1 de julio de 2018 - 00:00

El derechista austríaco Kurz lidera la UE desde hoy

El joven canciller, al que algunos tachan de oportunista, impulsa el cierre de fronteras a inmigrantes “económicos”.

“Estrella del rock” para algunos y “oportunista” para otros, el canciller austriaco Sebastian Kurz, cuyo país asume hoy la presidencia rotativa de la Unión Europea (UE), no deja a nadie indiferente.

Austria comienza su semestre al frente de la UE, en un momento en que los gobiernos del continente endurecen sus discursos sobre la recepción de los demandantes de asilo, un asunto que divide a los Estados miembros.

Y esto constituye una suerte para el dirigente conservador de 31 años, aliado a la extrema derecha austriaca (FPÖ) desde diciembre, que se jacta de ser uno de los artífices del cierre de la "ruta de los Balcanes" en 2016, cuando era ministro de Relaciones Exteriores, y ya anunció su intención de convertir la cuestión migratoria en la prioridad de su mandato al frente de los 28.

El líder del Partido Popular austríaco (ÖVP) logró su ascenso y selló su alianza con el FPÖ con la promesa de una política sin concesiones hacia los migrantes.

Kurz es una figura controvertida, pero sabe entender las preocupaciones actuales, explica Patrick Moreau, investigador francés y experto en Austria. "Su crítica a la decisión de Angela Merkel de abrir temporalmente sus fronteras en 2015 es cada vez más compartida", así como su "eurofilia crítica", añade Moreau.

Kurz es partidario de la UE, siempre y cuando conceda más soberanía a los Estados miembros. Una visión que comparte con el FPÖ y los demás partidos ultraderechistas de Europa que abandonaron, en su mayoría, sus planes de salida del bloque.

“Ya sea como gestor de una crisis de refugiados, como encarnación de las esperanzas de la derecha o como buen estratega, la presidencia austriaca de la UE le ofrecerá al canciller la posibilidad de destacar”, escribe el diario centrista austriaco Kurier.

Para Austria y sus 8,7 millones de habitantes, el clima político está en las antípodas del que imperaba en el año 2000, cuando la derecha conservadora del ÖVP cerró, por primera vez, una alianza con la extrema derecha de Jörg Haider.

La coalición se granjeó entonces numerosas críticas internacionales y la UE mantuvo durante meses sanciones contra Viena. Dieciocho años después, en momentos en que las derechas nacionalistas van viento en popa, "Kurz es una figura reconocida en el escenario internacional y los austríacos están orgullosos de él", asegura Moreau.

Debate sobre el presupuesto

El otro gran desafío de la presidencia austríaca es avanzar en las negociaciones sobre el presupuesto a largo plazo de la UE para 2021-2027.

Las negociaciones sobre el presupuesto plurianual de la UE son complicadas por los recortes propuestos por la Comisión Europea en las partidas dedicadas a la Política Agrícola Común (PAC) y a las regiones.

Los grandes beneficiarios de la PAC, Francia y España, denuncian pérdidas de ingresos para los agricultores y piden que se mantenga el presupuesto en su nivel actual.

LAS MAS LEIDAS