Qué cambios rigen desde el 1 de junio en los subsidios de electricidad y gas

Hasta ahora, los hogares de ingresos bajos tenían bonificación en el 100% del consumo de ambos servicios, pero ahora tendrán topes. También se cambió el máximo bonificado para los usuarios de ingresos medios.

Desde el 1 de junio comenzó a aplicarse una disminución de los subsidios para los usuarios de gas y electricidad de ingresos bajos y medios. Foto: Los Andes

Foto: Cristian Guzzo / Los Andes
Desde el 1 de junio comenzó a aplicarse una disminución de los subsidios para los usuarios de gas y electricidad de ingresos bajos y medios. Foto: Los Andes Foto: Cristian Guzzo / Los Andes

La semana pasada, la Secretaría de Energía estableció un periodo de transición de seis meses para avanzar en una reducción progresiva de los subsidios a las tarifas de electricidad y gas. Y ayer publicó en el Boletín Oficial cuatro resoluciones en las que detalla cómo será el nuevo esquema de bonificaciones para los usuarios de ingresos bajos y medios, y cuáles son los precios estacionales de la energía eléctrica desde el 1 de junio hasta el 31 de octubre, y el valor del gas.

Se estableció que los hogares N2, de bajos ingresos, tendrán un cierto consumo subsidiado, mientras que, superando ese límite, deberán pagar tarifa plena. El uso que estará bonificado será de 350 kWh/mes. Sin embargo, también se redujo el máximo de consumo para los N3, de ingresos medios, que pasa a ser de 250 kWh/mes (hasta ahora era de 400kWh/mes).

En tanto, aquellos usuarios que no tengan acceso al servicio de gas natural o propano indiluido por redes y se encuentran dentro de las localidades incluidas en el Régimen de Zona Fría, donde está incluida toda la provincia, tendrán un tope de 700 kWh/mes los N2 y 500 kWh/mes los N3.

Otra resolución fijó el precio estacional de la energía -que debería haberse publicado en mayo- y, con respecto a ese valor, los N1 (de ingresos altos) pagarán el monto sin bonificación, mientras los N2 tendrán un descuento del 71,92% y los N3, del 55,94%; pero en ambos casos el excedente lo pagarán como un N1.

En el caso del gas natural, se extendió a los hogares N2, que hasta ahora tenían todo el consumo subsidiado, los mismos bloques bonificados que a los N3. Estos topes varían según el mes del año, la categoría de usuario y la provincia, y se pueden consultar en la página de Ecogas. Sin embargo, se mantiene la bonificación del 100% del precio del gas a los beneficiarios de la tarifa social para una cierta cantidad de m3 y del 29,43% para el excedente.

Para este servicio, los N1 pagarán el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), sin bonificación; los de N2 tendrán un descuento del 64% sobre ese valor; y los N3 uno de 55%. Y, como sucede con la electricidad, el consumo excedente lo pagarán sin ningún tipo de subsidio.

Foto: Los Andes
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Con estas modificaciones se apunta a reestructurar los subsidios a la energía durante el período de transición, desde el 1 de junio al 30 de noviembre, “hacia un esquema que permita trasladar a los usuarios los costos reales de la energía; promover la eficiencia energética; y asegurar a los usuarios residenciales vulnerables el acceso al consumo indispensable de energía eléctrica, gas por redes y gas envasado”.

Subyace el concepto de que la segmentación que se estableció en 2022 (por niveles de ingresos) no sólo generó superposición de beneficios en ciertos casos y que percibieran subsidios quienes no los necesitaban, sino que “ha llevado a que los precios mayoristas de la energía no cubran los costos de abastecimiento, con lo cual los usuarios desconocen el verdadero costo de la energía, apartándose de los hábitos de consumo responsable y eficiente, y el sector energético argentino se encuentra desfinanciado y ha requerido aportes crecientes del Tesoro Nacional para mantenerse”.

Aunque se establecieron los nuevos precios de la energía, tanto para la electricidad como para el gas, el Gobierno nacional decidió postergar, primero en mayo y después también en junio, la actualización mensual del costo de las distribuidoras de ambos servicios, que debía comenzar a aplicarse el mes pasado.

Impacto en las facturas

Aunque se puedan conocer los bloques de consumo subsidiados según el tipo de usuario y cuál va a ser el porcentaje de bonificación, resulta difícil comprender el impacto que puede llegar a tener esto en las próximas boletas. Desde el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) indicaron que están pidiendo más precisiones a Nación para poder realizar el cálculo.

Mientras que desde Ecogas mencionaron que ya no estiman una factura promedio para cada segmento porque el monto a pagar dependerá del consumo de cada hogar. Esto, ya que un N2 tenía el total subsidiado, sin importar cuánto gas utilizara. En cambio, ahora, si consume menos, pagará más barato el servicio, como le sucede a un N3. Destacaron que la conciencia en la utilización del servicio no estaba presente en la ecuación para los hogares de ingresos bajos.

Foto: Los Andes
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La Secretaría de Energía informó, a modo ilustrativo, que para un hogar con un consumo promedio de 260 kWh/mes, la factura final de electricidad pasará de unos $24.710 a $30.355 mensuales para el N1 (+23%); de $6.585 a $16.850 para el N3 (+156%); y de $6.295 a $12.545 para el N2 (+99%).

También detalló que, a partir del 1 de junio, los usuarios residenciales N1, con un consumo promedio de 149 m3 de gas, que pagaban $25.756, pasarán a pagar $28.142 (+9%); un N3, que utiliza unos 171 m3 mensuales y recibía una boleta de $24.465, ahora se le irá a $26.865 (+10%); y un N2, con un consumo promedio de 159 m3, pasará de $15.638 mensuales a $20.797 (+33%).

¿Hay que volver a inscribirse en el RASE?

El texto de las resoluciones publicadas ayer explicita que los usuarios que ya hayan solicitado la inclusión en el RASE (Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía) no deben volver a inscribirse. Sin embargo, sí deberán hacerlo aquellos que fueron incluidos de forma automática, por ser beneficiarios de la tarifa social.

Esto últimos deberán realizar la inscripción dentro de un plazo de 60 días corridos desde el 5 de junio. La normativa advierte que, cumplido ese plazo, “el beneficio caducará respecto de los usuarios que no hubieren completado la presentación individual”.

También se advierte que se actualizarán las bases de datos de este registro y que se realizarán los cruces de información necesarios para detectar ingresos no declarados y asegurar una mejor focalización de los beneficios.

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