¿Tenés recuerdos de alguna vacación familiar que haya salido mal, siendo adulto o cuando eras un niño?
¿Tenés recuerdos de alguna vacación familiar que haya salido mal, siendo adulto o cuando eras un niño?
-Tengo dos hermanos mayores y todos nos tomamos muchas vacaciones familiares. Es difícil para mí identificar unas vacaciones en las que todo fuera malo, pero no hay duda que había momentos terribles. Cuando tenía ocho años hicimos un viaje familiar -éramos cinco- en donde volamos desde Atlanta a Denver y luego en auto por todo el oeste de los Estados Unidos durante dos semanas en un sedán Oldsmobile alquilado.
Hay lugares hermosos en el oeste americano: el Gran Cañón, el monumento de las Cuatro Esquinas… Pero entre esos lugares hay miles de millas de desierto desolado, y casi nos matamos entre nosotros. Con mi hermano llegamos a aburrirnos tanto de comer uvas que las poníamos en la ventana del coche para intentar hacerlas pasas. No funcionó.
-Para interpretar a este Rusty adulto, ¿viste los films originales para tomar algo de lo que hicieron los actores que interpretaron a los Rusty adolescentes?
-No lo hice. Vi las películas viejas sólo por diversión y para meterme en el espíritu de la mitología de los Griswold, pero no busqué señales o pies en las actuaciones de Johnny Galecki o Anthony Michael Hall o cualquier otra persona. Son grandes actuaciones pero sentí como que es realmente un personaje diferente, un Rusty adulto.
Y cada una de esas reiteraciones de Rusty eran bastante diferentes entre sí, sólo reflejan al actor que retrataba quién era Rusty. Así que miré esto como si fuera una hermosa pizarra en blanco y una oportunidad de llevar a Ed Helms hacia Rusty Griswold, y tener grandes momentos mientras lo interpretaba.
-¿Qué podés contarnos de Christina Applegate? ¿Alguna vez trabajaste con ella, te entendiste de inmediato?
-Conocí a Christina, creo, en una mesa de lectura para la película unos meses antes de empezar. Nunca la había conocido antes, pero los dos somos un poco sarcásticos y como que ambos empezamos rápidamente a burlarnos uno del otro de inmediato. Así que creo que nuestra comodidad fue instantánea.
Lo pasamos de maravilla. Ella es brillante. Me asombró todo el tiempo, es muy espontánea. Cada vez que revisaba mis líneas y pensaba: “Bueno, ¿cómo voy a hacer esto? ¿Cuál es la forma más graciosa de hacerlo?”, ella se sentaba, y aparentemente sin esfuerzo, decía estas líneas de forma tan divertida, natural y real que hacía mi trabajo mucho más fácil. Es toda una profesional. Trabaja de actriz hace muchísimo y todavía se brinda un cien por ciento todos los días.
En términos de cómo nos convertimos en una familia, pasamos tanto tiempo en ese coche horrible junto con los niños que empezamos a mirarnos unos a otros y ya se sentía como si fuéramos una. Salíamos del auto y de repente nos encontrábamos todos juntos sentados juntos durante el catering pasándola bien. Y Christina y yo nos asegurábamos de que los niños tuvieran bocadillos y agua. Era como si estos instintos paternales surgieran solos. Fue muy, muy divertido.
-¿Cómo te mantuviste serio en la escena que tienen con Chris Hemsworth en el dormitorio?
-No lo hice (risas). Afortunadamente, la cámara está con él la mayor parte del tiempo. Fue tan divertido y no sólo por la prótesis que usa (NdR: la prótesis simula su pene) y lo que parece, es gracioso porque Chris Hemsworth lo vendió muy bien. Quiero decir, da en el clavo con esa broma por esa arrogancia y la actitud en la forma de caminar que utiliza. Fue increíble.
-¿Te habló sobre la prótesis?
-Bueno, estábamos todos en el set riéndonos de la prótesis y mirándola. Yo diría que a todos nos generó muchas risas eso.
-¿Cómo se armó esa escena?
-Rusty y su esposa Debbie (Christina Applegate) están visitando a su hermana Audrey (Leslie Mann), y ella está casada con un vaquero muy buenmozo, interpretado por Chris Hemsworth, cuyo nombre es Stone Crandall. Por lo tanto, nos hospedamos en su casa y cuando estamos por ir a la cama Stone entra vestido sólo con ropa interior muy ajustada. Podemos ver a través de ella que tiene un enorme “paquete” y nos sorprende bastante; y él actúa como distraído y a la vez arrogante al respecto. Conversa trivialidades con nosotros por algunos minutos y luego se va dejándonos perplejos.
-Sos uno de los mejores comediantes de nuestra generación, como lo es Keegan-Michael Key, que tiene un cameo en la película. ¿Tuvieron algún encuentro fuera de lo que vemos en la pantalla?
-Keegan es un genio. Conozco a estos chicos, Key & Peele, hace bastante y creo que su show en el canal Comedy Central es uno de los programas cómicos más brillantes que he visto en mi vida. Y llegué a trabajar con él... Hay tanto que quedó en la sala de edición de lo que filmamos ese día.
Fue muy divertido y las cosas que hizo para expresar ese tremendo amor, familiaridad y comodidad con su hijo de una manera que pone incómodo a Rusty. Dios, era tan gracioso. Y muchas de las tomas no se podían usar porque me reía demasiado con Keegan. Es brillante.
- Jonathan Goldstein y John Francis Daley escribieron el guión y también hicieron su debut como directores con esta película. ¿Tenés alguna inquietud cuando trabajás con realizadores primerizos?
-Es una gran pregunta. Creo que muchas veces damos por sentado la experiencia y el liderazgo de buenos directores. Todd Phillips, director brillante, líder fuerte. Y muchas veces, los directores que hacen su ópera prima, podrían ser creativamente astutos pero no tener el liderazgo que se necesita para llevar una película adelante en la producción.
Con estos chicos trabajamos juntos en el personaje y en el guión durante unos meses antes de empezar a filmar, y tuvimos una muy buena energía y un buen ambiente de trabajo. Así que, me sentí bien, pero no estaba preparado para lo cómodo que me sentí con ellos como directores.
Eso me voló la cabeza. Pensé que iban a estar nerviosos, que tomaría una o dos semanas para que encuentren su ritmo. Pero por alguna razón, estaban muy cómodos y confiados. Han tenido muchas experiencias en sets como guionistas y, obviamente, John como actor, pero ellos sabían lo que querían. Sabían cómo comunicarse. Los dos tienen juntos una dinámica increíble y no están nunca en desacuerdo. Tenían esa ventaja y se animaban entre ellos. Fue realmente fácil y quedé muy impresionado. No me esperé que estuvieran tan cómodos como estaban.
-Habiendo escrito el guión, ¿cuán abiertos estaban a que vos o el resto del elenco improvisaran en el set?
-En cualquier buena comedia hay mucha colaboración y estos tipos lo entienden, por lo que nunca presionaron mucho por nuestras líneas. Lo que más podía suceder era que dijeran: “¿Harías por favor alguna toma de forma en que la escribimos?” Y ocurre que yo pensaba que la forma en que escribieron el guión era genial.
Hay muchas escenas en las que tal vez improvisé bastante, pero mis tomas favoritas fueron las que estaban en el guión porque me encantó el lenguaje. Jonathan Goldstein proviene de un lugar en el que tiene mucho background en comedia, por lo que es como una máquina de chistes. Está constantemente buscándole el tono a sus propias revisiones, incluso mientras estamos grabando, y son realmente buenas. Pero ellos dos siempre estaban tratando de encontrar la mejor versión.
-¿Conociste a Chevy Chase y Beverly D'Angelo antes de filmar sus cameos? ¿Qué se sintió estar con la pareja protagónica de la película original?
-No, me reuní con ellos en el trailer de maquillaje por la mañana y fue un sueño hecho realidad. La “Vacaciones” original es una de un puñado de películas que son la razón por la que hago lo que hago. Me encantan tanto esas películas, y Chevy y Beverly forman gran parte de eso. Por lo tanto, conocerlos fue una emoción enorme. Luego poder trabajar con ellos y ser colaborativo y divertido para que podamos encontrar el tono humorístico fue increíble. Fue asombroso.
-En la pantalla sos muy gracioso, pero en la vida real sos bastante serio. Estás involucrado en cosas realmente importantes, como el proyecto de la malaria, que no es obvia o popular. ¿Se puede hablar de ese aspecto de su vida?
-Como una persona pública, siento cierta responsabilidad de participar en el mundo de una manera productiva, por lo que busco esas oportunidades. Hago un poco de tarea y voy hacia las cosas que me parecen significativas. Hay tantas causas nobles, es imposible perseguir una cosa sin dejar otra atrás. Si pudiera, me gustaría tratar de construir todo. Pero hay ciertas cosas relacionadas con la educación y la salud humana básica que, para mí, son críticas.
-De esas, ¿cuál es la que más te gusta o la que está más cercana a tu corazón?
-Bueno, estoy en la Junta Administrativa del Colegio y Conservatorio Oberlin y eso es algo muy emocionante para mí, sólo con aprender sobre cómo funciona la educación superior me gratifica. Es el lugar donde fui a la escuela, y creo que es increíble. Soy muy apasionado al respecto.
Estuvimos trabajando para ampliar el plan de estudios del Conservatorio para incluir más áreas musicales, como la música americana, y para dar esa credibilidad académica real, que me encanta. Soy músico y toco bluegrass, y de repente este Conservatorio está interesado en fomentar eso, lo que es inusual y emocionante. Creo que es realmente genial.

El otro viaje de Chevy Chase
Con “Vacaciones” vuelve la saga que comandó por una largo tiempo el gran Chevy Chase y que, si bien participa en la nueva entrega (a modo de cameo), pasó la posta a una nueva generación.
En 1983, los Griswold comenzaban sus andanzas con un viaje a través de todo Estados Unidos para llegar a disfrutar unas vacaciones en familia en el parque Walley World, pero las cosas no iban a ser nada sencillas. La saga incluyó viajes a Europa, Las Vegas y unas navidades. Ahora, Rusty Griswold, el hijo de Clark (Chevy Chase), decide emprender otro gran viaje.