La demora en la llegada del dinero del Fondo Monetario Internacional y el constante drenaje de depósitos en dólares podría obligar al Banco Central a ajustar el control cambiario puesto en marcha el domingo 1 de septiembre, bajando el tope de acceso a divisas para los ahorristas.
Actualmente se pueden comprar 10.000 dólares por mes. Pero, por la escasez de billetes verdes, el Gobierno podría verse obligado a bajar ese techo para evitar una mayor presión devaluatoria sobre el peso. Es que aunque aflojó, el drenaje de depósitos y las compras van sin prisa pero sin pausa.
La situación es tan compleja que podría haber no solo un ajuste del control cambiario sino también un desdoblamiento oficial, imponiendo un dólar más caro para quienes lo quieran usar para el turismo. Esa es una instancia a la que la administración de Mauricio Macri no quiere llegar.
Mientras tanto, el Banco Central y la Unidad de Información Financiera están cruzando datos para detectar a quienes compraron 10.000 dólares desde el anuncio del control cambiario sin haber podido justificar el origen de los fondos.
La vigilancia irá a fondo. Según fuentes del mercado, en los próximos días se profundizarán inspecciones en bancos y casas de cambios. Y habrá sumario para ahorristas porque se detectó que algunos habrían podido lograr violar el tope de 10.000 dólares mensuales para personas humanas.
Si no se incrementan los controles, el Banco Central podría verse exigido a convalidar una suba de la tasa de interés de referencia, que ayer cerró en 80,82%, nivel por debajo del cual no baja desde el 29 de agosto pasado.
Dos operadores del mercado financiero consultados ayer por este diario expresaron que si no se ajusta el cepo, la tasa de interés podría superar el 100%. Aunque este no sería el camino elegido por el Gobierno, dado que profundizaría más la recesión y la ruptura de la cadena de pagos.
La Argentina está en una trampa. Sin la cobertura esperada del Fondo, el Banco Central tendrá que emitir en paralelo más de 250.000 millones de pesos lo cual le sumará presión a la carrera inflacionaria.