La recaudación tributaria nacional registró en mayo un cambio de tendencia largamente esperado por el Palacio de Hacienda. Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos fiscales treparon a $21,51 billones, lo que representa una suba nominal del 35,6% interanual.
Al descontar el efecto de la inflación, estimada en un 33,4% anual para el quinto mes del año, el resultado arrojó un crecimiento real que se ubica entre el 1,7% y el 6,4%, logrando así interrumpir nueve meses consecutivos de retrocesos.
El principal motor de este repunte fue un factor estacional: el vencimiento de los saldos de las declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias de las sociedades comerciales con cierre de balance en diciembre de 2025.
Este tributo aportó $8 billones, registrando una suba real del 25,8% interanual. Además del peso propio de este vencimiento, influyeron cambios normativos en el Régimen Penal Tributario y la Ley de Procedimiento Fiscal, que incentivaron una mayor cantidad de presentaciones en término.
Otros componentes que apuntalaron la mejora fiscal fueron los reintegros a las exportaciones (85%), el impuesto a los Bienes Personales (46,6%) y los gravámenes a los combustibles (6,9%). Según fuentes oficiales, este desempeño otorga un "respiro" al Gobierno en su objetivo de mantener el superávit financiero.
Consumo y empleo en rojo
A pesar del saldo positivo general, los impuestos ligados directamente al nivel de actividad económica interna continúan mostrando signos de fragilidad. El IVA, principal termómetro del consumo, recaudó $5,3 billones y sufrió una caída real del 8,1%, marcando su décima baja mensual consecutiva.
De igual manera, los recursos destinados a la seguridad social descendieron un 4,6% en términos reales, afectados por la contracción del salario real y la disminución del empleo formal.
En este rubro también impactó la entrada en vigencia del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que contempla alícuotas reducidas para las nuevas contrataciones desde el 1 de mayo.
Finalmente, el sector externo tampoco aportó señales de recuperación: los derechos de exportación cayeron un 38,8%, explicado en parte por la baja de alícuotas para granos como soja, trigo y maíz, mientras que los derechos de importación retrocedieron un 21,1% real. En lo que va del año 2026, la recaudación tributaria total acumula una baja real del 4,9% interanual.