16 de abril de 2015 - 00:00

El arte según Tim Burton

Los actores Amy Adams y Christoph Waltz, su director y la misma Margaret Keane, la artistas en que se basa este relato, hablan de "Big Eyes", el nuevo drama biográfico del creador de "El Gran Pez".

En 1964, Margaret Keane fue una de las artistas más famosas en vida Estados Unidos, sólo que nadie lo sabía. La señora Keane fue la autora de los niños abandonados de ojos grandes que fueron adornando las galerías más prestigiosas pero sus lienzos fueron firmados simplemente  con el apellido "Keane" y esto le permitió a su marido Walter, un charlatán y mercenario, a tomar el crédito por las obras.

El auge de la estética Keane en los años 60 y la desintegración gradual y extravagante de esta gran mentira, casi dos décadas después, es el tema del nuevo drama del director de "Ed Wood" que llega hoy a las salas de Mendoza.

Acá Burton cambió monstruos digitales y mundos paralelos para relatar una historia de un fraude artístico siguiendo la moda de Hollywood en rescatar hechos de la vida real y convertirlos en alimento para el Oscar. Irónicamente, en la última entrega de los premios de la Academia de Hollywood, la cinta fue olímpicamente ignorada.

Esto no desmerece en lo más mínimo la historia, que muchos, sobre todo desde quienes la miran como un análisis de qué es una obra de arte y si importa o no quien la crea, encuentran fascinante.

Este es el despertar de la artista plástica cuyo fenomenal éxito con sus pinturas a finales de 1950 la impulsó a denunciar a su propio esposo, también pintor quien se hacía pasar por el verdadero autor de sus obras para negociar en el muy masculino mercado de las obras. 
Sus enigmáticas pinturas de niños abandonados de grandes ojos (de allí el título del film), convirtieron Margaret Keane en una artista de culto.

Algo personal

Pero, lo sabemos, Burton es un creativo bastante particular.  Él es confeso fan de Margaret Keane, de 88 años, de hecho le ha comprado varias de sus obras y la invitó a participar en "Big Eyes" haciendo un pequeño cameo. "Se suponía que debía ser una viejecita sentada en un banco, disfrutando del día. ¡Fue tan conmovedor! Tim se acercó y me dio una pequeña Biblia y me dije a mí misma: '¡Qué amable es! Sabe cuánto me gusta la Biblia, así que me dio una para leer mientras estaba sentada allí. Será un día que siempre recordaré," contó la artista en las entrevistas que aparecen en los discos extras de su edición en Blu-ray y DVD lanzados este mes en Estados Unidos.

Pero para ser justos, la idea para llevar a la pantalla grande este relato no fue de Burton, sino de dos guionistas que hace años venían escribiendo este relato: Scott Alexander y Larry Karaszewski (los mismos de "El escándalo Larry Flynt","Ed Wood").

"Las películas son para mí como una forma cara de terapia. Nunca estuve interesado en lo que los demás pensaban. Siempre me sentí algo triste; por eso creo que merece la pena luchar por una visión. ¿Por qué malgastar tu vida haciendo los sueños de otro? Si alguna vez tuviste esa sensación de soledad, de ser un extraño, nunca te deja. Podés ser feliz o exitoso, pero eso nunca te deja. Cualquier persona con ambiciones artísticas intenta siempre reconectar con la forma en que veía las cosas cuando era niño", reconoció Burton.

Alguna vez dijo que "La mitad de la diversión es planear. Luego hacerlo. Es difícil encontrar la lógica en muchas cosas. Por eso no puedo analizar las cosas demasiado, porque a menudo no tienen sentido. Quizás es solo en los Estados Unidos, pero parece que si tenés pasión por algo, asustás a la gente. Sos considerado bizarro o excéntrico. Para mí, simplemente es que sabés quién sos. Siempre he estado mal representado. Me podría vestir con un disfraz de payaso y reír con gente feliz, pero seguirían diciendo que tengo una personalidad oscura.

Siempre me han gustado los personajes extraños, nada más. La locura de una persona es la realidad de otra. Así que el mundo normal siempre me da miedo."

En 2009, la pasión por el arte del director culminó en "The art of Tim Burton", un libro de 430 páginas que comprende más de 40 años de su obra personal y sus proyectos. En noviembre de ese año, el Museo de Arte Moderno abrió una extensa exposición de su obra en Nueva York, que fue de gira por Melbourne, Toronto, Los Ángeles, París y Seúl.

Una nueva versión de su exposición, "El mundo de Tim Burton", se inauguró en Praga el año pasado y están previstas paradas futuras en Tokio y Osaka.

Una mirada gigante

A finales de la década del 50, escapando de un matrimonio tóxico, Margaret Keane (interpretada por Amy Adams quien ganó un Globo de Oro por este papel) y su pequeña hija, arriban a una nueva ciudad con el plan de sepultar el pasado, pero aparece en sus vidas Walter (el genial Christoph Waltz), quien se vende como un artista bohemio y sabio. Pero pronto ella va descubriendo su plan: él está vendiendo sus pinturas haciéndose pasar como autor de las obras.

"Pensé que era muy interesante, pero estaba en un momento donde quería actuar personajes con mucha seguridad, y no estaba segura de cómo iba a encontrar mi camino dentro de  Margaret", confesó la misma Amy Adams. Ella investigó bastante los detalles de ella para sumergirse en su personalidad. "Cuando uno tiene una historia que tiene dos lados y la gente que escribe sobre ella tiene perspectivas muy diferentes, es muy difícil entender lo que es la verdadera historia. Leí todo sobre ella, y no había mucho en sus propias palabras", por lo que decidió viajar a San Francisco para pasar un día con Margaret en su galería.

"Eso fue más beneficioso que cualquier otra cosa. Ella tiene mucha humildad, pero también hay fuerza y sentido del humor. Yo no quiero entrometerme, pero quería conseguir una comprensión de quién era y cómo podría haber sucedido todo esto. Con lo que me encontré fue con su gentil naturaleza" describió Adams.

Por otro lado, la contrapartida, el villano de la historia está interpretado por el talentoso Christoph Waltz (doble ganador del Oscar al momento de ser convocado por Burton).

Burton y Waltz se reunieron en febrero de 2013 y, cinco meses después, la película estaba siendo filmada. Cuando Waltz leyó el primer guión, llamó a Tim y le confesó: "Me encanta, lo entiendo y estaré en ella, pero sólo si tu diriges". Más o menos al mismo tiempo, Tim dijo: "Está bien".

"Me alejé de todo lo que podría parecerse a la vida real, en referencia a Margaret y Walter y todo esto, porque ¿qué se supone que debo hacer con eso? No estoy haciendo un documental, estoy interpretando un papel y creo que el arte dramático tiene un propósito diferente en nuestras vidas y nuestra sociedad", aclaró el actor, actualmente en pleno rodaje de la nueva cinta de James Bond "Spectre".

"Big Eyes" tiene en el reparto a Danny Huston ("Niños del hombre"), Krysten Ritter ("Breaking Bad") y Jason Schwartzman (uno de los actores fetiche de Wes Anderson), entre otros.

Detrás de cámara se lucen realmente el director de fotografía  tres veces nominado al Oscar, Bruno Delbonnel, quien ya había trabajado con Burton en "Sombras tenebrosas", creando una auténtica ópera de colores pasteles, y por otro lado, el deslumbrante vestuario pertenece a la codiciada diseñadora Colleen Atwood que ganó tres premios de la Academia ("Alicia en el país de las Maravillas", "Chicago", "Memorias de una geisha") y esta es su décima colaboración con el director.

Odiado y amado

Hay que admitirlo. La última década de Tim Burton ha sido bastante despareja. Parece que en su filmografía no se decidía entre seguir intoxicado de oscuridad gótica en un tono más subjetivo o iluminar su parrilla de colores al pasarse a Disney y expresarse ya definitivamente de forma más masiva.

Las mareas estéticas entre "El cadáver de la novia" y "Alicia en el país de las maravillas", entre el musical macabro "Sweeney Todd" y su adaptación de la serie de televisión de culto "Sombras tenebrosas", recibieron críticas de sus fans más tradicionalistas pero también elogios de parte de quienes celebraban sus remakes  para una nueva generación de espectadores.

Pero hay bipolaridad Burton para rato, ya que el mes pasado los estudios de Mickey Mouse anunciaron que rodará otra versión de "Dumbo" con actores reales.

Para muchos detractores, su "Big Eyes" no aporta. Su relato biográfico es lineal, estándar, muy hollywoodense y lo que no le perdonan: muy poco personal. Burton sólo se aprovecha en algún momento de los efectos especiales en dos escenas la que Margaret comienza a ver los "Big Eyes" en la vida real.

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