El fin de año cierra con muchas noticias de diversa índole e impacto, siendo por su trascendencia las concernientes a los distintos escenarios de guerra las más preocupantes.
El año cierra con la noticia de dos docentes argentinos, un hombre y una mujer, que competirán dentro de un universo de 5.000 seleccionados por el Premio Mundial al Docente, que organiza una fundación y la Unesco. Ahí tenemos a dos paladines de la sociedad y no los oficios indeseables que promociona un libro que el Presidente les regaló a sus ministros.
El fin de año cierra con muchas noticias de diversa índole e impacto, siendo por su trascendencia las concernientes a los distintos escenarios de guerra las más preocupantes.
Pero, la educación también puede brindar satisfacciones a la comunidad, agobiada a veces por hechos y circunstancias donde el espíritu humano y la mezquindad se enseñorean.
Nos referimos a la selección de dos maestros argentinos, como integrantes de un lote de cincuenta colegas que salieron de un total de 5.000 nominados de 139 países para competir como finalistas del Global Teacher Prize (GTP) 2026 (Premio Mundial al Docente), conocido popularmente como el “Nobel de la Enseñanza”, un reconocimiento internacional que pone en primera línea a educadores excepcionales por su trascendencia en la comunidad y para visibilizar los beneficios de la educación. El Global Teacher, en su décimo año, es el galardón más importante y grande de su género, dotado con un millón de dólares.
Fue creado por la Fundación Varkey (Londres, 2010) en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como una forma de reconocer a docentes excepcionales que hayan realizado aportes destacados a la profesión y para visibilizar el papel fundamental de la enseñanza en los pueblos.
La Fundación Varkey es una institución benéfica internacional enfocada en mejorar los estándares de educación para niños desfavorecidos.
Los docentes seleccionados en nuestro país son el profesor Alejandro Rodríguez y la maestra chaqueña Gloria Cisneros.
El primero enseña en la Escuela Técnica N° 3 “María Sánchez de Thompson”, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además de enseñar en ese colegio, este profesor ha organizado un Club de Ciencias en el establecimiento, que funciona con el auspicio del Conicet y que elabora proyectos solidarios que le sirven a la ciudadanía.
Gloria, la otra docente argentina seleccionada, es directora y maestra de la escuela N° 793 “Don Carlos Arnaldo Jaime” en el paraje La Sara del Impenetrable chaqueño, vasta región de bosque nativo en el Gran Chaco argentino, conocida por su densa vegetación que dificultaba el acceso, dando origen a su nombre.
Estamos seguros que la mayoría de las personas de este país considera “héroes” a estos dos educadores. Por lo que habría sido muy interesante que el presidente de la Nación, Javier Milei, en vez de obsequiar a sus ministros un ejemplar del libro “Defender lo indefendible”, de Walter Block, les hubiera dedicado un homenaje a esos dos maestros. Los dilemas de Block están a años luz de los anhelos de los maestros premiados, toda vez que el autor cuestiona las restricciones legales sobre actividades rechazadas por la mayoría de la sociedad (proxenetas, traficantes de drogas, chantajistas, policías corruptos y usureros) y para colmo considera a sus ejecutores como "héroes económicos".