La industria del calzado en Córdoba sufrió un duro revés con el cierre definitivo de Gomas Gaspar, una fábrica emblemática ubicada en el barrio San Vicente que durante tres décadas fue referente en la fabricación de suelas y bases de goma.
Tras más de 30 años de trayectoria en el barrio San Vicente, la firma especializada en suelas cesó sus operaciones.
La industria del calzado en Córdoba sufrió un duro revés con el cierre definitivo de Gomas Gaspar, una fábrica emblemática ubicada en el barrio San Vicente que durante tres décadas fue referente en la fabricación de suelas y bases de goma.
La empresa, que proveía a importantes marcas nacionales de calzado urbano, deportivo y de vestir, oficializó el cese de sus actividades, dejando a 40 empleados en la calle.
El conflicto laboral escaló rápidamente tras la emisión de los telegramas de despido. Los trabajadores denuncian que la firma arrastra sueldos atrasados, aguinaldos impagos y la falta total de indemnizaciones.
Arturo Pitkard, delegado del Sindicato Obrero del Caucho, relató que la crisis se agudizó a fines de 2025, cuando tras un periodo de vacaciones forzadas, el dueño de la empresa, el ingeniero Rodolfo Polero, habría solicitado a los empleados continuar trabajando bajo condiciones de informalidad con la promesa de regularizar las deudas, compromiso que nunca se cumplió.
Según los representantes gremiales y los propios operarios, el fin de Gomas Gaspar responde a una combinación de factores económicos asfixiantes como la caída estrepitosa del consumo interno, el aumento de los costos industriales operativos y la competencia desleal de productos importados, que ha llevado a muchas firmas locales a abandonar la fabricación para convertirse en importadores de productos terminados provenientes de Asia.
Este cierre no es un hecho aislado en el sector. En los últimos meses, otras empresas de renombre como John Foos, Viamo y Grupo Dass han enfrentado procesos similares de ajuste, concursos de acreedores o despidos, lo que evidencia una crisis estructural que amenaza con desmantelar la cadena de producción del calzado argentino.