Las billeteras virtuales son un boom que ha llegado lejos y se han convertido en tendencia. Son un fenómeno en alza que se ve cada vez más en empresas que no son oriundas del sector financiero. De este modo, se suman negocios que ofrecen su propia aplicación para pagar, ahorrar y encontrar beneficios diversos. La pata financiera del avance de la tecnología ha sido una de las que mayor crecimiento e inversiones han registrado con amplias posibilidades todavía para crecer.
Esta área posee al menos dos focos diferentes y bien definidos. Uno es el de las billeteras mencionadas y otro es el de las aplicaciones destinadas a fomentar el ahorro y las inversiones de sus usuarios. Aunque son distintas y poseen características particulares, estas últimas invitan a los clientes a invertir o en activos o en la bolsa de valores con el fin de ampliar sus opciones de ahorro.
Con relación a las billeteras, una parte del crecimiento tienen que ver con que ya no es tan costoso para las empresas realizar una inversión en este sentido. Si bien hace un tiempo sí implicaba grandes costos realizar desarrollos de aplicaciones de este tipo, ahora hay muchas compañías de tecnología que venden las “billeteras blancas”.
“Hay empresas que son proveedoras de billeteras virtuales marca blanca, que proveen la plataforma, lo que es conveniente para los comercios”, contó Tomás Ametlla, CEO y cofundador de Welfi; una aplicación para ahorrar. En la misma línea, Fernando Galante, CEO de Chimpay y Ohana, expresó que hoy, desde el punto de vista tecnológico, las barreras de entrada para tener una billetera son bajas.
Las tarjetas prepagas de billeteras virtuales no aplican a la devolución del IVA.
“Al abaratarse esto se simplifica el acceso inicial”, sumó Galante cuyas aplicaciones también son de ahorro y de tecnología. Así, en los últimos meses y en materia de billeteras la marca Carrefour se sumó a la de Cencosud –entre otras- en el sector del retail así como YPF ya se ha instalado junto a las de Axion y Shell. Incluso, se trata una oferta que han comenzado a brindar algunas prepagas como ha sido el caso de Ospe.
Beneficios para empresas y usuarios
Tomás Ametlla explicó que la tendencia de las billeteras viene desde hace tiempo porque cada vez más empresas lo tienen. Entre los motivos mencionados por el CEO de Welfi, que también es economista, destacó dos razones por las que a las empresas les conviene. La primera y más “superficial” que es ser la dueña de los beneficios de sus clientes ya que cuando hay bonificaciones o promos con los bancos suelen ser los comercios los que se hacen cargo de esos costos o de la mayoría de ellos. Sin embargo, en la mente del usuario es la entidad financiera la que le aporta el beneficio.
Con relación a esto hay otra causa por la que cada vez más empresas se deciden por su propia billetera virtual. En palabras de Fernando Galante, también economista, es que las compañías grandes poseen una importante comunidad de usuarios. “Si lográs que esas personas transaccionen con tu billetera vas a tener un beneficio financiero”, rescató el CEO de Chimpay y Ohana. Es decir que las compañías o se ahorran las comisiones bancarias correspondientes o pueden obtener un beneficio si cobran a sus clientes un porcentaje por dichos intercambios.
Otro motivo del crecimiento de las billeteras tiene que ver, según Ametlla, con la posibilidad de dar financiamiento y es allí donde radica el principal negocio de las billeteras virtuales. “Esta es la parte más rentable del negocio que al tener una rotación muy alta de personas, se potencia”, destalló el referente de Welfi. Es que al ofrecer créditos para comprar en el comercio también se adueñan del negocio financiero.
Se trata así de pasar a la billetera virtual el negocio de las tarjetas que muchos locales comerciales ya tenían y entre las que Cencosud fue pionera. Aquí se hacía foco en personas que no suelen tener créditos vía bancos por estar en el sistema informal, pero que tienen capacidad de pago.
Estas firmas elaboran un propio historial de pago del cliente para poder prestarle cada vez más. Fallabella en su momento y el modelo de Maxi son algunos de estos ejemplos. Y aquí podría residir uno de los beneficios más palpables para los clientes. Otro, claro está, es el de las promociones y descuentos que se ofrecen vía billetera virtual.
La billetera virtual, el nuevo sistema de pago que ocupa un espacio muy importante en la actualidad.
Por otro lado, las empresas que crean sus propias aplicaciones para pagar también lo hacen porque comienzan a manejar datos de sus clientes. En palabras de Fernando Galante, el saber qué consumen, cuánto, dónde, etc. permite realizar campañas de marketing “a medida” o acorde con las necesidades de los usuarios. Si estos, además, utilizan la billetera fuera de la empresa que les presta el servicio, la información que se obtiene es mucho mayor.
Desafíos
En Argentina, la tecnología financiera está muy desarrollada y bastante adelantada en comparación con otras partes del mundo. Según explicó Tomás Ametlla, casi toda la población adulta está digitalizada en términos de finanzas. “A partir de ahí, el desafío es impartir educación financiera para aprender a usar dichas herramientas”, señaló el cofundador de Welfi.
En este marco, uno de los puntos clave de construcción tiene que ver con la creación de confianza en un país en donde muchos se han quemado con leche tanto por fuera como por dentro del sistema financiero. “Es importante informarse y chequear datos en la Comisión Nacional de Valores (CNV) que es el órgano de control”, sumó el profesional.
Desde el punto de vista de Fernando Galante, las empresas con sus propias billeteras virtuales tienen el desafío de ser tentadoras para sus usuarios. “En un mundo donde esta herramienta abunda y las personas no quieren bajarse una aplicación para cada cosa, las empresas deben mostrar que los beneficios de descargarla son muy marcados”, advirtió el CEO de Ohana. Agregó que en ese desafío también radica la clave del éxito de las nuevas propuestas.