19 de julio de 2026 - 00:05

Un nuevo Acceso Este: comenzó la obra que busca mejorar la conectividad y la seguridad vial

La intervención del Acceso Este avanza con nuevos carriles, puentes y cambios en la circulación para mejorar la conectividad y seguridad vial en Guaymallén.

La obra Acceso Este ya está en marcha y abrió una nueva etapa para uno de los corredores viales más importantes de Mendoza. La intervención integral contempla la ampliación de la autopista con una tercera trocha por sentido, la construcción de tres nuevos puentes y mejoras en la infraestructura urbana de Guaymallén. Con un presupuesto oficial de $70.500 millones, la obra se ejecutará sobre 11,6 kilómetros del Acceso Este que atraviesan el departamento, entre Arturo González y el Nudo Vial.

Según el intendente Marcos Calvente, marcó el crecimiento del departamento durante décadas. "Para Guaymallén viene a resolver un problema histórico de falta de conectividad vial y urbana", señaló, y explicó que "el departamento ha crecido de manera dispar. El sector norte y el sector sur presentan características diferentes que tienen que ver con esta herida en la localidad".

Para el área metropolitana, Calvente planteó que el impacto también estará vinculado al ingreso a Mendoza y a la experiencia de circulación de quienes utilizan diariamente este corredor. "Para el Gran Mendoza es el ingreso del este, no solo de los mendocinos, sino de un montón de turistas y generan mejores condiciones de seguridad principalmente y de confort vial. Va a ser una mejor infraestructura", sostuvo.

La ampliación hacia el cantero central permitirá sumar un carril y preservar los espacios verdes

Uno de los puntos centrales del proyecto es la decisión de construir la tercera trocha hacia el interior de la autopista, aprovechando el espacio del cantero central y evitando una ampliación hacia las laterales. "Había espacio y cuesta menos crecer hacia adentro que hacia afuera", explicó Calvente.

Según detalló el intendente, avanzar sobre las colectoras hubiera implicado mayores intervenciones sobre accesos, espacios verdes e infraestructura existente. "Si hubiésemos decidido crecer hacia el exterior, hubiésemos tenido que hacer mucha más obras para adaptar todos los ingresos y egresos e inclusive la erradicación de árboles", indicó.

Los trabajos comenzaron sobre el cantero central, donde se construirá la tercera trocha por sentido. 

Los trabajos comenzaron sobre el cantero central, donde se construirá la tercera trocha por sentido.

La alternativa elegida también permitirá ampliar la superficie verde del corredor. "No solo que no vamos a resentir la ampliación del parque, sino que vamos a duplicarlo porque vamos a construir el parque donde hoy no hay nada. Vamos a plantar más de 5.000 árboles nuevos", afirmó.

Desde la parte técnica, el director de obra, ingeniero Gustavo Valdivieso, explicó que transformar ese sector en una nueva calzada requirió un trabajo estructural profundo, ya que el cantero central no tenía una función preparada para soportar tránsito pesado. "El cantero central originalmente tenía una función paisajística y de seguridad, por lo que lógicamente no estaba destinado a soportar cargas vehiculares. Al transformarlo en el nuevo carril, se realiza un trabajo riguroso para adecuarlo estructuralmente", detalló.

Para esa adaptación se retirará el suelo superficial y se incorporará una nueva estructura de soporte. Según Valdivieso, "se ejecuta una excavación que permite retirar el suelo orgánico superficial e incorporar un paquete estructural completo que suma exactamente 64 centímetros de espesor", con distintas capas compactadas que permitirán soportar el paso constante de vehículos. "Todo este proceso asegura una capacidad portante óptima en esos 64 centímetros totales, eliminando el riesgo de hundimiento con el paso de los años", agregó.

Tres tramos de obra y un operativo de tránsito

La ejecución del proyecto fue organizada en tres sectores con diferentes niveles de complejidad para evitar un cierre total del corredor durante toda la obra. "Es una obra de 12 kilómetros de longitud. Es la intervención integral del Acceso Este en todo el trayecto que recorre el departamento", explicó Calvente.

El intendente detalló que los tramos este y oeste tendrán restricciones parciales, mientras que el sector central será el de mayor impacto por la complejidad de los trabajos. "En el tramo del medio, desde calle Tirasso hasta calle Sarmiento, el resentimiento será total. El corte es total porque es una obra muy compleja y de otras características", señaló.

La planificación de los desvíos comenzó con anticipación, con trabajos sobre las colectoras y las calles internas del departamento. "Hace un año y medio que venimos trabajando en darle la capacidad necesaria o la máxima capacidad a la colectora para que ayuden a soportar parte de ese tránsito, pero también en las calles internas del departamento", indicó Calvente.

La reorganización también incluye cambios en los distribuidores y accesos para sostener el flujo vehicular. Valdivieso remarcó que la obra no reducirá la capacidad de ingreso y egreso al corredor: "De ninguna manera se van a acortar; al contrario, el proyecto soluciona los cuellos de botella mediante una reestructuración total de los distribuidores para absorber el flujo de 120.000 vehículos diarios".

El nuevo pavimento tendrá un asfalto preparado para las inclemencias climáticas

La ampliación del corredor implica sumar un carril de circulación y a su vez construir una estructura capaz de soportar las condiciones particulares de Mendoza: grandes variaciones de temperatura y un volumen de tránsito que alcanza cifras elevadas.

El ingeniero Gustavo Valdivieso, explicó que el diseño del pavimento fue pensado para responder a esas exigencias. "Mendoza tiene una de las amplitudes térmicas más exigentes de la región, pasando del calor extremo del verano a temperaturas muy bajas durante el invierno. A esto se le suma un volumen de tránsito altísimo, con picos que llegan a los 120.000 vehículos diarios", señaló.

La nueva calzada se construirá sobre el cantero central con un paquete estructural reforzado para soportar tránsito pesado y variaciones térmicas.

La nueva calzada se construirá sobre el cantero central con un paquete estructural reforzado para soportar tránsito pesado y variaciones térmicas.

"Para el tercer carril no se va a usar un asfalto convencional, sino una tecnología de vanguardia adaptada a estas exigencias operativas y climáticas", indicó Valdivieso. La carpeta de rodamiento estará compuesta por un concreto asfáltico con asfaltos modificados con polímeros, un material diseñado para resistir tanto las altas temperaturas como los cambios bruscos del clima. Según explicó el ingeniero, este sistema permite "resistir el calor del verano sin deformarse ante la enorme fricción y el peso de los miles de autos que circulan a diario, y mantener su flexibilidad ante las bajas temperaturas invernales para evitar que el pavimento se rigidice y se fisure".

Además, la estructura contará con capas inferiores reforzadas para mejorar la resistencia a largo plazo. "Por debajo de esta superficie de rodamiento, la subestructura está reforzada con dos capas de base negra. Este diseño estructural por capas garantiza que la base interna sea sumamente robusta y duradera, distribuyendo mejor las cargas y reduciendo drásticamente la aparición de baches a largo plazo", detalló.

El sistema hidráulico del Acceso Este será renovado para acompañar la nueva configuración de la autopista

La reducción del cantero central para incorporar un nuevo carril también obligó a revisar el funcionamiento hidráulico de la zona. Desde la dirección de obra indicaron que el proyecto contempla una actualización integral del sistema de drenaje para responder tanto a las lluvias intensas como a la nueva infraestructura.

"El impacto de la reducción del cantero central verde fue evaluado dentro del proyecto hidráulico de la obra", explicó Valdivieso, quien remarcó que el rediseño ya estaba contemplado desde la etapa inicial por las características del proyecto.

La nueva configuración de la autopista también modifica las cotas de algunos sectores debido a la construcción de nuevos puentes, lo que requiere adaptar los escurrimientos existentes. "La rasante de la autopista se va a elevar en ciertos tramos para poder incorporar los nuevos puentes vehiculares de las calles Rosario-Houssay, Azcuénaga-Avellaneda y el Carril Urquiza", señaló.

Para acompañar esos cambios, la obra incluye nuevas estructuras hidráulicas. "La obra contempla un plan de infraestructura que incluye la construcción de nuevas alcantarillas transversales y laterales de hormigón, canales de cruce y la adecuación de canales y acequias existentes", detalló el ingeniero.

Además, el proyecto suma sistemas complementarios para mejorar la evacuación del agua durante las tormentas de verano. "El diseño incorpora lagunas de retención y pozos de infiltración. Todo este conjunto de obras garantizará que el agua evacúe de forma rápida y segura, resolviendo los problemas históricos del sector y adaptando la ruta a su nueva fisonomía", afirmó.

Qué barreras de seguridad tendrá la nueva configuración del Acceso Este

Con la incorporación de un tercer carril por sentido, el proyecto también contempla nuevos elementos de protección para separar las manos de circulación y reducir riesgos ante eventuales impactos.

La solución no será la misma en todo el corredor, ya que dependerá de las características de cada tramo. "El proyecto contempla dos soluciones distintas según el sector del Acceso Este", explicó Valdivieso.

En el sector comprendido entre Arturo González y Tirasso, la intervención mantendrá determinadas características del cantero central actual. "El perfil preserva el cantero central y sus columnas de iluminación, por lo que la separación se hará con defensas metálicas deformables tipo Flex Beam (guardarraíles) a ambos lados", precisó.

En cambio, en el tramo de mayor complejidad urbana se aplicará una solución con mayor nivel de contención. "En el Tramo 2, desde Tirasso hasta Sarmiento, debido a la fisonomía urbana y los nuevos puentes, se instalarán defensas de hormigón tipo New Jersey, que ofrecen el máximo nivel de contención y seguridad ante impactos", indicó.

La obra busca reducir los puntos críticos de siniestralidad y mejorar la seguridad vial

Uno de los objetivos principales de la intervención es eliminar situaciones que actualmente generan conflictos en la circulación. Para el municipio, uno de los sectores más problemáticos se encuentra en la zona del Bulevar Pérez Cuesta, donde la reducción de carriles genera un cambio brusco en la circulación.

"Hoy el Acceso Este a la altura del Bulevar Pérez Cuesta es el punto de mayor siniestralidad vial. Así que la seguridad vial es una variable muy importante que este proyecto la viene a sanear definitivamente", sostuvo Marcos Calvente.

El intendente explicó que el problema está relacionado con el cambio repentino en la cantidad de carriles disponibles. "De tres trochas pasa a dos trochas. Eso se va a corregir. El acceso va a tener tres trochas de manera ininterrumpida en toda la longitud en estos 12 km de obra", afirmó.

La intervención no elimina completamente la posibilidad de accidentes, pero busca reducir los factores asociados a la infraestructura. "No quiere decir que no hayan accidentes, sino que ya van a ser debido pura y exclusivamente a la imprudencia de los conductores", señaló Calvente.

La coordinación entre municipio, provincia y empresas

El avance de los trabajos requiere una coordinación permanente entre distintas áreas para ordenar los desvíos y sostener la circulación en el área metropolitana.

Calvente explicó que el operativo involucra distintos organismos y prestadores de servicios. "La planificación de la obra tiene que ver con la planificación del manejo del tránsito, eso es efectores municipales, inspectores de tránsito, pero también la Policía de Mendoza y la coordinación con la Secretaría de Transporte de la Provincia para también coordinar la red semafórica", sostuvo.

Además, se trabaja con empresas de servicios para evitar nuevas interrupciones sobre las calles que funcionarán como alternativas de circulación. "Estamos coordinando esta situación con los efectores de servicios, como por ejemplo Aysam, evaluando que en las calles donde va a realizarse la derivación y la conexión con el resto de los departamentos se realicen las tareas para reparar una red de agua o una red de cloaca, de manera que afecte lo menos posible al tránsito", explicó.

La planificación también contempla trabajos municipales en horarios de menor circulación. "Nosotros vamos a realizar reparaciones en la calzada, en el alumbrado público y los espacios verdes en horarios de tarde y de noche en esas calles para no afectar el tránsito en los horarios de mayor carga vial", agregó.

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