Argentina ha recurrido siempre a estos mercados hasta que perdió el crédito por el default de 2002. Seleccionaba un agente colocador, generalmente un market maker (hacedor de mercados) como el UBS, Credit Suisse, Citi, etc., que recibía los bonos emitidos por el país y los sustituía por ADR, títulos propios, (American Depositary Receipts) que los colocaba entre los interesados en invertir fondos.
Esto fue una constante desde hace cincuenta años hasta el default de Rodríguez Saá en que cesaron los pagos totalmente. En 1966 la deuda externa era de U$S 3.276 millones y fue ascendiendo hasta 2003 a U$S 170.000 millones: el 5.189% en sólo 37 años.
En 2014, canje de por medio, la deuda externa es de U$S 200.000 millones, de modo que el “desendeudamiento” de Cristina no sólo no es tal sino que existe un aumento del mismo fruto de la política económica de “crecimiento con inclusión social” tan mentirosa.
El exitoso canje
En 2005 y 2010 el gobierno K decidió ofrecer un canje de bonos a los ahorristas, de modo que cada uno de ellos recibiría por cada título de U$S 100, otro de U$S 25, con una quita de U$S 75. Así entonces se celebró ¡el canje más exitoso de la historia! como suelen decir los K.
Es claro que los acreedores estaban obligados a renunciar al cobro del 75% de sus ahorros con un argumento amenazante y extorsionador: ¡o reciben esto o nada porque el país está en default!
Me pregunto ¿esto se puede llamar “procedimiento buitre”, o “estafa internacional”, o “inmoralidad soberana”?
De ningún modo fue un “canje exitoso” como gloriosamente lo denominaron los K para el deleite de sus aplaudidores, seguidores de buena y mala fe, y beneficiarios del poder, principalmente.
Este canje lo aceptó un 92,4% de los bonistas, rechazándolo el 7,6%. De esta minoría el 1% demandó al país en la jurisdicción norteamericana elegida por Néstor y Cristina, aceptando la legislación de EEUU.
Desde 2005 hasta 2014, 9 años, los K no sólo no llegaron a ningún acuerdo con los bonistas que no aceptaron el canje ni con los que demandaron, “fondos buitres” o “holdouts”, esta denominación más elegante por cierto sino que proclamaron, a quien los quisiera oír, especialmente a la tribuna local aplaudidora y a los medios internacionales, que no les pagaría un solo dólar. Esto les valió pasar de la presidencia a la inmortalidad de los héroes. Así Cristina obtuvo el 54% de los votos de 2011.
Me anticipo a las críticas. Dirán que el canje de bonos lo hicieron porque era imposible afrontar una deuda impagable -por la incompetencia de los gobiernos- y se necesitaba desendeudar al país, por lo que fue un “estado de necesidad”.
El “desendeudamiento” no fue tal porque el gasto público siguió imperturbable y la deuda hoy asciende a U$S 200.000 millones.
La acumulación geométrica de deuda desde los 60’ obedece a las pésimas políticas económicas de los sucesivos gobiernos militares y civiles, que privilegiaron el gasto demagógico y populista por sobre la inversión productiva, y la atroz guerra de Malvinas provocada por los sueños alcohólicos de un general que ante la Plaza de Mayo llena de gente y fervor por las mentiras de los partes de guerra, creyó que reviviría un Perón imposible y con ello prorrogaría sin plazo al gobierno militar.
La política económica K de “crecimiento con inclusión social” fue sólo un consumismo creciente en espiral, sin inversiones ni ingresos de dólares, que culminó con inflación, recesión, estanflación, cepo cambiario y … ¡nuevo default!
Se dirá que las quitas en los concursos y quiebras, en menor escala, son en su esencia las mismas del canje de deudas y nadie las llama inmorales ni defraudatorias. A veces hay concursos y quiebras escandalosas que se extienden a acreedores que quedan en la ruina.
El canje como las quitas concursales, son inmorales, permitidas por estado de necesidad de los deudores, que se quedan con los fondos de quienes confiaron en ellos. El canje dejó en igual situación a muchos bonistas, especialmente a jubilados italianos que creyeron en el país.
Nuestro desprestigio y la honra perdida hace muchos años, que nos ha aislado del mundo más aún con los gobiernos K, nos costará décadas para remontar, si es que a partir de 2016 tenemos la dicha de un nuevo gobierno serio, responsable y con buena praxis, que hasta ahora no se logra percibir.
El default y el canje sirvieron a los Kirchner para no pagar, acumular ingresos por miles de millones y, en vez de invertirlos y pagar deuda, los destinaron al gasto obsceno y al consumismo feroz, hoy en retirada y sin reedición posible. Repsol y el Club de París quedarán a cargo de los nuevos gobiernos desde 2016.
La inmoralidad del canje sería en todo caso igual a la de los fondos buitres pero con una diferencia: estos han hecho sus negocios “dentro de la ley” en tanto que el gobierno lo hizo dentro de una mega mala praxis histórica, combinada con una corrupción sin precedentes. En el contexto internacional se nos califica como uno de los países mas corruptos del mundo.
Esto obligaría, por lo menos, a que Cristina y los K se abstuvieran de calificar negativamente a los fondos demandantes y al juez Griesa, que sólo cumple con su función de juez independiente, y a Obama y los EEUU que, contrariamente a nuestros gobernantes, no “manejan ni ordenan” a los jueces, ni tienen un obsecuente empleado como Oyarbide.
La actualidad sin eufemismos y el peligro posible
Con estos antecedentes y la verdad sobre el canje, Cristina, Axel y el Congreso deben hacer nuevas cuentas. Ganaron con el canje o evitaron pagar decenas de miles de millones de dólares que quitaron al 92,6% de los acreedores que lo aceptaron.
Hoy se enfrentan al pago de una sentencia por U$S 1.500 millones, casi infinitamente inferior a las quitas de 2005 y 2010. Entonces deben contactarse con el special master Pollack y negociar las mejores condiciones de pago. Así evitarán las gravísimas consecuencias para el país y nosotros, su gente, en el presente y décadas futuras.
La ley de cambio de jurisdicción viola los pactos celebrados y puede ocasionar la declaración de default y de desacato, con más deterioro y exclusión del país del concierto internacional.
Si el default persiste, a los “fondos buitres” se agregarán los canjistas que no demandaron, con una particularidad: darán por caído el acuerdo de canje y pedirán judicialmente la “aceleración” de sus bonos, que significa el pago íntegro del capital más intereses desde 2002 y punitorios, de modo que la deuda externa puede ascender, según cálculos de diversos analistas a unos U$S 400.000 millones.
¡Argentinos! ¡No dejemos que esta aberración siga adelante! La ley de Cristina y Axel de cambio de jurisdicción acelerará todas las variantes de la deuda. No nos engañemos por el grito de guerra K “Patria o buitres”!
De lo contrario, ignoro cuál será el futuro del país pero, con certeza, no será bueno.