27 de abril de 2026 - 21:35

Leve rebote industrial: creció 0,7% en marzo tras una racha negativa de 8 meses

Impulsada por sectores como cemento, alimentos y refinerías, la industria mostró un leve repunte, pero analistas advierten que la recuperación aún es frágil y desigual.

La producción industrial registró en marzo un crecimiento interanual del 0,7%, lo que permitió cortar una racha de ocho meses consecutivos en caída, según un informe de la consultora de Orlando J. Ferreres. Sin embargo, el repunte fue moderado y no logró revertir el balance negativo del trimestre.

En términos acumulados, el primer trimestre del año cerró con una baja del 3,1% interanual, reflejando que la mejora puntual aún no alcanza para consolidar una recuperación sostenida. En la medición desestacionalizada, el índice mostró una suba mensual del 0,8%.

Sectores que impulsaron la mejora

El leve crecimiento de marzo estuvo explicado por el buen desempeño de algunos rubros clave. Entre ellos se destacaron:

  • Minerales no metálicos (+7,3%), impulsados por el aumento en los despachos de cemento
  • Refinerías (+5%)
  • Tabaco (+4,4%)
  • Alimentos (+3,2%), con fuerte incidencia de la producción de aceites
  • Farmacéuticos (+3,1%)

Estos sectores lograron compensar parcialmente el retroceso en otras áreas de la industria.

Índice de producción industrial
Índice de producción industrial.

Índice de producción industrial.

Caídas y desequilibrios persistentes

A pesar del repunte, varios sectores continuaron en terreno negativo. Las mayores bajas se registraron en:

  • Plásticos (-14,3%)
  • Maquinaria y equipo (-5,3%)
  • Metales básicos (-2%)
  • Textil (-1,7%)

El panorama general sigue siendo complejo: la caída de la actividad alcanza al 60% de los sectores industriales, en un contexto marcado por la baja del consumo interno y dificultades estructurales.

Índice de producción industrial manufacturero
Índice de producción industrial manufacturero.

Índice de producción industrial manufacturero.

Alertas sobre el escenario económico

Desde la consultora advirtieron que la mejora debe interpretarse con cautela. Factores como la desaceleración de Brasil, la debilidad de la construcción y el deterioro de los ingresos familiares limitan las perspectivas de recuperación.

Además, la utilización de la capacidad instalada se mantiene por debajo del 54%, reflejando un nivel de actividad aún deprimido.

En ese marco, el sector industrial enfrenta un escenario crítico en términos laborales. Según datos del sector, la industria explica el 97% de la destrucción del empleo registrado en 2026, con casi 80.000 puestos de trabajo perdidos desde fines de 2023.

A esto se suma el cierre de casi 3.000 empresas manufactureras, lo que evidencia un cambio estructural en la matriz productiva.

El “efecto pinza” que afecta la competitividad

Desde el sector pyme alertaron sobre un fenómeno que complica la competitividad: el llamado “efecto pinza”, donde los costos en pesos aumentan rápidamente mientras el tipo de cambio se mantiene estable.

Este desfasaje encarece la producción en dólares y reduce la capacidad de las empresas locales para competir frente a las importaciones.

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