22 de septiembre de 2013 - 02:32

Los escarabajos de estiércol, ¿pueden salvar al mundo?

Aunque parezca un héroe ambiental improbable, el escarabajo de estiércol, con su hábito de poner huevos sobre el excremento de las vacas y alimentarse de éste, puede llegar a ser un arma en la batalla contra el calentamiento global.

La agricultura, sabe usted, es un asunto gaseoso. Los 1.300 millones de rumiantes sueltos (vacas lecheras y ganado de engorde, búfalos, ovejas y cabras) en todo el mundo emiten más gases de invernadero que la industria del transporte, según la ONU.

Estos animales son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones globales de metano, un gas que constituye la mitad de la contribución de la agricultura e incluso es más potente que el muy calumniado CO2 (los otros grandes infractores de metano: las industrias de gas natural y petróleo y los rellenos sanitarios).

Por tanto, cualquier animal que ayude a disipar la emisión de gas invita a la investigación. En un documento publicado el 7 de agosto en la revista Plos One, Atte Penttilä y sus colegas de la Universidad de Helsinki informan de experimentos diseñados para ver si los escarabajos de estiércol afectan cuánto metano se libera de las boñigas de vacas, los montones de excremento que salpican los pastizales.

Los escarabajos de estiércol, por cierto, cavan sus madrigueras en heces de pastura y se alimentan del estiércol de vacas y otros rumiantes. También depositan sus huevos en el excremento, y sus crías se alimentan de lo mismo.

La respuesta a la pregunta del metano fue afirmativa. Los científicos descubrieron que las boñigas con escarabajos (específicamente de la especie Aphodius) hurgando en ellas emitían casi 40 por ciento menos metano durante un periodo de verano que las boñigas sin escarabajos.

¿Los escarabajos realmente ayudan?

El buen trabajo de los escarabajos sucede principalmente cuando escarban en el estiércol. El metano se forma bajo condiciones anaeróbicas, o carentes de oxígeno. Por tanto, conforme los insectos hacen túneles en el excremento, lo airean, cambiando las condiciones de tal forma que se produce menos metano dentro de las boñigas. Esto se traduce en menos gas metano emitido en la atmósfera.

De forma importante, el estudio también demostró que la presencia de escarabajos en boñigas viejas aumentaba la emisión de otro gas de invernadero; el óxido nitroso. Más estudios ayudarán a saber si esto neutraliza sus esfuerzos relacionados con el metano.

"En términos del efecto neto sobre el calentamiento global, diría que el jurado aún no tiene un veredicto", dice Tomas Roslin, coautor del estudio. "Gran parte de la emisión de metano proveniente del ganado escapa del frente y del trasero del animal; es menos lo que escapa del excremento. "Pero las acciones de los escarabajos deberían sopesarse en cualquier cálculo de efectos netos, para no equivocarnos", considera.

Menos excremento, y escarabajos

Lamentablemente, como muchos animales en estos días, el número de escarabajos de estiércol está disminuyendo. Roslin señala que en Finlandia, por ejemplo, más de la mitad de las especies de escarabajos de estiércol están amenazadas o casi en peligro de extinción.
 
Los motivos incluyen la falta de diversidad en el excremento y pasturas, que va de la mano con pastizales administrados más intensivamente, y la menor calidad del excremento, que actualmente contiene más químicos como medicamentos antiparasitarios suministrados a animales de engorde.

Eso es problemático, en parte porque incluso cuando la industria de engorde ha su
frido debido a sequías, costos de insumos más altos y así por el estilo, la demanda mundial de carne de res está creciendo.

En el mundo en desarrollo, en particular, las emisiones están aumentando conforme los criaderos se expanden. Los escarabajos por sí solos no pueden contener los gases de invernadero, por supuesto, pero "tenemos que entender y tomar en cuenta los efectos de estos agentes vivos para cambiar los flujos de gases del estiércol", considera Roslin.

"No podemos verlas (a las boñigas) simplemente como objetos pasivos", destaca. La mejor forma de ayudar a que los escarabajos prosperen y que "hagan lo suyo sobre el flujo de gases" es dejar que el ganado pastoree en distintos tipos de pastos al aire libre", precisa Roslin.

"Si encerramos nuestros ganado en establos y tratamos su estiércol como desperdicio, estaremos bloqueando los propios ciclos" pudiendo hacer una contribución silenciosa, aunque significativa, a uno de los problemas más candentes del mundo.

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