Ya son 23 los sectores con sueldos por debajo de una canasta básica

Pese a algunas mejoras, los salarios del agro están entre los más bajos de la provincia.
Pese a algunas mejoras, los salarios del agro están entre los más bajos de la provincia.

Efecto crisis. Algunos rubros tienen retrasos históricos, pero otros, como el de hotelería y gastronomía, sufrieron bajas significativas de los niveles salariales a partir de la llegada del Covid.

De un total de 51 ramas de actividad, en 23 los trabajadores de la provincia tienen salarios netos promedio que no alcanzan a cubrir la Canasta Básica Total (CBT). Esto significa que, si se trata de un hogar en el que sólo se cuenta con ese ingreso, los integrantes no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

Los datos salariales se desprenden de un relevamiento que realizó el Ministerio de Trabajo de la Nación y corresponden al mes de setiembre de 2021. También se tomó como referencia el valor que la CBT tenía en ese mes del año pasado, según la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia), que era de $ 65.052.

Los de peor ingreso

El sector que se encuentra en la parte más baja de la escala –de hecho, ni siquiera llega al 50% del valor de la Canasta Básica Total- es el de la educación, con un salario neto promedio que era de apenas $ 31.041 en setiembre de 2021. En una nota reciente sobre la brecha salarial entre distintas ramas de actividad, María Ester Linco Lorca, secretaria general de Sadop Mendoza (Sindicato Argentino de Docentes Privados), indicó que, en diciembre, el salario de un docente era de $42 mil, pero porque hay sumas no remunerativas, como un bono de $ 6 mil, que no forma parte del cálculo de aguinaldo ni jubilación.

Linco expresó que desde 2017 plantean que los docentes mendocinos son los nuevos pobres y señaló que los sueldos son tan bajos porque se ha dejado de valorar el rol que tienen en la sociedad. Asimismo, indicó que quienes son sostén de familia se ven obligados a tener dos cargos de cuatro horas y media cada uno, y que al docente privado se le exige capacitación permanente. Se debe recordar que el salario de quienes se desempeñan en la educación privada está atado a la paritaria de los estatales, pero desde hace más de un año el gobierno provincial ha fijado aumentos por decreto.

Quienes trabajan en hotelería y gastronomía también están entre los peores pagos de la provincia, con una diferencia de casi $ 25 mil con respecto a la CBT, ya que el salario promedio en setiembre era de $ 40.771. Humberto Montiveros, secretario general de Uthgra (Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina Seccional Mendoza), indicó que lograron un 49,8% de incremento a pagar en dos cuotas, con los sueldos de enero y marzo. Pese a eso, reconoció que no alcanza y que el diálogo en paritarias sigue abierto.

Los rubros relacionados al turismo están entre los más afectados por la pandemia, ya que muchos trabajadores se quedaron sin empleo –estiman que unos 3.000- o fueron suspendidos, al punto que el sindicato entregó bolsones de alimentos a sus afiliados. Hasta entonces, asegura Montiveros, los salarios eran buenos.

Sin embargo, cuando comenzaron a habilitarse actividades, y aún no se permitían reuniones familiares o de amigos en los hogares, los restaurantes y los cafés fueron los puntos preferidos de encuentro. De todos modos, Montivero señaló que hay locales que, aprovechando esta situación compleja, tienen al 100% de su personal en negro. Otros abren sin mayor conocimiento del rubro, y cuando los números no cierran, recurren a reducir los salarios. Por otra parte, el año pasado no se realizaron inspecciones laborales desde el Estado, porque se priorizó la preservación de los puestos de trabajo. De ahí que, desde el gremio, optaran por dar un reconocimiento a los negocios que sí tienen sus empleados registrados, con un logo en las puertas o ventanas.

Montivero se muestra optimista de lo que pueda suceder en los próximos meses, porque desde algunos hoteles han comentado que ya están llegando algunos extranjeros. En las últimas semanas los han contactado desde varias empresas para cubrir las ausencias de quienes se enferman de Covid o son contacto estrecho, ya que la entidad tiene una bolsa de trabajo. No obstante, confía en que sigan llegando visitantes y que Mendoza se mantenga entre las provincias más elegidas. Para esto, subrayó, es importante prestar un buen servicio de atención al público.

El sector vitivinícola

El año pasado, las entidades gremiales que representan a los trabajadores vitivinícolas centraron su pedido en que la remuneración se equiparara al valor de la Canasta Básica. Esto significaba, en la práctica, un aumento que rondaba el 85% o el 100%, según se consideraran ciertos ítems. En setiembre del año pasado, el salario neto promedio para los mendocinos que trabajan en agricultura y ganadería –en donde estaría incluida la viticultura- era de $ 37.848; bastante lejos de los $ 65.052 de la CBT.

Juan Carlos Aguirre, secretario gremial de Foeva (Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines), señaló que, en la actualidad, el sueldo de los trabajadores de viña está un poco por encima de los $ 40 mil y que la meta sigue siendo acercarse lo más posible a la Canasta Básica. Es que si bien en muchas familias trabajan dos o más integrantes, y se suman los ingresos para cubrir la CBT, en algunos sólo cuentan con un salario.

Foeva ha intentado abrir la paritaria de este año, pero varios representantes de las cámaras empresariales están de vacaciones, por lo que estiman que recién iniciarán las conversaciones el mes próximo. Hace poco más de una década, rememoró Aguirre, los salarios de los vitivinícolas eran mejores, pero las negociaciones empezaron a cerrarse por porcentajes muy bajos de ajuste. “Desde que asumió la actual conducción de la federación hemos logrado un 33% en 2019, un 43% en 2020 y un 63% en 2021 (57% al básico y el resto en ítems no remunerativos)”, detalló.

Otros rubros afectados

Los otros sectores en los que las remuneraciones están por debajo del monto mensual que una familia tipo necesita para cubrir sus necesidades básicas son: silvicultura, extracción de madera; elaboración de productos textiles, confecciones, fabricación de calzado, industria maderera, “otros productos de metal”, producción de maquinaria de oficina, elaboración de instrumentos médicos, venta de automotores, fabricación de muebles y reciclaje de desperdicios y desechos.

También están por debajo de la Canasta Básica el comercio minorista y mayorista y los servicios inmobiliarios; de alquiler de equipo de transporte y de maquinaria; jurídicos, contables y otros a empresas; las agencias de empleo temporario; de organizaciones empresariales; culturales, deportivos y de esparcimiento.

Los economistas suelen explicar esta diferencia en las remuneraciones según sectores por la productividad o rentabilidad de cada uno de ellos. Esto es lo que permitiría entender que los petroleros, cuya actividad se vincula con un producto de alta demanda y precios internacionales, tengan un salario promedio, según los datos del Ministerio de Trabajo de Nación, de $ 193.188, monto que casi triplica el valor de la canasta básica.

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