La liberación de animales autóctonos que estaban encerrados como mascotas es una forma de preservar y conservar la biodiversidad y un paso destacado que debe seguir llevando el Gobierno de Mendoza, a través de sus reparticiones competentes.
Emotiva liberación de animales autóctonos que estaban encerrados como mascotas. Tras ser rehabilitados en el Ecoparque, seis especies de la fauna autóctona regresaron a la libertad.
La liberación de animales autóctonos que estaban encerrados como mascotas es una forma de preservar y conservar la biodiversidad y un paso destacado que debe seguir llevando el Gobierno de Mendoza, a través de sus reparticiones competentes.
Son diversos los problemas que suceden en los hábitats naturales del territorio, entre los cuales podemos mencionar la desforestación y los desmontes irracionales, los incendios de campos, la caza furtiva, el comercio clandestino de especies autóctonas y la tenencia como mascotas de componentes de la fauna local en ambientes cerrados.
Este último capítulo es una costumbre muy arraigada en la comunidad, sobre todo en ciertos ambientes rurales, pero merced al tesonero trabajo de guardaparques y otros defensores de la biodiversidad, tiende a bajar.
En el mes de mayo, personal especializado del Ministerio de Energía y Ambiente liberó del cautiverio a seis especies de la fauna autóctona y los devolvió a sus hábitats naturales. Habían sido víctimas del tráfico de fauna ilegal y el mascotismo (retención animales silvestres o exóticos en hogares particulares), en abierta contravención de la ley nacional 22.421. La emotiva liberación de estos animales fue descripta por Los Andes en su edición del 19 de mayo pasado.
Las especies liberadas fueron un gavilán mixto, una serpiente coral, un chimango, un flamenco austral, un zorro gris y caranchos, quienes volvieron a sus hogares naturales.
Estas especies cumplen diversas funciones que mantienen el manejo y el equilibrio del ecosistema provincial, por ejemplo, al regular naturalmente el control biológico de otros grupos de animales considerados plagas urbanas o al aportar a la eliminación de restos orgánicos que podrían convertirse en focos de enfermedades.
Para volver a su hábitat, los ejemplares fueron rehabilitados por personal especializado del Ecoparque Mendoza, añadiendo otro valor de ponderación de la recuperación de las instalaciones que alguna vez fueron el Zoológico de Mendoza.
En el caso de la serpiente coral el proceso fue diferente. Por ser un animal venenoso, tuvo que intervenir también el Serpentario de Mendoza Centro Anaconda.
También serán devueltas a la naturaleza aves silvestres que estaban enjauladas en Godoy Cruz, producto del tráfico ilegal, con intervención del Centro de Rescate, Rehabilitación y Conservación de Aves Silvestres de YPF, que opera dentro de la Reserva Ecológica de la Refinería de Luján de Cuyo.
El realizado fue un operativo importante, pero de proporciones menores frente a la cantidad de animales que todavía permanecen en cautiverio y que es necesario encontrar y poner a salvo.
Será útil la difusión de estos casos con el propósito de ilustrar a los ciudadanos y desalentar la comisión de estas prácticas contra la buena salud y la supervivencia de la fauna que habita en el territorio.