2 de enero de 2018 - 00:00

El equilibrio… ese punto difícil de lograr - Por Alejandra Vargas

Estar al día con los estudios. Terminar la carrera. Hacer una diplomatura. Emprender el viaje tan postergado. Ampliar la casa o tener el patio organizado y el pasto en condiciones aún en invierno. Ordenar los armarios, sobre todo ése en el que siempre se juntan cosas que guardo por las dudas.

Arreglar los sillones o comprar un juego de living. Eliminar la humedad de las paredes y pintar. Cuando empiecen las clases, retomar el gimnasio. Hacer una escapada familiar una vez por mes. Juntarme con mis amigos más seguido. Ir a la nutricionista y respetar la dieta. Encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal…

En cada fin de año y en los primeros días del nuevo año, las emociones viven una vorágine como pocas veces experimentan el resto de las 52 semanas. Es que las listas con metas que hacemos mientras brindamos son acumulativas: a todo lo que no hicimos el anterior le adosamos otros propósitos.

Y pasan las 365 jornadas y … El estudio fue más lento de lo previsto. Llegó noviembre y la carrera sigue sin terminar. Nunca fui a la nutricionista ni me hice tiempo para arrancar con el gimnasio. Las escapadas y las juntadas con amigos quedaron postergadas por viajes laborales. Cada vez que averiguamos para arreglar la casa, el presupuesto no alcanzaba.

La lista sigue intacta, mientras la frustración crece al ritmo de los reclamos propios, familiares y laborales. Esa sensación de estar en deuda todo el tiempo con todo el mundo a pesar de que estamos todo el día haciendo de todo.

Entonces, llegamos a un nuevo diciembre ejecutando el “blues de fin de año”, tal como califica la psicóloga brasileña Karina Lapa. Ella –como varios profesionales locales- admiten que es frecuente para esta época un aumento en la búsqueda de terapias.

La clave para no llegar ansiosos y estresados por las metas incumplidas está en cómo encaramos esas listas y cómo vemos el horizonte. “Si quiere estar bien mañana y sentir que ha tenido un buen año, comience ahora mismo, de lo contrario se encontrará a fines del 2018 lamentando no haber obtenido lo que deseaba. No culpe a las circunstancias, siempre las hay, son intrínsecas a la condición de estar vivos”, insistió –en una entrevista a Infobae- la psicóloga y escritora Celia Antonini.

Creo que se puede traducir: vivir con la mirada puesta en lo importante, aunque debamos resolver lo urgente. El punto es encontrar ese equilibrio.

LAS MAS LEIDAS