El 3-1 de Brasil sobre Croacia en el partido que dio inicio al Mundial 2014 dejará mucha tela para cortar. Es que el japonés Yuichi Nishimura, árbitro principal del encuentro, tuvo una tarde para el olvido. No cobró un penal (dudoso) para los europeos, otorgó uno al local (inexistente) que se tradujo en el 2-1 parcial, y finalmente no convalidó un gol croata que hubiera significado el empate por una supuesta falta al arquero Julio César. La polémica ya se instaló. Y en las redes sociales se propaga minuto a minuto.

