El precio de los alimentos volvió a moverse al alza en el arranque de febrero y suma presión sobre la inflación general. Luego de que enero cerrara con un 2,9%, las mediciones privadas ya anticipan que el segundo mes del año podría mantenerse similar, con el rubro alimentos todavía por encima del 2%.
La división de Alimentos y bebidas no alcohólicas había sido la de mayor aumento en enero, con un 4,7%, en medio de la polémica en torno a la metodología de medición del IPC y la decisión oficial de dar marcha atrás con los cambios. Ese salto marcó el quinto mes consecutivo en alza del índice general.
En las dos primeras semanas de febrero, distintas consultoras detectaron incrementos que, si bien mostrarían cierta desaceleración respecto de enero, continúan en niveles elevados por encima del 2%.
Hay que remontarse a agosto del 2025 para encontrar un aumento inferior en los alimentos (cuando marcó 1,5%). Desde entonces, se consolidó una tendencia ascendente con aceleraciones notables.
Distintos escenarios, según consultoras privadas
Para EcoGo, la inflación de los alimentos ronda entre 2,6% y 2,8%. En la primera semana de febrero, la consultora ponderó una variación del 2,6% en los alimentos dentro del hogar (+0,7), mientras que los que se consumen fuera del hogar se sitúan en 2,4%, promediando entre ambos 2,6%.
Teniendo en cuenta la segunda semana del mes, ese índice se aceleró al 2,8%: dentro del hogar marcaron 2,9% (+0,9%) y fuera del hogar 2,1%, equilibrando una inflación del 2,8% para el rubro.
Así, EcoGo estima que el IPC de febrero se sitúe en torno al 2,7% y 3%. “Se registró una aceleración en el precio de la carne y aporta mayor presión al rubro en el cierre del mes”, señalaron desde la consultora.
Y agregaron que se prevén más aumentos en el componente de esparcimiento vinculados a la demanda estacional por los feriados del Carnaval, lo que “podría añadir una incidencia adicional sobre el nivel general de precios”.
Econviews arrojó una suba inferior, con 0,6% para la segunda semana. Entre ellos destacan la suba de la carne (+2,3%) y la baja de las verduras (-0,5%). Para las cuatro semanas, la consultora estima un aumento del 2,2% en el rubro.
Tras haber ponderado un alza de 2,5% en la primera semana (1,6% mensual), la medición de LCG se disminuyó al 1% para la segunda semana (2,4% mensual).
A pesar de que la inflación de enero registró el quinto mes en alza, desde Invecq indicaron que “esto no implica que el proceso de desinflación haya quedado atrás”, sino que “refleja la inercia propia de la dinámica inflacionaria, junto con la mayor incidencia de componentes estacionales y regulados que, tras haber contribuido transitoriamente a moderar el índice a mediados de 2025, hoy están ejerciendo presión alcista sobre el nivel general”.
La consultora estima una inflación menor a la de enero a través del IPC Invecq, actualmente corriendo a una velocidad mensual de 2,7% y que prevén que cierre febrero en 2,5%, continuando con una “leve desaceleración”.
Para el primer semestre del 2026 -que abarca los primeros seis meses del año-, Invecq proyectó una inflación del 2,2% que luego caerá al umbral del 1,5% en el segundo semestre, cerrando el año en la zona del 25% anual.
Por su parte, Analytica también obtuvo una medición inferior al resto: en la primera semana consignó una variación del 0,6% en alimentos y bebidas del Gran Buenos Aires (GBA), lo que ubicaría el promedio mensual en torno al 2,6%.