica la cultura liberal como fundamento de las democracias occidentales libres y prósperas. En ese punto, paradójicamente, parecería acercarse a principios que el propio presidente Milei dice defender, aunque a lo largo del artículo predominen valoraciones críticas hacia su figura.
El periodismo de opinión es indispensable en una democracia. Pero precisamente por su influencia, cuanto más categórico es el juicio, mayor debería ser el esfuerzo por distinguir claramente entre hechos verificables, interpretaciones y preferencias ideológicas.
* Pedro Mayol. DNI: 6.884.180.