14 de enero de 2015 - 00:00

El milagro cordobés de la hostia sangrante está en Mendoza

Hasta el domingo, la comunidad católica de la Iglesia Misionera de Evangelización, ubicada en el oeste de Godoy Cruz, desarrollará distintas actividades.

El 24 de junio de 1973, el entonces sacerdote Bruno Tinivelli Fangelli estaba celebrando la misa en una parroquia en La Falda (Córdoba) cuando, al momento de la consagración, notó que sobre la hostia había una gota de sangre y luego tres, que tomaron la forma de un racimo de uva.

Cuarenta y un años después, la Hostia Sangrante se conserva intacta y estará hasta el domingo en la provincia, para que los fieles de la Iglesia Misionera de Evangelización (Católica Apostólica no Romana) puedan verla.

A este milagro eucarístico se le atribuyen, además, varias sanaciones físicas y espirituales, como también manifestaciones que no han podido ser explicadas. Una de ellas, durante una procesión en agosto de 2012, en la parroquia de Jesús de Nazareth (ubicada en Godoy Cruz), cuando uno de los fieles captó una luz brillante en un video que tomó con su celular.

Si bien cada jueves se celebra en este templo la misa de sanación y liberación y los domingos una comunitaria, esta semana se desarrollarán otras actividades.

El fundador de la comunidad religiosa, obispo Bruno Tinivelli, quien está de visita en Mendoza, relata que, cuando por primera vez vio una gota de sangre en la hostia, se miró las manos y la nariz, para ver si provenía de él. Y no sólo no era así, sino que brotaron dos gotas más.

Pero también cuenta que sintió que una fuerza lo golpeaba en la frente a él y los otros dos sacerdotes que estaban en el altar, quienes cayeron de espaldas; mientras los fieles experimentaron el mismo golpe pero en la nuca y se desplomaron hacia adelante.

Desde cerca de las 21 hasta las 5 de la mañana, rememora, todos estuvieron en un trance y tuvieron distintas visiones. Cuando despertaron, Tinivelli terminó de celebrar la misa, la que sostiene con una sonrisa, fue la más larga de su vida, con otra hostia.

La sangrante fue guardada en un relicario pero, como son frágiles, el padre Bruno decidió colocar una segunda como suplemento. A la semana, esta última también tenía sangre fresca, que al principio parecía una mancha indefinida y luego se convirtió en el rostro de Cristo.

Por otra parte, la primera siguió sangrando y el racimo de uva inicial se tornó en un corazón, detalla, que hasta tiene un corte largo donde le clavaron la lanza a Jesús.

El padre Cristian Pino, a cargo de la Parroquia Jesús de Nazareth (en Godoy Cruz), resaltó que el milagro fue estudiado por científicos de la NASA cuando el canal History Channel lo incluyó en su programa "Milagros decodificados".

Dentro de esos estudios, acotó Tinivelli, se demostró que la oblea -elaborada con harina y agua- se apolilla o desintegra en tres años, y que si se la humedece le aparece moho, mientras las dos milagrosas siguen intactas y la sangre de color rojo brillante.


La sanación
Tres días después del milagro de junio de 1973, un hombre acudió a ver padre Bruno porque su hijo de 10 años estaba enfermo de nefrosis y los médicos le habían dado el alta del hospital para que muriera en casa.

El sacerdote le explicó al hombre que no era sanador, pero ante la insistencia del papá, accedió a colocar una camisa del pequeño sobre la reliquia con la Hostia Sangrante.

Al día siguiente, Tinivelli fue al hogar del niño y vio que estaba hinchado al punto que no podía abrir los ojos, por lo que pasó un rato intentando preparar a los padres para lo que creía inevitable.

La respuesta convencida del hombre fue "Yo sé que el señor lo va a curar". Varios días más tarde, el sacerdote volvió a la casa del pequeño Carlos y vio que había mucha gente, por lo que intuyó que había fallecido. Sin embargo, era uno de los chicos con que se había cruzado en la puerta, sin reconocerlo, ya que estaba corriendo, completamente sano.

Como Antonio, el papá del pequeño, le preguntó de qué manera podía agradecer a Dios, el padre Bruno le ofreció celebrar en la vivienda una misa de Acción de Gracias. Acudieron unas cuatrocientas personas, entre familiares, amigos y vecinos, y pronto se convirtió en un sitio de reunión frecuente.

De este modo nacía la Iglesia Misionera de Evangelización, que hoy tiene 19 parroquias en Córdoba, 4 en Mendoza y varias en otras partes del país.

Bruno Tinivelli explica que es una comunidad Católica Apostólica No Romana, ya que, pese a que viajó al Vaticano, no logró que un obispo lo incluyera en su Diócesis.

De todos modos, cuenta que la primera ruptura se produjo cuando todavía estaba en el seminario, ya que las autoridades se negaron a que un "hijo natural" se ordenara como sacerdote -por haber nacido del pecado- y él se resistió, con lo que logró que sí ordenarse sacerdote pero también se ganó el enojo.

Y luego, durante la dictadura militar, cuenta que se enteró de que el arzobispo de Córdoba, Raúl Primatesta, lo había señalado como guerrillero por las misas multitudinarias que organizaba, con lo que el quiebre fue ya definitivo.

Agenda

Hoy, de 18 a 20, la Hostia Sangrante estará en la plaza Malvinas Argentinas del barrio Suárez (ubicado al noroeste de la rotonda del Corredor del Oeste).

De aquí partirá la procesión de las antorchas hasta la parroquia de Jesús de Nazareth (en Elena de Roffo 2575), donde el obispo Bruno Tinivelli Fangelli, fundador de la comunidad, celebrará la misa. También se descubrirá una placa en homenaje del padre Nelson, quien era el párroco de Godoy Cruz y falleció recientemente.

Mañana. A partir de las 19, el milagro eucarístico será expuesto en la parroquia Jesús de Nazareth para su adoración y a las 20 se celebrará la misa. 
Sábado. Desde las 18 y hasta las 21, la Hostia Sangrante estará en la plaza departamental de Luján, como también los 120 misioneros de distintas partes del país que se han reunido esta semana en Perdriel.

Domingo. A las 20 se celebrará la misa de cierre en la parroquia de Godoy Cruz.

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