13 de febrero de 2015 - 00:00

En crisis, cerró conocido colegio privado

El Konrad Lorenz estaba apremiado por su situación económica y la pérdida de alumnos. Señalado como un modelo pedagógico, allí concurrían los hijos del gobernador Pérez. El cierre sorprendió a algunos padres que habían inscripto a sus hijos para este año.

Febrero comenzó con un clima por demás enrarecido para los padres de los chicos que estudian (o estudiaban) en el colegio Konrad Lorenz y para las autoridades de la institución.

Esta tensa atmósfera incluye acusaciones cruzadas entre ambas partes (padres y directivos). Sin embargo, lo único concreto en esta historia hasta el momento es que la prestigiosa institución -que supo instalar un nuevo paradigma educativo- anunció que cerrará sus puertas a partir del ciclo lectivo 2015, apremiada por una fuerte crisis económica.

Y ya con el inicio de clases pisando los talones, los padres de los alumnos que tenían todo listo para continuar en el colegio se ven en una nueva obligación, impensada días atrás: la de reubicar a sus hijos en otros establecimientos, con todo lo que ello implica.

“Hasta el viernes estuvimos intentando de todo para rescatar el colegio. Son 22 años que trabajé y le dediqué a la escuela. ¿Sabés lo que es dejar la vida para que todos tengan las mismas posibilidades? Esta escuela podría haber sido la más taquillera si yo hubiese renunciado al proyecto pedagógico.

Es tan cruel todo lo que se vive", indicó a Los Andes muy compungida Valentina Gelardi, representante legal del establecimiento, quien además aseguró que el colegio es víctima de una campaña de desprestigio desde el año pasado, impulsada por algunos de los padres que tenían allí a sus hijos.

La directiva resaltó que sólo contaban con 37 alumnos para iniciar las clases este año, un número con el que es imposible mantener la estructura (el año pasado la matrícula era de 185 alumnos).

Del otro lado, algunos padres también se mostraron dolidos, resaltando que no creen en la “victimización” de las autoridades y aclarando que las únicas víctimas son sus hijos -muchos de ellos con capacidades especiales-, que a 20 días del comienzo de clases están sin lugar en ningún establecimiento.

“Hay uno de los padres que ya presentó una demanda, porque nos hicieron pagar la matrícula, la pre matrícula y la cuota de los materiales y nunca se nos avisó que la escuela iba a cerrar. Este fin de semana nos vamos a juntar varios padres para ver si, entre todos, presentamos una demanda conjunta. A mí me deben 11 mil pesos y me piden 15 días para devolvérmelos. Pero yo los necesito ahora, porque tengo que reservar la banca de mis hijos en la única escuela integradora en la que conseguí lugar”, indicó Laura, madre de dos chicos de 8 y 4 años que están ahora sin banco (ver aparte).

Ayer, con el apoyo de algunas supervisoras, las autoridades del colegio comenzaron a trabajar en la reubicación de los chicos, mientras que Gelardi pidió a todos los padres un período de 15 días para poder devolverles el dinero.

“Para una escuela que le ha brindado a cada padre un lugar especial cuando todo el mundo se lo cerraba, pedir 15 días de contemplación para que me permitan ordenar no me transforma en una estafadora”, indicó Gelardi.


Institución con trayectoria
En 1993, el establecimiento ubicado hoy en calle Besares, Chacras de Coria (antes estuvo en Godoy Cruz) abrió sus puertas y desde el primer día tuvo un rasgo distintivo, marcado por el proyecto de educación ambiental plurilingüe.

“Fue la primera escuela que en Mendoza posicionó el respeto por la vida. El único baluarte importantísimo acá es su proyecto pedagógico, justamente. La escuela nunca persiguió un lucro. Si hubiera perseguido el rédito económico, no estaría pasando por la situación que estoy pasando”, destacó Gelardi.

De hecho, en sus 22 años de vida, la Lorenz dio “albergue” a chicos con Síndrome de Down, con déficit atencional y fue reconocida por el gobierno alemán como escuela internacional por su calidad educativa.

Sin embargo, según la propia representante legal, el principio del fin comenzó hace dos años. “El colegio perdió 30% de su alumnado. Los padres empezaron a cambiar los intereses y querían ciertas comodidades que la escuela no quiso dar de alguna manera. Desde el principio nuestra base para llevar adelante el proyecto educativo era un grupo reducido de alumnos. Pero en este momento, sobre todo cuando los chicos llegan al secundario, es como que quieren divertirse. Entonces la doble escolaridad y el grupo reducido empezaron a no convencerlos”, destacó la directiva, quien resaltó que el año pasado se generó una campaña de desprestigio que sostenía que la escuela iba a cerrar y que llevó a que muchos padres sacaran a sus hijos.

De los 37 alumnos que estaban inscriptos para este año, ocho pertenecían a la secundaria. “La decisión era inexorable. Y esto no es por querer estafar a alguien, sino por imposibilidad”, destacó, resaltando la “intención dañosa” que existe sobre la escuela desde el año pasado.

“Hemos hecho un acuerdo con un jardín que se ha ofrecido a recibir a todos los niños de nivel inicial, hasta 2° grado. Más grandes, sólo tenemos 10 niños más, son muy pocos a reubicar. No hemos pretendido dejar en la calle a nadie y estamos agotando todos los esfuerzos”, agregó Gelardi, señalando a aquellos padres y personas que nunca saldaron sus deudas con la escuela como parte de los responsables de esta situación. Según trascendió, la cifra asciende a más de $ 300 mil.

Gelardi se refirió a otra situación que ha sido resaltada: los hijos del gobernador Francisco Pérez estudian (o estudiaban) en esa escuela y ella no descarta que haya una mano negra detrás de este detalle.

“La familia Pérez es una familia como cualquier otra, con los mismos derechos. Siempre ha estado presente y ha apoyado la gestión de esta escuela. Pero por parte mía y por parte de ellos, esta escuela jamás aceptó tener nada que no le correspondiera a cualquier otra. Acá nunca se usufructó nada, y eso fue algo que estuvo siempre clarísimo en las dos partes”.

Y agregó: Esa familia hasta último momento apoyó para que la escuela siguiera viva, porque sus hijos estaban inscriptos, y esos chicos quedaron sin escuela”, destacó. De hecho, al no tener 15 alumnos por aula, la institución no puede aspirar a subsidios provinciales.

“Acá no hay estafa, me pueden dar vuelta por el derecho y por el revés y no me van a encontrar nada. Y siempre los padres van a saber cómo ubicarme, en todo momento he estado presente”, cerró Gelardi.

Padres reclaman reintegro del dinero

Luego de haber estado reunida durante la mañana de ayer con Valentina Gelardi en la escuela Konrad Lorenz, Laura (mamá de dos alumnitos) dialogó con Los Andes.

“En diciembre (Gelardi) nos dijo que este año el colegio seguía, aunque hubiera cinco personas. Entonces nosotros tuvimos que pagar en octubre mil pesos de la pre matrícula, y la matrícula -que son dos meses (enero y febrero, 1.800 pesos en los jardines y 2.800 pesos en primaria)-, además de la cuota de materiales. Recién el 10 de febrero nos avisó que cierra la escuela y que está en convocatoria”, comentó.

“A ella no le importan los chicos integrados. En la última reunión nos volvimos todos locos los padres y por eso es que convocaron a las supervisoras para hoy (por ayer) para empezar a reubicar a los chicos”, agregó.

Si bien Gelardi pidió a todos los padres 15 días para poder devolverles el dinero, esta madre dice no tener garantías. “Necesito ahora la plata. Conseguí banca para mis hijos en otra escuela integradora, pero tengo que pagar la inscripción. Además, ¿qué seguridad tengo de que me va a devolver la plata? Otra madre ya dijo que va a ir el miércoles con abogados. Y varios padres nos vamos a juntar a ver si presentamos una demanda conjunta”, advirtió.

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