Un grupo de diputadas de la izquierda opositora ingresaron ayer al Congreso chileno un proyecto de ley para establecer el aborto libre, siguiendo los pasos de Argentina un año después de la instauración en el país de la interrupción de embarazo por razones médicas y violación.
La iniciativa busca despenalizar la interrupción del embarazo "decidido por la mujer" hasta las 14 semanas de gestación.
"No puede ser que las mujeres sean llevadas a la cárcel por abortar. Creemos en la maternidad deseada", dijo a periodistas la diputada del partido Revolución Democrática (izquierda), Maite Orsini, que lidera a un grupo de 12 parlamentarias que se presentaron ante el Congreso vistiendo el pañuelo verde que se impuso en Argentina como símbolo de la lucha por el aborto libre.
En paralelo, y vistiendo pañuelos celestes -que usaron en Argentina los grupos contrarios al aborto libre- un grupo de parlamentarios de la derecha oficialista anunció la presentación de una reforma constitucional "para proteger la vida del que está por nacer".
"Este es un día triste para Chile", lamentó el diputado conservador Juan Antonio Coloma, en representación del llamado "Frente por la defensa de la vida". En tanto, para el gobierno del derechista Sebastián Piñera la iniciativa no forma parte de su agenda de trabajo legislativo.
"No es parte de la agenda; no lo identificamos como una situación a la cual nosotros tengamos que abocarnos toda vez que hay prioridades que son de mayor envergadura para la población", señaló el ministro de la Salud, Oscar Santelices.
La presentación del proyecto de ley para instaurar el aborto libre en Chile ocurre justo un año después de que se promulgara una iniciativa largamente esperada para permitir la interrupción del embarazo en caso de violación, riesgo de vida para la madre o inviabilidad fetal, siguiendo la iniciativa que finalmente fue rechazada por el Congreso de Argentina.