La industria y la metalmecánica profundizan su derrumbe: las causas y las expectativas
La capacidad instalada de la industria y de la metalmecánica muestra números que alarman. Expectativas pobres y las esperanzas que se tejen en Mendoza.
Los datos de la industria en general y de la metalmecánica en particular vienen en baja y en febrero la situación se ha profundizado. De este modo, según el informe del Indec sobre la Utilización de la capacidad instalada en la industria (UCI), en enero hubo una baja interanual de 2 puntos de este indicador. En 2026 registró un nivel general del 53,6%, frente al 55% registrado en enero de 2025.
En tanto, el informe de actividad de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) de febrero de 2026 también reflejó una profundización en la caída del sector. La disminución estuvo marcada por una contracción de la demanda interna y una capacidad ociosa en niveles críticos. En febrero se registró un descenso interanual del 10,3% y una baja mensual del 1,9%. En el acumulado del primer bimestre de 2026, el derrumbe fue de 8,2%.
El relevamiento de Admira alertó que la UCI se ubicó en apenas el 40,2%, el nivel más bajo de los últimos cuatro años. En línea, el empleo registró una disminución interanual del 1,8% en los puestos de trabajo, aunque se mantuvo estable respecto al mes anterior. La tendencia negativa de la metalmecánica se condice con el informe del Indec que reveló que en enero la actividad cayó de 38,1% a 31,4% debido a la menor producción de maquinaria agropecuaria (-32,1%) y de aparatos de uso doméstico (-35,8%).
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Fuente: Indec
Por otra parte, el sector automotor también fue uno de los que más capacidad instalada perdió debido a una disminución en la fabricación de autos junto al sector textil. La producción de tejidos e hilados de algodón se desplomó 10 puntos al pasar de 33,9% al 23,7%. El dato positivo del Indec estuvo relacionado con las industrias metálicas básicas que mostraron un crecimiento interanual (del 59,3% al 67,6%), impulsadas por un aumento del 17,2% en la producción de acero crudo.
La encrucijada mendocina
Con relación a la metalmecánica, si bien Mendoza venía en baja en las mediciones anteriores, la caída había sido menor que en otras provincias. Este mes, sin embargo, la actividad metalúrgica local cayó un 10,2% -igual que el promedio nacional- y estuvo casi a la par de los descensos más pronunciados en Buenos Aires (-12,9%) y en Córdoba (-11,9%). En tanto, Entre Ríos bajó 9,8% y Santa Fe 4,3%.
Fabián Solís, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), destacó que la caída de febrero 2026 se “suma” a la baja de 2025 y a la de 2024. “Si computamos todo esto, vemos que estamos un 21% por debajo de la actividad de febrero de 2023”, alertó Solís. Desde su punto de vista, en la actualidad hay un conjunto de situaciones que han llevado a la industria a tener 6 de cada 10 máquinas paradas.
Para Manuel Ponce, presidente de la Asociación de Empresarios de la Rodríguez Peña(Aderpe), el país cuenta con proyectos de minería y petróleo que incentivarán la reactivación en líneas generales. “Las empresas mendocinas venimos mal hace diez años y hemos aprendido a sobrevivir. El problema está en el incremento de las importaciones que ha sido un golpe a las cadenas de valor”, destacó Ponce.
En línea, Tomás Navarro, representante de TYG SA, presidente de Asinmet Joven y vicepresidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), destacó que la baja no es una sorpresa, pero sí una señal clara de que la industria está frenada. Navarro enumeró la baja en la construcción más allá de la obra pública local y el hecho de que los motores de crecimiento nacional (energía, petróleo y gas) en Mendoza están en modo “esperar y ver”.
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Fuente: Adimra
Los datos de Adimra también señalaron que en enero hubo una baja de las importaciones (-14% y un aumento de las exportaciones (8,9%). A pesar de la merma en productos importados, desde Admira advirtieron que su volumen es elevado frente al desplome de la fabricación nacional. “Todos los países desarrollados adoptan medidas para proteger su propia industria frente a China, pero a nosotros se nos pide que compitamos con ella sin condiciones para ello”, reflexionó Solís.
Navarro sumó que las importaciones juegan en un mercado que se achica. “O sea, no solo hay menos demanda sino más competencia en ese poco espacio que queda”, reflexionó. En línea, el referente de Aderpe expresó que una de las dificultades principales se centra en un financiamiento inexistente ya que si bien las empresas podrían tecnificarse o mejorar sus rendimientos, no tienen acceso a un crédito con tasas accesibles o de largo plazo.
Para Ponce, no obstante, es preciso mirar el largo plazo así como los vectores de crecimiento actual que podrían traccionar la industria en Mendoza. El informe de Admira relevó que las expectativas empresarias son de cautela y que 6 de cada 10 empresas no esperan cambios positivos en su producción para el próximo trimestre. “Se percibe un efecto de rebote técnico desde niveles muy bajos, pero no una recuperación consolidada”, precisó el trabajo mencionado.
En este marco, Solís destacó que herramientas como la modernización laboral no podrán favorecer a las empresas si las pymes no tienen trabajo. Sin embargo, tanto el presidente de Asinmet como el referente de la UIM Joven destacaron que el sector energético está en un momento de alta expectativa en Mendoza.
Del mismo modo y en línea con la idea de Ponce otra oportunidad aparece de la mano de las obras financiadas con los fondos del resarcimiento. “Si se ejecutan bien y rápido, pueden empezar a mover la rueda”, se esperanzaron los referentes de la industria local. La minería y los proyectos que podrían generarse tanto en San Juan como en Mendoza también traen esperanzas, pero en el mediano o largo plazo.