13 de febrero de 2015 - 00:00

El pueblo de San Carlos dio el último adiós a Nuri

Fue conmovedora la demostración a la Reina de la Vendimia 2005, fallecida en forma trágica el jueves. El cariño hacia “una chica distinta” admirada “por su belleza y sencillez”.

La Vendimia genera afecto y adhesión. Ni el más escéptico podría negarlo después de presenciar la conmovedora demostración de cariño popular que recibió ayer Nuri Donnantuoni, la joven de 29 años que en 2005 logró la corona de la Vendimia Nacional para su pueblo y que falleció trágicamente el miércoles en un accidente de tránsito.

Por eso el pueblo de San Carlos salió a la calle para darle el último adiós. Esperaron en la puerta de sus hogares hasta verla pasar con los ojos húmedos, los dientes apretados, pañuelos blancos y flores recién arrancadas de su jardín.

Los aplausos en honor a su reina nacieron desde el interior de la iglesia San Carlos Borromeo -donde velaron sus restos-, se hicieron ensordecedores en la plaza y continuaron a lo largo de las calles como espasmos de dolor ante el paso de la carroza.

La gente ayer le agradecía mucho más que el haberle dado el reinado vendimial: “su simpatía”, “el haberse quedado a vivir en el departamento”, “su humildad” y “el estar siempre dispuesta a colaborar” fueron algunos de los argumentos que salieron de la multitud.

“Es la reina más bonita que ha salido de acá. Vinimos a despedirla porque aquí nos conocemos todos y era buena chica. La queríamos a nuestro modo”, soltaron Maricel Scaccia y Juan Carlos Fuentes, una pareja humilde de trabajadores rurales que “bajó” desde El Cepillo con su hijita para estar en el velorio.

Desde la madrugada del jueves, cientos de vecinos se acercaron sin otra intención que “dejarle un beso en el cajón”. La banda que vistió como Reina Nacional cruzaba el mismo, junto a un rosario y las flores y fotos de su reinado que la gente le iba regalando.

Su grupo más cercano de amigas y también reinas nacionales (de la Corenave) no se separaron un minuto del lugar. Funcionarios -la mayoría locales, pues de la Provincia sólo llegó minutos antes del entierro la ministra de Cultura, Marizul Ibañez- acompañaron a la familia de la soberana, que estaba devastada por la situación.


Procesión popular
A las 16, se realizó una ceremonia religiosa para orar por su alma y, pasadas las 17, la soberana era despedida con aplausos por las cerca de 400 personas que se habían congregado en la plaza departamental.

El acompañamiento recorrió a paso lento los más de dos kilómetros que separan la villa sancarlina de Eugenio Bustos, donde en la calle Capitán Cobos se encuentra el cementerio municipal. Allí la esperaban más de 500 personas.

“Era una chica distinta: brillante, inteligente, solidaria, simpática”, la definió el intendente Jorge Difonso, quien recordó que días atrás había bromeado con la morocha acerca del paraje Tres Esquinas. Ella decía que gracias a que se fue a vivir allí ahora se convertía en distrito. “Se había hecho cargo de una finca de su papá. Era nuestra nueva vecina”, soltaron emocionadas unas mujeres del lugar.

“Le costó mucho relacionarse al principio, disfrutar el reinado, porque era extremadamente tímida. Pero cuando se soltó, se permitió emocionarse y se sintió la preferida de la gente; empezó a valorar y responder las muestras de afecto.

Era muy humilde. Cuando veía sus fotos en la calle, decía que no se creía ella”, recordó Silvia Arenas, la jefa de Protocolo de la comuna y quien siempre la convocaba para asesorar y acompañar a las nuevas candidatas.

La actual Reina Nacional de la Vendimia, Sofía Haudet, y la virreina, Agustina Cano, llegaron al velorio antes del mediodía. “No me sorprende tanto cariño, porque el pueblo mendocino adopta a sus reinas como hijas”, dijo la soberana nacional. Mientras tanto, la tupungatina se refirió con mucho cariño a Nuri y reconoció que “como valletana” siempre la había admirado por su belleza y sencillez.


Más que una Reina
Hay una imagen que pinta lo que significa Nuri para algunas familias de San Carlos. En ese departamento están en plena campaña política y un joven estaba visitando un almacén de barrio en Pareditas cuando dieron la noticia por radio. "La señora de la casa y los que compraban se pusieron a llorar y a abrazarse. Es que en estas casas y locales desde que salió tienen una foto de la reina colgada", contó.

Aldo Donnantuoni es el principal productor de orégano de la zona y quien le da trabajo a mucha gente y ayuda a sostenerse a muchos productores oreganeros menores. Por eso, Nuri en su tierra era como la hija del ‘patrón’, de un patrón querido y respetado por muchas familias.

Ella conocía y visitaba a esas familias y la mayoría le prodigaba afecto. La ex soberana había preferido dejar su carrera de Escribana y seguir los pasos del padre que adoraba en sus negocios. Inteligencia y desenvoltura no le faltaban. “Era una joven muy despierta. A corta edad ya había recorrido varios lugares del mundo”, señaló un vecino.

El mensaje de su virreina

Gisela Campos, Virreina Nacional 2005 y actual conductora de Canal 7, le dedicó un conmovedor mensaje de despedida en Facebook.

“Hoy es un día muy triste, me toca despedir a una gran amiga, compañera y mujer. Expresar lo que siento es difícil porque no encuentro manera ni palabras para explicarlo”, escribió. “Solo puedo decirles que un ser muy especial con un alma transparente y dulce, una personita que daba todo por su familia y seres queridos, partió al encuentro del Señor”, agregó junto a una foto de las dos sonriendo.

“Doy gracias a Dios por haberme dejado ser parte de su mundo, de conocerla, de compartir y sobre todo de quererla tanto porque siempre lo que recibí de ella fue cariño, atención y dulzura!!", cerró la conductora televisiva.

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