La empresa española de indumentaria Mango volverá a tener presencia en Argentina después de 23 años con la apertura de su primera tienda en el centro comercial Alto Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, en una apuesta que contempla una expansión progresiva por el país.
El desembarco se realizará de la mano de Grimoldi y tendrá una particularidad central: la propuesta será 100% importada, en un escenario marcado por una mayor apertura de la economía y una mayor disponibilidad de divisas, dos factores relevantes para el desarrollo del negocio.
El local ocupará un espacio de más de 500 metros cuadrados en la planta baja de Alto Palermo y reunirá las colecciones Woman y Man. La llegada de Mango se suma a las recientes incorporaciones de Victoria's Secret, Skinko, Intimissimi y Miniso, además de otras aperturas previstas en el centro comercial y que también se expanden por el país ante un contexto favorable.
"Tenemos previsto abrir el 2 de octubre, con el objetivo de estar plenamente operativos para el Día de la Madre. Pero entendemos que esos planes pueden demorarse algunos días. Ojalá no suceda", explicó Hernán Grimoldi, director y cuarta generación de Grimoldi, a Forbes sobre el desembarco de Mango en Alto Palermo.
Mango ya piensa en una segunda tienda en Argentina
El regreso de Mango al mercado argentino contempla la apertura de cinco locales durante los próximos cinco años, además del desarrollo de una tienda online.
La empresa argentina ya trabaja en la segunda apertura, prevista para el primer semestre de 2027. En ese sentido, negocia espacios tanto en Unicenter como en Alto Rosario.
"Estamos trabajando en una segunda apertura para el primer semestre de 2027. Estamos negociando con Unicenter y con Alto Rosario. Dependemos del lugar disponible que haya en dichos shoppings", detalló Grimoldi.
La estrategia apunta a posicionar a Mango como un competidor directo de Zara, una de las principales cadenas internacionales del segmento de indumentaria con presencia en el país.
Para Grimoldi, el acuerdo forma parte de una estrategia de diversificación que la compañía desarrolló durante los últimos años y que combinó una gestión más prudente, una expansión moderada y la búsqueda de acuerdos con marcas internacionales.
Actualmente, la empresa también opera las marcas Vans y The North Face, con las que busca ampliar su presencia a través de una mayor cantidad de locales.
Para Mango, el desembarco representa una segunda apuesta por el mercado argentino. La compañía española había llegado al país en 1998, con el objetivo de competir con otras grandes cadenas internacionales, entre ellas Zara.
En aquel momento, la empresa había diseñado un ambicioso plan de expansión que contemplaba la apertura de 100 tiendas. Sin embargo, cinco años después, en 2003, decidió retirarse del mercado argentino al considerar que el negocio local todavía no había alcanzado la escala suficiente.
Mango cuenta actualmente con más de 2.900 puntos de venta, registra una facturación anual de 3.700 millones de euros y emplea a más de 18.000 personas en todo el mundo.