28 de junio de 2026 - 08:55

Segundo semestre: qué puede pasar con el dólar, la inflación, la economía y el crédito

Luego del Mundial muchos volverán a la realidad y comenzarán a mirar los números de cara al segundo semestre. Expectativas de inflación, dólar y reservas.

En medio del “veranito” del Mundial de fútbol y a una semana de las vacaciones de julio, el segundo semestre está a punto de dar comienzo y la pregunta es qué se viene para adelante. La última mitad del año podría traer algunas novedades en la economía y será clave de cara al 2027, cuando las elecciones en Argentina pueden hacer tambalear casi cualquier cosa. Más allá de las ansiedades electorales, lo cierto es que faltan seis meses para que termine este 2026 en el que la actividad no ha logrado mejorar en general más allá de los motores específicos de la energía, la minería y el petróleo de Vaca Muerta.

Los últimos datos publicados por el Indec y otros organismos como la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Argentina (ADIMRA) vienen mostrando dificultades para la economía, que se suman a un 2025 con números también negativos. Las ventas por el Día del Padre bajaron 0,3% este año, número que se “suma” a fuertes caídas en 2025 y 2024, según CAME. Con relación al consumo en supermercados y grandes superficies, el Indec relevó que el acumulado enero-abril de 2026 presentó una disminución de 3,3% respecto a igual período de 2025.

En tanto, la actividad industrial tampoco repunta. Según el Centro de Estudios de la UIA (CEU) se registró un descenso interanual de 0,8% en mayo respecto de abril. En esta área, hubo algunas mejoras en sectores puntuales y caídas interanuales en sectores relevantes como autos (-21%), metalmecánica (-5%), y bebidas (-14%). El Indec, por su parte, marcó una disminución del 2,8% en abril tanto para sus indicadores interanuales de la industria como de la construcción.

Con relación al empleo, el lunes 22 de junio se publicaron los datos de Mercado de Trabajo del primer trimestre de 2026. En Mendoza –y en comparación con el mismo periodo de 2025- se sumaron 2.000 personas más desocupadas así como creció fuerte la cantidad de mendocinos en busca de un segundo empleo. La tasa de ocupación se redujo 0,9%, la desocupación creció 0,4% y la subocupación se incrementó 1,5%.

La suba más significativa del mercado laboral se observó en la población ocupada demandante, con el incremento de 4,1 puntos porcentuales (de 18,3% a 22,4%). A nivel nacional, en tanto, los números de empleo se mantuvieron relativamente estables entre un trimestre y otro. El cambio más significativo se dio en la subocupación que creció 1,1%. En este marco, los desafíos para el segundo semestre son relevantes con dificultades en las economías regionales y crecimiento de sectores de capital intensivo como la energía.

Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea analizó lo que se viene para el segundo semestre. El trabajo firmado por el economista Jorge Vasconcelos destacó que el foco de mediano plazo estará puesto en consolidar la desaceleración de la inflación, fortalecer las reservas internacionales, recuperar el crédito y aprovechar el impulso de rubros estratégicos como la energía, la minería y el agro.

Falta de dólares para importar afecta a la metalmecánica local
La industria y la construcción tuvieron un primer semestre negativo

La industria y la construcción tuvieron un primer semestre negativo

“Hay que encarar el segundo semestre (y más allá) asumiendo que, sin sacrificar el camino de las reformas estructurales, la búsqueda de estabilidad y la apertura de la economía, nuevos motores pueden encenderse para reforzar el empuje de los sectores que ya están en movimiento”, expresó el Ieral. La mirada de otros economistas consultados por este diario agregaron que la estabilidad no deja de lado los desafíos estructurales que condicionan el crecimiento o ponen en riesgo las actividades de empleo intensivo.

Un semestre decisivo

El trabajo del Ieral planteó que la segunda mitad del año estará marcada por la capacidad de transformar los avances macroeconómicos en crecimiento sostenible. La combinación de menor inflación, más reservas, acceso al financiamiento internacional y expansión de sectores estratégicos podría generar un escenario más favorable para la actividad y el empleo en líneas generales. Sin embargo, el éxito de esta etapa dependerá de que la mejora financiera se traduzca efectivamente en crédito, inversión privada y una reconversión productiva capaz de integrar a las áreas que aún permanecen rezagadas en el nuevo esquema económico.

Para el economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, la segunda parte del año no se prevén grandes cambios en cuanto a la estructura productiva del país. “Hacia fin de año puede haber buenos resultados en los sectores de capital intensivo como minería, energía y el rubro agroexportador. Desde su punto de vista, rubros como el comercio minorista, la industria, los servicios y la construcción no van a mejorar de manera considerable y seguirán con la situación actual. “Ni el empleo ni el poder de compra de los salarios van a registrar demasiadas variaciones”, adelantó el especialista.

En tanto, el economista de International Valeu Group, Daniel Garro, opinó que la sensación para el segundo semestre es que los niveles de actividad van a ir un poco al alza. El profesional admitió que lo más fuerte de las inversiones que llegan a la minería y al petróleo se va a notar de mejor manera recién el año próximo. “Hay provincias en donde ya se perciben, pero para que derrame a otras zonas va a haber que esperar un poco más”, sintetizó Garro.

La energía se consolida como uno de los principales vectores de crecimiento. El informe señaló que las inversiones en petróleo y gas, tanto convencional como no convencional, registrarían este año un aumento cercano al 20% interanual medido en dólares corrientes. A esto se suma el fuerte flujo de proyectos vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Los hidrocarburos concentran la mayor parte de las iniciativas aprobadas y en evaluación, con inversiones potenciales que superan los 98.000 millones de dólares. Junto con la minería y el agro, el sector energético representa hoy uno de los pilares de la estrategia de generación de divisas y expansión exportadora. La duda es qué pasará y cómo derramará al resto de los sectores y provincias estas inversiones. Incluso, si al RIGI podrían sumarse otras iniciativas que alivien de impuestos a los sectores tradicionales y de empleo intensivo.

Industria: adaptación, reconversión y baja impositiva

En el segundo semestre vuelve a imponerse el debate sobre los impuestos. En palabras de la Fundación Mediterránea, ahora que el gobierno impulsa la creación de un “Súper RIGI” que reduce a 15 % la alícuota del Impuesto a las Ganancias para “nuevos sectores”, en el Congreso podrían evaluarse pros y contras de agregar “regímenes especiales” de promoción. En contraposición, la opción más lógica de expandir el RIGI original hacia nuevas actividades elegibles que incluya un capítulo especial para proyectos de reconversión productiva.

PSJ Cerro Mineria de Cobre en Mendoza
La minería podría crecer, pero el fuerte de las inversiones del RIGI y Súper RIGI se verán a partir de 2027.

La minería podría crecer, pero el fuerte de las inversiones del RIGI y Súper RIGI se verán a partir de 2027.

La industria manufacturera muestra una realidad heterogénea, pero a la baja como muestran la mayoría de los datos. Tras la fuerte caída registrada durante el inicio de 2024, algunos sectores lograron adaptarse a las nuevas condiciones macroeconómicas y exhibieron una recuperación significativa. Entre los rubros con mejor desempeño, el trabajo del Ieral mencionó a los productos químicos, minerales no metálicos, refinación de petróleo, madera, papel y alimentos.

En cambio, actividades como maquinaria y equipos, metalurgia básica, textiles, indumentaria y automotores todavía enfrentan dificultades y muestran niveles de producción inferiores a los observados dos años atrás. El informe advirtió así que la competitividad futura dependerá de la capacidad de reconversión productiva, la disponibilidad de financiamiento y la reducción de costos asociados a impuestos considerados distorsivos. En este marco, desde la UIA –como desde otras cámaras empresarias- presentaron un informe sobre la carga fiscal que enfrenta la producción formal. “Los principales desafíos que afectan la competitividad de las empresas industriales, entre las que hay miles de pymes en riesgo debido a los costos que deben afrontar en impuestos y tasas municipales”, alertó la Unión Industrial.

En este marco y de cara al segundo semestre, Martín Rappallini -presidente de la Unión Industrial- señaló que “si la Argentina necesita regímenes de excepción para atraer inversiones, el desafío de fondo es mejorar las condiciones bajo las que opera el conjunto de la industria”. Desde la UIA coincidieron en la necesidad de avanzar en una agenda orientada a eliminar o reducir impuestos, simplificar regulaciones y promover condiciones más favorables para la inversión y la generación de empleo genuino. “La reforma laboral empieza a ser operativa, por lo que la cuestión del financiamiento de esa reconversión y los impuestos distorsivos que subsisten (de las tres jurisdicciones) escalan en la agenda para el segundo semestre”, advirtió Vasconcelos.

Como contrapartida y en contexto en que el Uso de la Capacidad Instalada la Industria está a menos del 50% en la mayoría de las industrias, desde las economías regionales han advertido sobre las dificultades que se atraviesan. En el caso de Mendoza, la vitivinicultura no tiene crédito y suma costos en alza mientras cada vez más productores y hasta bodegas parecen quedar en el camino o mostrar distinto tipo de dificultades. Para el segundo semestre, la incertidumbre también es alta en este tipo de sectores.

Inflación: una desaceleración que gana consistencia

El informe del Ieral destacó que uno de los datos más alentadores de la actualidad es la continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria. El índice de mayo en 1,9%, confirmó una tendencia descendente desde el pico de 3,4% registrado en marzo. Para Vasconcelos, este comportamiento resultó especialmente relevante porque se produjo sin necesidad de incrementar significativamente las tasas de interés. “La estabilidad del esquema monetario y cambiario permitió contener las expectativas de inflación y devaluación, aunque el desafío todavía es sostener esta dinámica en un contexto de recuperación de la actividad económica”, se advirtió desde la Mediterránea.

Supermercado - Inflación - Precios
La inflación tenderá a la baja y habrá que ver qué pasa con los salarios

La inflación tenderá a la baja y habrá que ver qué pasa con los salarios

Sobre este punto, el economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, coincidió en que –con excepción de los meses estacionales donde suele haber una suba de precios por este motivo- se espera una baja en la inflación para la segunda parte del año. “Los aumentos van a rondar entre el 1,5% y el 2% mensual” comentó Vargas. Desde su punto de vista, no obstante, será difícil que se perfore el 1% a menos que la actividad económica caiga demasiado, lo que sería también un problema.

Qué pasará con el dólar, las reservas y el riesgo país

Con relación al dólar, el economista de la consultora Evaluecon expresó que en la segunda parte del año –en especial hacia los últimos meses de 2026- puede haber una mejora en el tipo de cambio. De hecho esto ya se observa en la cotización del dólar oficial e, incluso según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerraría el año a 1.700 pesos. “Hacia 2027 el año electoral podría influir en la suba de la moneda extranjera en función del contexto político”, observó Vargas.

Con relación a las reservas, el informe de la Fundación Mediterránea expresó que la acumulación de reservas aparece como uno de los principales objetivos macroeconómicos. Durante los primeros meses del año, las restricciones para refinanciar vencimientos externos obligaron a utilizar parte de los dólares adquiridos para atender compromisos financieros, lo que limitó el crecimiento de las reservas netas. El escenario podría modificarse en el segundo semestre si el Gobierno logra refinanciar plenamente sus obligaciones. Según el Ieral, las compras promedio de unos 50 millones de dólares diarios permitirían superar las metas de acumulación de reservas comprometidas para este año.

En este marco, el economista de International Valeu Group, Daniel Garro, analizó que si la tasa del Riesgo País continúa a la baja, se podría realizar una reestructuración de la deuda lo que traería alivio desde todos los puntos de vista. “Hoy el Riesgo País está en 420 puntos y habrá que ver qué pasa con la colocación que se dará en breve”, sumó Garro para quien este antecedente será clave con lo que pueda pasar hacia adelante con la deuda externa, la confianza en el país y la consiguiente atracción de inversiones.

La reciente mejora de la calificación soberana otorgada por las agencias internacionales Fitch y S&P constituye para el Ieral uno de los hechos más relevantes para la economía argentina. La nueva nota acercó al país a un grupo de economías que pueden acceder al mercado internacional con tasas cercanas al 8% anual. Esto abre la posibilidad de refinanciar vencimientos sin recurrir a las reservas del Banco Central, un aspecto considerado clave para reducir el riesgo país y mejorar las condiciones financieras generales.

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Más reservas podrían mejorar el Riesgo País y, por ende, las tasas de créditos.

Más reservas podrían mejorar el Riesgo País y, por ende, las tasas de créditos.

Además, el Gobierno avanza en negociaciones para obtener financiamiento de bancos privados con respaldo de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y la CAF. Una operación cercana a los 4.000 millones de dólares permitiría afrontar compromisos externos inmediatos sin afectar las reservas internacionales. Con la mejora de calificación, esto podría cambiar de aquí en adelante, haciendo que las reservas crezcan a un ritmo similar al de las compras de dólares en el mercado”, explicó la Mediterránea.

Crédito: la variable pendiente de la recuperación

Aunque muchas veces los datos sobre reservas, deuda internacional y Riesgo País parecen alejados de la vida cotidiana, se trata de variables que impactan en la realidad de los ciudadanos. En este caso, la incidencia es clave en la posible mejora del financiamiento para empresas y personas, uno de los puntos más débiles de la economía, en palabras del economista del Ieral.

Agregó que durante el primer semestre, la fuerte compra de divisas por parte del Banco Central no se tradujo en una expansión de los préstamos al sector privado debido a que los pesos emitidos fueron posteriormente esterilizados por el Tesoro y la autoridad monetaria. En este marco, Vasconcelos sostuvo que para que la economía gane dinamismo será necesario que las futuras compras de dólares permitan inyectar liquidez al sistema financiero y reactivar el crédito. “Una mejora en la calificación crediticia del país también podría contribuir a extender los plazos de financiamiento del Estado y liberar recursos para el sector privado”, se especificó.

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