8 de septiembre de 2025 - 00:00

Cultura dopaminérgica: escape, exhibición e ilusión de éxito

En Vivencias llevamos treinta años viajando y seguimos creyendo que el viaje, como la vida, debe ser real, con la esencia de ese niño que explora, que se sorprende y que se encuentra a sí mismo en cada horizonte descubierto.

Vivimos en un tiempo donde el esfuerzo, la paciencia y la rutina han sido reemplazados por la obsesión con el placer instantáneo, la validación social y la sensación de logro inmediato. No se viaja para descubrir, sino para ser visto viajando. La vivencia se reduce a lo que el mundo valida en el momento y se mide el valor propio en función de números digitales. El viaje dejó de ser exploración y aprendizaje, sino un estímulo más dentro del circuito de dopamina.

A mediados de los ’90, iniciamos una aventura que se convirtió en la Fundación Vivencias Argentinas. Manteníamos viva la esencia curiosa del niño con el idealismo del adolescente, queríamos viajar: explorar, experimentar, vivenciar. Nuestro logo es un globo aerostático, símbolo de ese deseo de elevarnos y descubrir. No se trata de idealizar el pasado, pero sí de recuperar aquella esencia para mirar críticamente lo que hoy viven los adolescentes de la misma edad que teníamos entonces.

En Vivencias llevamos treinta años viajando y seguimos creyendo que el viaje, como la vida, debe ser real, con la esencia de ese niño que explora, que se sorprende y que se encuentra a sí mismo en cada horizonte descubierto.

* Pedro Alejandro Baziuk. Vicepresidente de Fundación Vivencias Argentinas.

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