Algunos resultados que deja el actual rumbo de la economía ya pasan a inquietar notoriamente al gobierno nacional. De lo contrario el presidente Milei no hubiese admitido públicamente la inestable realidad, como expresó el jueves a través de un posteo en redes sociales.
El titular del Poder Ejecutivo se refirió a las dificultades que vienen atravesando sectores de la población y por lo tanto pidió paciencia. “Sabemos que estos últimos meses fueron duros”, expresó, aunque siempre atribuyendo la mayor parte de la situación imperante a “las bombas que dejaron los irresponsables psicópatas kirchneristas”, según la parte acusatoria del mensaje que se conoció.
No obstante, Javier Milei pidió “paciencia” a la ciudadanía al considerar que, a pesar de las inocultables falencias actuales, “todos están mejor” que a fines de 2023, cuando verdaderamente el presidente recibió el gobierno en medio de una crisis calamitosa.
La aparición presidencial fue prácticamente coincidente con nuevos datos oficiales que reflejan cómo se encuentran los sectores económicos más afectados por la actual coyuntura.
De acuerdo con datos publicados por el Indec en su índice de producción industrial manufacturero, la industria registró una fuerte caída durante febrero, con una baja de 4% respecto del mes previo. Lo llamativo es que dicho retroceso fue de mayor magnitud en la medición interanual y en el acumulado del año, con caídas de 87% y 6%, respectivamente.
En el mencionado informe del Indec, se observa que también marcaron caídas otros sectores de la industria nacional que fueron relevados, como la construcción, que tampoco termina de afianzar su recuperación, ya que luego de una leve suba de 0,2%, en enero, bajó 1,3% en el mes posterior.
La aparición presidencial, de todos modos, no puede suponer a priori una corrección del rumbo del plan económico elegido por el Gobierno. Las dificultades admitidas por Javier Milei no hacen otra cosa que pedir más esfuerzo a la población, pero siempre en el marco de las pautas directrices del programa que lleva a cabo desde hace más de dos años. Su apuesta sigue firme.
Por ello nada hacer pensar en una declinación del ajuste fiscal y monetario y las políticas de desregulación de la economía. El gobierno nacional seguirá apostando a las grandes inversiones a un determinado plazo, ya que estima que, pese a las dificultades que enfrenta el grueso de la ciudadanía y sectores productivos, el rumbo adoptado es el correcto y la economía repuntará, de acuerdo con la estimación que se hace desde organismos multinacionales atentos.
En dicho marco, lo que sí debería admitir el presidente es que el necesario reacomodamiento macroeconómico, que muy bien dispuso, de algún debe comenzar a repercutir favorablemente entre el grueso poblacional, que volvió a dar crédito reciente con su voto.