Una grabación de un circuito cerrado televisión, difundido a través de las redes sociales, provocó la indignación en China y en el mundo tras ser publicadas las imágenes en la prensa local.
Una grabación de un circuito cerrado televisión, difundido a través de las redes sociales, provocó la indignación en China y en el mundo tras ser publicadas las imágenes en la prensa local.
Ante las cámaras puede ver cómo una niña de cuatro años, con autismo, es maltratada y golpeada por una cuidadora en un centro de rehabilitación para niños en la ciudad meridional de Guangzhou. En la secuencia se ve cómo la niña pierde el conocimiento ante la actitud pasiva de otros adultos que están presentes en el recinto.
Las televisiones y diarios del país dicen que la nena fue trasladada a un centro de emergencia, donde la sometieron a neurocirugía. Los partes oficiales, según la prensa local, confirman que se está recuperando, por lo que puede permanecer sentada aunque su capacidad de habla es todavía reducida.
Según las mismas fuentes, la asistente y agresora habría sido acusada de agresión. Aunque el incidente sucedió hace tres meses, el vídeo ha generado un gran debate sobre la atención que reciben en China los niños con algún tipo de discapacidad.