jueves 13 de mayo de2021

El Malvexit frente al Brexit británico - Por Dr. César Augusto Lerena
El Malvexit frente al Brexit británico - Por Dr. César Augusto Lerena
Opinión

El Malvexit frente al Brexit británico - Por Dr. César Augusto Lerena

  • lunes, 15 de octubre de 2018
El Malvexit frente al Brexit británico - Por Dr. César Augusto Lerena
El Malvexit frente al Brexit británico - Por Dr. César Augusto Lerena

Por el Tratado de Lisboa, los ciudadanos europeos y los argentinos con doble ciudadanía (¡ah! ¿nuestra Cancillería no les avisó qué debían sufragar?) votaron la Nueva Constitución Europea, que incluyó, como Territorios de Ultramar a las Malvinas y la Antártida.

Fueron los irlandeses quienes rechazaron el Tratado y no los españoles o italianos, por lo cual, la Constitución recién entró en vigor en diciembre de 2009 y, pese, a que Nigel Farage manifestara que "Somos lo suficientemente buenos para prosperar representándonos a nosotros mismos…  ", Theresa May, trata de acordar un "Brexit blando" para conciliar los intereses de Irlanda del Norte, propuesta que la Unión Europea califica de inviable.

Su relación con Escocia es otro problema y, si bien en el referéndum de independencia el "No" alcanzó 55,3%, su ministra principal, Nicola Sturgeon, sabiendo que el Reino Unido (RU) saldrá también del mercado único, entiende que esto no estuvo en el escenario en el que votaron los escoceses y, por ello, tendrá "implicancias significativas para la economía de Escocia".

Es que en marzo de 2017 solicitó a la ministra May la autorización de un segundo referéndum "al considerar que los escoceses deben escoger su propio futuro y ejercitar el derecho a la autodeterminación".

La primer ministra respondió: "No es el momento de otro referéndum", contradiciendo la política británica declamada en Malvinas.

Estrategia del Reino Unido 

¿Cuál será el comportamiento británico? Seguramente imbuidos por Benjamín Disraeli, se afirmarán en sus socios del Commonwealth como Australia, Bangladés, Canadá, India, Malasia y Sudáfrica, por sus potencialidades comerciales, dejando fuera a colonias (no Commonwealth) como Malvinas.

Asimismo promoverán un eje con Estados Unidos, acentuando el proteccionismo y las políticas puras inglesas, que nunca terminaron de adaptarse a la UE, conservando su moneda, y discutiendo cuestiones esenciales, como los espacios de buena vecindad y solidaridad, la universalidad de los derechos humanos; las cuestiones migratorias y los principios de las Naciones Unidas y, de las derivadas de una probable salida de Italia y de otros países.  Está claro el espíritu inglés: los últimos en acordar las condiciones y los primeros en irse.

La salida de Malvinas

Con el Brexit se acaba en Malvinas la "dieta mediterránea". El Brexit provocará el Malvexit, la salida de Malvinas como territorio de ultramar y con ello, perderán los aportes del Fondo Europeo, del Banco de Inversiones y de los programas de educación y ambiente.

Peor aún, seguramente se debilitará la "posición" inglesa de la autodeterminación y, Europa, donde 95% de sus exportaciones terminan, les aplicará aranceles a sus principales exportaciones; caerán los joint venture con empresas pesqueras españolas que son 90% de las licencias ilegales de Malvinas y, es muy probable, que el RU les elimine toda ayuda y se reflote aquello que dijera el defensor del imperialismo Joseph Chamberlain: "Las islas son el más oscuro suburbio del Imperio".

No los ayudará tampoco el acercamiento comercial de Gran Bretaña con Argentina. El Brexit actuará de revulsivo, como lo fueron las derrotas inglesas de 1806 y 1807 en el Río de la Plata, donde de invasores pasaron a comerciantes netos.

La posicion de los isleños

Aunque son poco más de 3.000 personas implantadas las que viven en Malvinas, el espíritu isleño las abroquela. Tienen clara la grave situación que enfrentarán el 29 de marzo de 2019 si el RU ratifica el Brexit. Lo confirma la Asociación de Territorios de Ultramar: "La salida implicará un grave riesgo".

La Unión Europa les aplicará tarifas a sus productos; deberán renegociar los acuerdos comerciales y, ello es una mala noticia, donde 75% de sus ingresos dependen de la pesca y 90% de sus productos los consume Europa.

Contrario al ajuste argentino, salen a buscan negocios extra-europeos y para ello necesitan más vuelos a terceros países, profundizar su relación con Uruguay que les provee puertos que aseguran las operaciones de los buques extranjeros que pescan en el Atlántico Sur y, que es sede, junto con Puerto Arenas, de la naviera SAAS cuyo buque portacontenedor hace tráfico cada 14 días a Malvinas.  ¿Y nuestra Cancillería? Firma acuerdos para "favorecer el desarrollo de las islas". No es serio.

Argentina frente al Malvexit         

El Brexit es una importante oportunidad para Argentina. Los ingleses necesitan incrementar su comercio, además, la UE no tendrá obligación de apoyar a Londres en el tema Malvinas.

El Reino Unido promoverá un acuerdo de libre comercio con Argentina dejando afuera a Malvinas y, es de esperar, que la Cancillería argentina aproveche para denunciar los "Acuerdos de Madrid" iniciando una amplia negociación con aprobación del Congreso que nos permita alcanzar acuerdos equitativos, que nos encaminen hacia nuestra soberanía marítima e insular.

La Argentina debería promover acuerdos con España, Uruguay y Chile.

España quedará debilitada con el Brexit y tiene en Argentina una oportunidad de regularizar las capturas que realiza en el mar argentino.

Con Uruguay es necesario ampliar el Tratado del Río de la Plata, en la política portuaria, de navegación y pesquera, pero también de integración social y económica, donde Argentina podría compensar la prohibición del uso de puertos a los buques que pescan ilegalmente en el mar argentino o adyacente.

FInalmente, iniciar con Chile un camino de integración, comenzando con el canal de Beagle, la Antártida, el intercambio de bienes y servicios y de salida al Pacífico.