Desde un par de horas antes del comienzo de la final en Marruecos, los hinchas de San Lorenzo empezaron a vivir de una manera especial el partido más importante de su historia, copando las tribunas del Grand Stade y rezando por un triunfo ante el Real Madrid.
Hasta metieron en el estadio una bandera con la imagen gigante del papa Francisco. Igual cantaron hasta el final y merecieron los aplausos. En la tribuna, entre los 12.000 cuervos, hubo una presencia especial: Viggo Mortensen.
En el grupo de los dirigentes obviamente estuvo Marcelo Tinelli, que viajó con toda su familia y hasta realizó excursiones por la ciudad. Los hinchas sintieron el impacto de los goles, pero mantuvieron su aliento y bancaron a sus jugadores. En las tribunas no perdieron.