La secuencia de indagatorias en torno al caso de la ex Ciccone Calcográfica transcurrió dentro de los carriles previstos hasta por el propio segundo jerarca del Poder Ejecutivo.
La secuencia de indagatorias en torno al caso de la ex Ciccone Calcográfica transcurrió dentro de los carriles previstos hasta por el propio segundo jerarca del Poder Ejecutivo.
La estrategia judicial del Vicepresidente se sustentó en desmarcarse de toda responsabilidad en el salvataje de la ex impresora a favor del fondo de inversión The Old Fund (TOF) a cargo de su supuesto testaferro Alejandro Vandenbroele. También sobre el final de la semana ignoró a su presunto amigo de la infancia y presunto socio José María Núñez Carmona, hasta el punto de que uno de sus abogados, que lo era de ambos, resolvió dejar de serlo de aquél.
Si en este primer tiempo hubo alguna sorpresa, casi a la altura del 1 a 0 parcial de Croacia frente a Brasil, fue la declaración del ex jefe de asesores de la Afip, Rafael Resnick Brenner, hombre del titular del organismo, Ricardo Echegaray. Resnick Brenner, si bien no involucró directamente a Boudou, sugirió que estuvo al tanto del salvataje de la ex Ciccone: dijo que Núñez Carmona, si bien no tenía un cargo formal en Economía cuando el Vicepresidente era su titular, era el "encargado" del Palacio de Hacienda para el plan de facilidades de pago de deudas impositivas de la empresa.
Según él, así se lo hizo saber en una reunión el jefe de Gabinete de Boudou en Economía, Guido Forcieri, a la que asistió Núñez Carmona. La confirmación de estas revelaciones podría surgir el miércoles cuando declarará también como sospechoso Forcieri, representante de Argentina ante el Banco Mundial, y al día siguiente el propio Núñez Carmona.
¿El partido terminará el jueves? No hay seguridad de que así sea, o si acaso habrá tiempo de descuento. Boudou, sin dudas, quiere ir al alargue. El pedido de que se investigue "la ruta del dinero", casi al mismo tiempo que la orden que dio la Cámara al juez, va en ese sentido. Como también en la misma dirección es la promesa pública, aún no solicitada formalmente al juez, de que pedirá ampliar su declaración para abordar las "cuestiones políticas" del caso.
Respecto del origen del financiamiento por el cual Ciccone quedó en manos de TOF, el juez dispondrá las próximas horas de la investigación que sobre "la pata financiera" realizó el fiscal Jorge Di Lello. Lijo podría dar por concluida esa investigación, o bien pediría "evacuar citas", como se dice en la jerga, para cubrir en un todo el reclamo del Vicepresidente.
De estas circunstancias depende que el partido termine antes de fin de mes, o el alargue vaya hasta más allá del Mundial: agosto, una vez finalizada la feria judicial. El resultado final será: procesamiento (derrota), lo que Boudou dijo públicamente descontar; sobreseimiento (triunfo), o falta de mérito (empate).
Al compás del juego judicial, empezó a precalentarse el juego político. Boudou hizo público que en el Gobierno, como en el oficialismo, hay "machos del off" que operan mediáticamente en su contra. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, tomó distancia políticamente de esa acusación: si Boudou cree que es así, que sea él quien haga nombres. El Vicepresidente entiende que "machos del off" es, en primer lugar, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, de quien desconfía desde que saltó el caso, hace más de dos años.
También incluye a Daniel Scioli, bonaerense como Randazzo, por su supuesta relación con la empresa de juegos y casinos Boldt, interesada en su momento en quedarse con la Ciccone en quiebra. Para aventar esas sospechas, como también las críticas que recibió por participar de una jornada organizada por el Grupo Clarín, la semana que pasó Scioli dispuso la puesta en funcionamiento, a través de Provincia Net, de un centro de procesamiento de datos por el cual quita a Boldt parte del negocio de las apuestas on line.
¿Y la Presidenta? Cristina Fernández sigue en su silencio. Desde que Lijo llamó a indagatoria al Vicepresidente, tuvo cinco apariciones públicas en las que no hizo comentarios; en tres de ellas puso a Boudou en primera fila, la última al día siguiente de la indagatoria. La Presidenta recibe críticas por su silencio y por esos gestos de supuesto respaldo a ultranza, pero también las recibiría si hubiera roto el silencio. Preserva, a rajatabla, el papel institucional. El por qué lo hace, el tiempo lo dirá.