La percepción del presente de la construcción en Mendoza atraviesa un momento de profunda cautela y enfriamiento. Según el último relevamiento presentado por la Red Edificar —basado en las respuestas de 334 profesionales, constructoras, proveedores, desarrolladores e inmobiliarias—, la situación actual del sector obtuvo una nota promedio de apenas 4,18 en una escala del 1 al 10. Este aplazo estadístico se sitúa bastante por debajo del punto medio y marca un claro retroceso frente al panorama de 2025, cuando la valoración general alcanzaba un aceptable 5.
El deterioro se traduce de forma directa en las planillas de las empresas locales, ya que seis de cada diez encuestados afirmaron haber registrado una caída, moderada o importante, en sus niveles de actividad durante los últimos doce meses. En la vereda opuesta, el estancamiento golpea al 20,1% de las firmas, dejando apenas un margen del 17,9% para aquellas que pudieron experimentar algún tipo de crecimiento.
Crédito: El laberinto del financiamiento inaccesible
12 meses
Las curvas se cruzaron de manera dramática: la recesión declarada saltó del 45,2% al 61,9% actual,
El verdadero cuello de botella que frena las máquinas y paraliza las obras es la falta de herramientas financieras. El informe de la Red Edificar expone una preocupación estructural alarmante, ya que el 70,9% de los participantes identificó al financiamiento como la problemática más relevante del ecosistema constructivo. Más contundente aún es que casi el 90% de los consultados califica al acceso al crédito como algo sumamente difícil o directamente inaccesible, transformando este factor en el principal condicionante a la hora de sostener, iniciar o ampliar cualquier proyecto en la provincia.
A este laberinto financiero se le suman otras piedras en el camino que complican el día a día de las empresas mendocinas. El incremento constante en los costos de los materiales de construcción afecta al 38,1% de los actores, seguido muy de cerca por los efectos de la inflación y la inestabilidad económica general. Asimismo, la competencia desleal, la informalidad y la excesiva presión impositiva completan el cuadro de obstáculos que el sector debe sortear para mantenerse a flote.
Mendoza: Un giro drástico en las expectativas de la región
Cuando se analizan las proyecciones para los próximos doce meses, la mirada del empresariado local se vuelve sumamente prudente y denota un cambio radical respecto a la mentalidad del año anterior. Actualmente, la mitad de los encuestados prevé que el escenario se mantendrá sin cambios, mientras que un 36,6% anticipa que las cosas empeorarán y solo un escaso 13,4% conserva la esperanza de una mejora.
Esta cautela extrema se comprende mejor al mirar el espejo retrovisor. En 2025, el optimismo trepaba al 36% y quienes temían un empeoramiento eran una minoría del 17,8%. Las curvas se cruzaron de manera dramática: la recesión declarada saltó del 45,2% al 61,9% actual, mientras que la percepción de inaccesibilidad al crédito trepó casi treinta puntos porcentuales en apenas un año, consolidando al factor financiero como la gran cruz de la industria en 2026.
Ladrillos: Los refugios privados y el salto a la era digital
A pesar del adverso escenario macroeconómico, la construcción en Mendoza encuentra sus motores de resistencia y sus mayores oportunidades en la iniciativa privada. Las obras nuevas de pequeña y mediana escala lideran la demanda actual y se posicionan como el principal impulsor de la actividad. Los nuevos desarrollos inmobiliarios y la necesidad insatisfecha de viviendas e infraestructura continúan perfilándose como el horizonte de reactivación a mediano plazo.
Por otra parte, la crisis parece estar acelerando un proceso de reconversión tecnológica sin precedentes en la provincia. La innovación en materiales y los sistemas de construcción industrializada ganan terreno rápidamente como alternativas para bajar costos de ejecución. A su vez, los canales digitales experimentaron una profesionalización forzosa, al punto de que más del 71% de los empresarios coincide en que no contar con un catálogo web eficiente y respuesta rápida condena a la pérdida de competitividad. En sintonía con esto, casi el 63% de las firmas mendocinas ya ha comenzado a incorporar herramientas de inteligencia artificial de forma activa o parcial en sus procesos cotidianos.
Desde la conducción de Red Edificar destacaron que el propósito final de este diagnóstico no es simplemente retratar la recesión, sino brindar información clave para trazar una hoja de ruta común entre empresas, profesionales, cámaras y el sector educativo. El gran desafío para Mendoza será capitalizar la resiliencia de sus actores para transformar estas tensiones y restricciones en propuestas viables y una agenda compartida.