23 de mayo de 2026 - 00:00

Un matemático que enorgullece a Mendoza

Hay interés en ambientes académicos y científicos que Mendoza haga un expresivo homenaje al matemático más importante del país, Alberto Pedro Calderón, quien nació en Mendoza y de cuyo nacimiento se cumplirá un aniversario más el próximo 14 de setiembre.

Hace días, el miércoles 13 de mayo, el abogado, docente universitario y jurisconsulto Luis Eduardo Sarmiento García, colaborador de la sección Opinión de este diario, publicó en nuestro matutino una amplia nota sobre el gran matemático mendocino Alberto Pedro Calderón.

El escrito, titulado “El mendocino Alberto Calderón, un genio matemático mundial ignorado en Mendoza ”, rescata la figura del científico nacido en la capital mendocina de una manera muy personal, ya que el autor del texto conoció a Calderón e incluso tiene lazos familiares con el extinto matemático, nacido en 1920 en la capital, fallecido en 1998, en Chicago (Estados Unidos).

Adherimos enfáticamente a la idea del columnista de que Mendoza ha olvidado o no ha sabido valorar los aportes realizados al mundo tecnológico y la ciencia por el destacado comprovinciano, en más de cuarenta años de servicio.

Algo parecido ocurrió con el eminente científico Enrique Gaviola (1900-1989), nacido en Rivadavia, quien contribuyó con importantes descubrimientos en la Física y la Astronomía. En un momento Gaviola no era tan visible en su tierra natal, pero la difusión de su vida y obra por parte de una nieta, sirvió para colocarlo en un sitio de reconocimiento, e inclusive una escuela secundaria de capital y el Centro Regional de Educación Superior de Rivadavia llevan su nombre. Alberto Calderón y Gaviola se conocieron y tuvieron un vínculo profesional en el contexto científico argentino.

Los Andes, sin evaluar si fue suficiente la difusión del hombre que recordamos, lo evocó en más de una oportunidad a través de escritos de otro matemático brillante, mendocino por adopción, Eduardo Zarantonello, y por el doctor en Física, Enrique Néstor Miranda, a través de un texto publicado el 3 de febrero de 2000, en colaboración con Zarantonello, titulado “Un mendocino ilustre: el matemático Alberto P. Calderón”.

Proponemos que tanto el Gobierno de Mendoza como la Universidad Nacional de Cuyo, y eventualmente las universidades privadas, preparen para este año homenajes o reuniones evocativas del mendocino ilustre, poco conocido en su terruño, sí en todas partes. Tal vez por aquello de que “nadie es profeta en su tierra”.

También podría hacer un aporte valioso el Colegio Agustín Álvarez, cuna de grandes profesionales, donde al promediar los años ’30, un jovencito Calderón se recibía de bachiller nacional.

En el mismo orden de ideas serán iniciativas válidas para poner de relieve al hombre evocado que se designe con su nombre a un establecimiento educativo, una calle o avenida o algún lugar público de relevancia.

Este valioso mendocino lo tiene bien merecido como lo pondera el matemático y conductor de radio y televisión, Adrián A. Paenza, quien dijo de nuestro comprovinciano: “Se lo puede poner al nivel de Albert Einstein por lo trascendente de sus descubrimientos, en especial la teoría Calderón-Zygmund y su desarrollo del análisis armónico. Es el matemático argentino de la historia”.

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