La inflación del mes de agosto fue del 1,9% y se ubicó por debajo de lo esperado, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
El Indec dio a conocer el dato que no registró variación respecto del IPC de julio. Los precios acumularon un alza de 19,5% en los últimos ocho meses.
La inflación del mes de agosto fue del 1,9% y se ubicó por debajo de lo esperado, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
En lo que va del año, la inflación registra un acumulado del 19,5%. En comparación con agosto de 2024, el aumento interanual fue del 33,6%, el más bajo desde julio de 2018.
De esta manera, el índice de precios de agosto se ubicó por debajo de las proyecciones de varias consultoras privadas, que estimaban un rango entre el 2% y el 2,2%.
El sector que registró el mayor crecimiento mensual fue Transporte, con un aumento del 3,6%, impulsado principalmente por los incrementos en “Compra de vehículos” y “Combustibles”. Caso contrario sucedió con Prendas de vestir y calzado (-0,3%).
En segundo lugar se situó la categoría de Bebidas alcohólicas y tabaco, que subió un 3,5% debido a la subida en los precios del “Tabaco”. Por su parte, Restaurantes y hoteles ocuparon el tercer lugar, con un alza del 3,4%.
Entre los sectores con menor variación mensual se encuentran Recreación y cultura, que creció un 0,5%, y Prendas de vestir y calzado, que registró una caída del 0,3%.
La inflación núcleo, que mide la evolución de los precios sin considerar factores estacionales y excluye los precios regulados, aumentó un 2%, lo que representa un incremento de 0,5 puntos porcentuales respecto a julio, el nivel más bajo desde enero de 2018.
Con este nuevo registro, mayo continúa siendo el mes con la inflación más baja de los últimos cinco años, con un 1,5%.
Asimismo, por primera vez desde noviembre de 2017, se reportaron cuatro meses consecutivos con inflación mensual inferior al 2%, según destacó el ministro de Economía, Luis Caputo.
En la misma línea, el presidente Javier Milei felicitó al titular del Palacio de Hacienda y celebró el resultado de agosto, subrayando que se logró “en un contexto de elevada volatilidad en la demanda de dinero”.
Si el número finalmente perforaba el 2%, iba a ser el cuarto mes consecutivo en el que el IPC comienza con “1”, algo que no ocurría desde principios de 2017, y finalmente sucedió.
Para los analistas, el dato funcionaba como un termómetro de las políticas de ancla cambiaria y contracción del gasto que viene aplicando la administración de Javier Milei.
El informe del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el Banco Central, mostró diferencias entre las consultoras: las más optimistas esperaban que el retroceso de precios estacionales y el menor consumo de los hogares empujaran la inflación a la zona baja del rango, mientras que las más cautelosas señalaban el impacto de subas en transporte y salud.
El anticipo más cercano lo proporcionó la inflación porteña. En agosto, el IPCBA se ubicó en 1,6%, por debajo del 2,5% de julio, y acumuló en ocho meses un alza de 20% y una variación interanual de 37,4%. La desaceleración estuvo explicada por la baja de rubros vinculados a vacaciones de invierno -como hoteles, paquetes turísticos, pasajes aéreos y vestimenta- y por la estabilidad del dólar oficial.
En la Ciudad, los bienes subieron 1,4% y los servicios 1,7%, estos últimos con un incremento acumulado en 2025 casi 10 puntos por encima de los bienes. La inflación núcleo, indicador clave para proyectar tendencias, quedó en 2%. Transporte lideró con un aumento del 3,0% por combustibles y automóviles, mientras que salud creció impulsada por medicamentos y prepagas.
El gasto de vivienda trepó 1,9% por servicios públicos, en tanto educación subió 1%, recreación y cultura 1,2% y restaurantes y hoteles otro 1,2%.
En contraste, la indumentaria mostró una baja de 0,4% gracias al ingreso de productos importados.
El dato nacional permitió confirmar si la inflación de agosto acompaña la tendencia a la baja ya visible en CABA y si el Gobierno logra consolidar un nuevo piso en torno al 2% mensual.
Más allá del alivio para el gobierno de Javier Milei, para los economistas el verdadero desafío será sostener estos niveles cuando regrese la presión por el dólar de septiembre después de la derrota en las elecciones de Buenos Aires, además de los aumentos tarifarios y salariales hacia fin de año.