Ayer hubiera cumplido 85 años pero no llegó a hacerlo. El actor australiano falleció el miércoles en su casa de Los Ángeles luego de una carrera de más de 40 películas y un exitoso paso televisivo.
Ayer hubiera cumplido 85 años pero no llegó a hacerlo. El actor australiano falleció el miércoles en su casa de Los Ángeles luego de una carrera de más de 40 películas y un exitoso paso televisivo.
El primer papel que lo consagró fue el protagónico de “La máquina del tiempo” (1960, George Pal), donde interpretaba al autor de la novela, H.G. Wells, como viajero en el tiempo.
Pero luego vino el que quizá sería su papel más recordado: el de la película “Los pájaros” (1963, de Alfred Hitchcock), junto a Tippi Hedren. También trabajó junto a Doris Day en las comedias “Espía por error” y “Por favor no moleste” y a las órdenes de grandes directores como John Ford (“El soñador rebelde”) y Michelangelo Antonioni (“Zabriskie Point”).
Convertido en uno de los galanes de Hollywood en los años 60 (tuvo amoríos con varias estrellas, incluida la mismísima Anita Ekberg), el actor también protagonizó exitosas series televisivas como “Hong Kong”, “Dos contra el mundo” o “Walker Texas Ranger”.
Su última labor en la pantalla grande fue en 2009 en la película “Bastardos sin gloria”, de Quentin Tarantino, donde interpretó a Winston Churchill y logró los premios Critics Choice Award y el del Sindicato de Actores.
Lo sobrevive su hija Felicia Taylor, hoy analista financiera de CNN International.