“Vialidad (nacional) aspira a bajar los días de cierre del paso a Chile”. El transcripto es un título de Los Andes de 2006, es decir que la penuria de viajar al vecino país en otoño e invierno se mantiene vigente desde hace veinte años, aunque en realidad son muchos más.
En el lapso transcurrido no se ha logrado un sistema de control y alerta para minimizar los cortes, pese a que se ha intentado.
Ya transcurrió un mes desde que se clausuró el Paso Internacional Cristo Redentor, y miles de transportistas de carga internacional están varados reclamando la rehabilitación de la circulación, mientras las pérdidas que se acumulan en el sector son millonarias.
Estamos en pleno invierno y obviamente los temporales de nieve y viento en la Alta Montaña son una constante, y se mantendrán por unas semanas más.
Hoy, el requerimiento básico y esencial, a pesar de las dificultades operativas, es tener despejada y dentro de parámetros de seguridad vial la ruta nacional 7 hasta Las Cuevas, y luego conseguir la continuidad operativa del lado chileno.
El ideal es mantener la circulación vehicular en los tiempos posibles, salvo los momentos de mayor intensidad de la ventisca, y actuar rápido cuando las condiciones mejoran.
Las acumulaciones de nieve registradas son muy importantes, pero no las más grandes. Moradores de la alta cordillera recuerdan grandes acumulaciones de nieve desde 1998. En 2000, en Las Cuevas se registraron tres metros en dos días y 6,16 m en todo el invierno. También 2005 y 2006 tuvieron acumulaciones de mayor envergadura que las actuales.
Hombres y máquinas de Vialidad nacional, con apoyo de otras reparticiones, hacen los esfuerzos necesarios para abrir el camino, pero es obvio que faltan equipos modernos para encarar la apertura, y es allí donde debiera estar presente la Nación para aliviar con inversión el difícil trabajo de despeje.
Son necesarios más recursos para mantener abierta por el mayor tiempo posible la circulación en la carretera internacional.
Por eso resulta atinado la solicitud de empresarios de Argentina y Chile sobre la necesidad de impulsar un reclamo conjunto para modernizar el Paso Cristo Redentor.
La empresaria chilena Bárbara Kast y el presidente del Clúster Logístico Mendoza, el mendocino Leonardo Andreu, difundieron una carta pública en la que reclamaron avanzar en infraestructura, tecnología y coordinación binacional para garantizar la continuidad del corredor.
Ambos dirigentes explicaron que no solo se requieren más máquinas y operarios para despejar nieve, sino también tecnologías para el manejo de avalanchas y una mejor infraestructura que permita reducir los días de cierre.
Este año habrá que seguir con las posibilidades de solución existentes, pero un decidido diálogo y acuerdo entre los países fronterizos podría comenzar a mejorar el estado general de una situación que lleva décadas entorpeciendo una adecuada integración vial.