Tras el fallo judicial en Estados Unidos por el caso YPF que resultó a favor de la Argentina, las acciones de Burford Capital sufrieron una caída estrepitosa en la Bolsa de Nueva York.
La Corte de Apelaciones de Nueva York revirtió la resolución que había dictado la jueza Loretta Preska y evitó que el país deba afrontar un pago superior a los 16.000 millones de dólares. Las acciones de YPF subieron más de un 5%.
Tras el fallo judicial en Estados Unidos por el caso YPF que resultó a favor de la Argentina, las acciones de Burford Capital sufrieron una caída estrepitosa en la Bolsa de Nueva York.
Los papeles del fondo británico, que lideró la demanda por la estatización de la petrolera en 2012, llegaron a perder hasta un 45% de su valor en una sola jornada, para luego estabilizarse con un rojo del 35%. El impacto se explica porque una parte sustancial de la cartera de inversiones de la firma dependía directamente del cobro de este juicio multimillonario.
Burford había entrado en el litigio en 2015, tras comprarle los derechos para demandar a la Argentina al Grupo Petersen (de la familia Eskenazi), exaccionista de YPF. Según sus propios balances, el fondo desembolsó apenas US$ 20,2 millones por esos derechos, transformándolos en una apuesta que llegó a valer miles de millones.
A lo largo de los años, Burford fue fragmentando su participación. Para 2020, ya había vendido el 38% de sus derechos a otros fondos por US$ 236 millones, recuperando con creces su inversión inicial. Actualmente, conservaba menos del 40% del total del juicio. Además, otro gran perjudicado es el fondo Eton Park, que poseía un 10% de los derechos de cobro.
Por otro lado, el mercado reaccionó de manera positiva para la petrolera de bandera. Aunque la empresa ya había logrado quedar fuera del foco directo del juicio el año pasado, sus acciones en Wall Street avanzaron un 5,6%, impulsadas por la mejora en la perspectiva financiera del país.