Proteger o no la memoria de un exhospital

Se abrió un debate por la demolición de la exComisaría 12a por su valor como patrimonio histórico de San Martín, en pleno centro de esa ciudad. Patrimonialistas quieren que se conserve ese espacio que fue el antiguo hospital público de San Martín para mantener un sitio que contiene la memoria de un lugar histórico de la región.

En la ciudad de San Martín existe una manzana histórica conformada por las calles Alem, España, Salta y San Lorenzo, donde durante muchas décadas estuvo emplazado el Hospital Regional General San Martín, el mismo que luego se mudó de locación y se instaló en 1991 en el predio de ruta provincial 50 y carril Montecaseros, con el hombre de Hospital Alfredo Ítalo Perrupato.

En el lugar funcionan oficinas administrativas de una oficina fiscal y parte de la Policía Vial.

Esta avanzado un proyecto oficial para demoler el antiguo edificio de la Comisaría 12a de San Martín y construir allí un nuevo y moderno complejo de seguridad.

Los patrimonialistas que militan en la entidad ONG Cultura y Patrimonio plantean la posibilidad de que la obra que el Estado provincial planea ejecutar para dependencias de seguridad se levante en otro inmueble de la zona y se conserve la estructura del edificio que fue nosocomio para disponer allí de un centro de interpretación que permita mantener viva la memoria sanitaria e histórica del centro de San Martín. El antiguo nosocomio disponía también de una maternidad, donde nacieron cientos de vecinos y vecinas de la Zona Este.

Claro que realizar allí un espacio de interpretación y un museo implicará la refuncionalización, restauración y puesta en valor de la estructura que se quiere proteger.

Desde otra perspectiva, personas de la zona que bregan por una opción patrimonialista, como el médico psiquiatra Oscar D’Angelo y el arquitecto Osmán Caylá Moreno, argumentan que sería muy negativa la demolición total del conjunto edilicio, tanto desde el punto de vista histórico como cultural.

Su planteo es recuperar una parte de las instalaciones, sin cuestionar la necesidad de una nueva comisaría y servicios anexos, sino la forma de hacerlo “a costa de una estructura que forma parte de la identidad urbana y sanitaria del departamento”, como señaló este diario en una nota publicada el 19 de enero de este año, firmada por Enrique Pfaab, periodista que frecuentemente ha documentado la historia de la Zona Este.

El diseño oficial para la nueva dependencia policial es amplio y acertado al incluir áreas de atención al público, un sector para casos de violencia de género, oficinas y áreas de servicio.

El Estado ejecutaría una obra necesaria, pero lo que representantes de la comunidad solicitan es que se ejecute en otro terreno de la ciudad o sus alrededores.

Los patrimonialistas afirman que el sitio que quieren proteger está muy vinculado a la historia departamental, y que bien merece la posibilidad de ser conservado, por supuesto tras ser intervenido de manera que se asegure su estructura edilicia en razón del siglo que prestó servicios.

LAS MAS LEIDAS