Los videojuegos siguen en la cresta de la ola ya que, tanto chicos como grandes, se sumergen cada vez más en esa suerte de mundos paralelos, con historias propias y la posibilidad de convertirse en parte de una realidad diferente, aunque sea por un rato. En Mendoza, este es un sector pequeño dentro del mundo de la Economía del Conocimiento y las Tecnologías de la Información. Se trata de un área tan internacionalizada que no es sencillo el posicionamiento desde esta parte del mundo.
Sin embargo, la provincia cuenta con varios puntos a favor para comenzar a crecer en el sector de videojuegos. Así, con el objetivo de ordenar el ecosistema, fortalecer capacidades y facilitar el acceso a los mercados, nació en noviembre de 2024 el clúster de videojuegos en el marco del programa del Ministerio de Producción para la creación y el fortalecimiento de clústeres. El año pasado el espacio avanzó tanto en su constitución legal como en la articulación con el sector público, las universidades y las cámaras empresarias.
Federico Morabito, director de la Agencia de Innovación de Mendoza, explicó que un clúster es un conjunto de empresas que se reúnen para innovar y que ello beneficie a todo el sector de una manera colectiva. Agregó que el programa del Ministerio posee, entre otros, el fin de crear y mostrar a Mendoza como un ecosistema que tiene talento humano. En este caso, de exportación. “Visibilizar, ordenar y generar desarrollo, son las metas de las acciones del clúster”, enumeró Morabito quien sumó la importancia de crear cápsulas creativas para mostrar productos y compartir experiencias.
“El del videojuego es un mercado que crece en consumo y evolución en términos de dólares”, expresó Morabito y agregó que se inscribe en el marco de industrias creativas con una fuerte veta de contenidos intangibles en donde la tecnología adquiere una relevancia fundamental. La originalidad y creatividad son competencias claves, pero no suficientes dada la complejidad de un rubro internacionalizado en donde vender afuera es la meta de máxima, con escalas intermedias de distinto tipo.
La industria del videojuego posee a nivel global un gran dinamismo del que Mendoza no escapa con un desarrollo más incipiente. Por esto y debido a la atomización existente así como a la entrada y salida “rápida” de los emprendedores, el clúster apuesta a un crecimiento sostenido. La provincia busca crear y consolidar su lugar dentro de un mapa cada vez más competitivo a partir de su talento local con la articulación entre empresas y la construcción de un ecosistema que permita pasar de la vocación emprendedora a una industria madura, capaz de generar empleo calificado y productos con proyección.
Saber para mejorar
Alfredo Cabañas es, junto a Guillermo Núñez, socio fundador de Xowengames, un estudio mendocino que comenzó a trabajar en 2021 y se formalizó como empresa en 2023. Él es uno de los impulsores del clúster de la mano –entre otros- de Ignacio Roby, fundador de Boby Studios. Ambos referentes relataron cómo funciona la industria del videojuego y cómo se encuentra Mendoza en un contexto económico complejo con desafíos diversos por sortear.
El desarrollo de videojuegos implica mucho más que programar ya que se trata de una tarea compleja e interdisciplinaria donde confluyen diseñadores, artistas, músicos, guionistas, programadores, productores y especialistas en marketing. Quienes se desempeñan en el mercado explicaron que se pueden elaborar juegos con IP (Propiedad Intelectual) propia para PC o móviles. La primera opción es la más habitual ya que el mundo de las consolas está casi reservado para las grandes empresas a donde no es sencillo llegar.
Además, estas suelen plantear contratos, porcentajes o tarifas leoninas a los desarrolladores lo que no es una traba menor. Xowen brinda servicios a empresas nacionales a partir del desarrollo de experiencias de realidad aumentada y virtual, juegos educativos y contenidos interactivos para diversas marcas. La empresa ha incursionado en plataformas globales como Fortnite que, a través de Epic Game ,permite a estudios independientes desarrollar mundos y niveles sobre su infraestructura. Sin embargo, la exportación es todavía marginal, pero es un objetivo a mediano plazo.
A eso, agregó Roby, quien también es abogado, se suman barreras burocráticas ya que vender a través de plataformas internacionales implica lidiar con registros societarios, comisiones, transferencias al exterior, doble imposición impositiva y regulaciones cambiantes que van mucho más allá de la creación en sí. “Steam –la plataforma principal de videojuegos para PC- por ejemplo- retiene un 30% y el resto es difícil de ingresar por canales formales”, contó Roby. Su empresa se centra en el desarrollo de IP propia con el fin de aportar experiencias significativas a sus usuarios. “Queremos hacer juegos pequeños controlando los costos para recuperar la inversión y lograr cierta estabilidad”, dijo Roby.
Mendoza Game Hub
Desde su punto de vista, el clúster es clave para que quienes trabajan en el tema comiencen a informarse así como a desarrollar las competencias paralelas para poder insertarse. “A veces hay mucha informalidad o desconocimiento por lo que trabajamos para educar, desmitificar y acompañar para que más desarrolladores se animen a formalizar y exportar”, comentó el fundador de Boby Studios.
Además de la tradicional modalidad lúdica, los desarrolladores de videojuegos también realizan experiencias de realidad aumentada y virtual, con aplicaciones en educación, comunicación transmedia y campañas de publicidad. Es el caso de Interbrain, según contó Rodolfo Giro –uno de sus fundadores-, que aunque no se encuentra dentro del clúster, desde hace tiempo se dedican a lo que se conoce como “juegos serios” que tienen fines no de entretenimiento sino de entrenamiento.
Giro sintetizó que el principal uso de los videojuegos es el entretenimiento y, dentro de eso, hay infinidad de formatos. Desde juegos para el celular hasta campañas épicas donde hasta existen ligas competitivas que hacen torneos mundiales con equipos de jugadores que entrenan de forma profesional. “Este es un negocio que a nivel mundial supera hoy a la industria cinematográfica”, subrayó Giro. Por otra parte también están los desarrollos educativos y de entrenamiento con simuladores así como y los conceptos de gamificación que hoy se usan en el mundo real como las que sirven para acumular millas en una aerolínea.
Cómo funciona la industria
El carácter intensivo en capital humano tanto una fortaleza como un desafío dentro de la industria del videojuego debido a que no requiere grandes plantas industriales ni equipamientos pesados. No obstante, sí es importante contar con tecnología calificada y dedicación exclusiva de personas capacitadas durante largos períodos de desarrollo. Más allá de los objetivos de cada empresa, (desarrollar IP propia, vender servicios y hacer juegos serios o realidad aumentada), el salto va de la mano de la venta en el mercado internacional.
Ignacio Roby destacó que el mercado está altamente atomizado y que plataformas como Steam concentran cerca del 70% de las ventas digitales en PC a nivel mundial. “Es una vidriera enorme, pero también un espacio muy competitivo”, comentó Roby. El desafío es entender el mercado, analizar datos, buscar nichos ya que la industria independiente no necesita vender millones de copias. No hay que perder de vista, sin embargo, que más de la mitad del público es de Estados Unidos, principal centro de consumo global, lo que confirma el potencial exportador incluso para estudios pequeños.
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El clúster de videojuegos
En la actualidad, la industria atraviesa un proceso de reconfiguración. Tras el pico de crecimiento durante la pandemia -cuando el consumo de videojuegos se disparó- se produjo una desaceleración y ajustes, especialmente en los grandes estudios denominados “triple A”. Para Roby, esta crisis abre una oportunidad para el sector independiente ya que las empresas más chicas pueden adaptarse más rápido y responder a comunidades específicas.
Desafíos hacia adelante
El mayor costo de los videojuegos no está en los bienes duraderos sino en los honorarios y sueldos de técnicos. “Desarrollar una IP propia —un juego original, con narrativa, mecánicas y arte creados desde cero— implica una inversión muy alta y hoy el acceso al financiamiento es limitado”, advirtió Cabañas. En este marco, uno de los caminos es salir a ferias de negocios, buscar inversores nacionales e internacionales que apuesten por el talento local; situación que no se sencilla y que se busca impulsar desde el clúster de videojuegos.
Este contexto de crisis y restricción crediticia, conseguir fondos para sostener proyectos de largo aliento se vuelve uno de los principales cuellos de botella. Sin embargo no es el único ya que pese a los casos de éxito en Argentina, el sector requiere profesionalización, conocimiento del mercado y redes de contención y creación. Mendoza cuenta con una trayectoria importante dentro del interior del país a tiempo que se destaca por sus carreras universitarias y técnicas que forman profesionales para la industria y una base de desarrolladores con experiencia.
Desde el punto de vista de Alfredo Cabañas, hay provincias que avanzaron más rápido en términos de madurez empresarial y apoyo sostenido reconoce. Lo que no quita el alto potencial local en donde cada año se suman nuevos talentos y crece la cantidad de proyectos. Esto refuerza la importancia de generar primeras experiencias laborales dentro de estudios locales y de fortalecer la capacitación continua ya que el crecimiento en la profesionalización es uno de los retos clave para acceder a las ligas mayores.
Crecer en capacitación implica, para los referentes del clúster, no solo formación técnica sino también el dominio del marketing, la investigación de mercado y la gestión de proyectos. “Hacer un buen juego no es suficiente si no sabés cómo comunicarlo, a quién vendérselo y en qué canales”, subrayó Ignacio Roby. La búsqueda de alianzas con otros clústeres, como el de Valparaíso, apunta justamente a generar intercambio de experiencias, visibilidad internacional y aprendizaje conjunto.
Para Rodolfo Giro un desafío es lograr que se generen más juegos exitosos y vengan los negocios con Canadá (Montreal) como modelo a seguir. “La industria debe tomar cuerpo, pero no se puede lograr de manera mágica sino a través de la venta de servicios más grandes, incluso de Argentina”, observó el responsable de Interbrain. El profesional expresó que se trata de un mercado muy competitivo y con inversiones millonarias en algunos casos.
En términos de beneficios, trabajar en la industria del videojuego ofrece ventajas claras: inserción en un mercado global desde el interior del país, posibilidad de exportar servicios y productos digitales sin barreras físicas, generación de empleo calificado y creativo y construcción de carreras profesionales que combinan tecnología y arte. Además, el trabajo remoto y la colaboración internacional permiten integrarse a cadenas de valor globales sin necesidad de migrar.
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Foto: Web
De este modo, para el clúster de videojuegos de Mendoza el desafío es consolidar un entorno que facilite el surgimiento y la sostenibilidad de estudios, formación continua y políticas de apoyo a la internacionalización. El acceso al financiamiento o las trabas e impuestos para la exportación son temáticas macroeconómicas y globales para lo que desde el clúster se busca ofrecer soluciones, información y alternativas válidas desde las situaciones locales.
Las acciones realizadas y previstas por el clúster
Entre las principales acciones del 2025 que llevó adelante el clúster de videojuesgos se destacó la construcción de una red de alianzas con instituciones académicas como la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad de Mendoza, la Universidad Champagnat y la Universidad Tecnológica Nacional. También con comunidades y clústeres de otras regiones, entre ellos Valparaíso (Chile) y la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos Argentinos (ADVA). Este entramado permitió avanzar en programas de capacitación, eventos de desarrollo colaborativo y acciones de internacionalización.
En el plano de la formación y el desarrollo de talento, el clúster impulsó espacios de capacitación específicos, como la segunda edición de LEVEL UP, orientada a desarrolladores con mayor nivel de experiencia. Además, organizó dos ediciones de Game Jams que convocaron a más de 100 participantes en cada encuentro. Estas instancias funcionaron como semilleros de proyectos y como ámbitos de detección de nuevos perfiles profesionales para la industria.
La inserción internacional fue otro de los ejes de 2025. Con acompañamiento económico y estratégico, estudios y emprendedores locales participarán en ferias y rondas de negocios de alto perfil, como Gamescom Latam en Brasil, Gamescom en Alemania y la Exposición de Videojuegos Argentina (EVA) en Buenos Aires. A ello se sumó la generación de vínculos con clústeres extranjeros y el apoyo a misiones comerciales, con el objetivo de abrir oportunidades de coproducción, publicación y exportación de servicios creativos.
En paralelo, el clúster trabajó en su formalización institucional y en la articulación con organismos públicos clave como el Ministerio de Producción, la Subsecretaría de Empleo y Capacitación, la Agencia de Innovación, la Film Commission Mendoza y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). En ese marco se avanzó en la puesta en marcha de un Concurso Provincial de Videojuegos, orientado a financiar y acompañar proyectos locales, con seguimiento específico para que las producciones seleccionadas puedan presentarse en 2026.
Para este año, la agenda del clúster prevé una intensa actividad en materia de formación, promoción internacional y fortalecimiento del marco normativo. Entre los hitos previstos figura el lanzamiento de microcredenciales y cursos cortos con foco en habilidades técnicas y de gestión.En el plano productivo, el Concurso Provincial de Videojuegos comenzará siendo una herramienta central para estimular nuevos desarrollos y escalar proyectos con potencial comercial.
A esto se sumará la organización de eventos de networking y encuentros sectoriales, como el primer festival biregional Mendoza–Valparaíso, denominado “VALDOZA Game Festival”, pensado como una plataforma de integración entre estudios, inversores y editores de ambos lados de la cordillera. La proyección internacional también tendrá un papel protagónico en 2026. El clúster, con apoyo de ProMendoza y el CFI, planifica la participación de empresas locales en ferias estratégicas como la Game Developers Conference (GDC) de San Francisco, Gamescom Latam en Brasil, Gamescom Colonia en Alemania y la Tokyo Game Show en Japón, además de acciones específicas de preparación y seguimiento para la presencia en EVA.
Con una industria aún “en construcción”, pero con un ecosistema cada vez más articulado, el Clúster de Videojuegos de Mendoza busca consolidar en 2026 el salto desde la etapa de organización y visibilidad hacia una fase de mayor escala productiva: internacionalización sostenida, generación de empleo calificado y posicionamiento como uno de los nuevos vectores de la economía del conocimiento en la provincia.