Todos los años, miles de mendocinos esperan ansiosos el calendario festivalero. Empieza la vigilia para recibir a los artistas favoritos y maridarlos con vendimias departamentales.
Todos los años, miles de mendocinos esperan ansiosos el calendario festivalero. Empieza la vigilia para recibir a los artistas favoritos y maridarlos con vendimias departamentales.
Pero muchos se llevarán la sorpresa de que en este mes, si bien es común que se amontonen las fechas, algunos eventos están tan apretados que habrá chance de ver a Soledad y al Chaqueño con un par de días de diferencia. Asumimos, de hecho, que ni siquiera se tomarán la molestia de dejar Mendoza entre show y show.
Es el caso del Festival de La Paz y el Canto de Cuyo (17, 18, 19, 20 de enero, La Paz), el Encuentro de las Naciones (18, 19 y 20 de enero), el Festival del Melón y la Sandía (19 y 20, Lavalle) y el Festival de la Libertad (18 y 19, Las Heras). Pero además pasará lo mismo el primer fin de semana de febrero, con Rivadavia Canta al País y el Festival Nacional de la Tonada. ¿Se sentirá el público desairado, al verse en semejante dilema?
Los artistas, se sabe, suelen repetirse. Y el público, casualmente, también.
Atrás quedó el tiempo en que los festivales eran de astros del folclore: Junín verá a Valeria Lynch, Sergio Denis y Palito Ortega, entre otros. Y, quienes quieran una buena tonada en Valle de Uco, deberán ir a buscarla a los shows que darán Destino San Javier, Los Auténticos Decadentes y Abel Pintos.
Aunque las preguntas que surgen son otras: ¿Habrá en un futuro un calendario cultural equilibrado? ¿Cuál será la ruta de la gente ahora? ¿El criterio será la distancia o el bolsillo?