La firma Goldmund S.A., fabricante de los electrodomésticos de la marca Peabody, solicitó esta semana la apertura de su concurso preventivo ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial. Según explicaron fuentes cercanas a la empresa, la medida se tomó debido a que "no quedó otra alternativa" para enfrentar la actual coyuntura económica.
En una carta enviada a clientes y proveedores, la administración de la compañía, fundada en 2003 por el empresario coreano Dante Choi, informó que se encuentra atravesando una "etapa de reestructuración de pasivos".
El objetivo de esta estrategia es ordenar sus compromisos financieros y fortalecer la estructura interna para garantizar la continuidad operativa y proyectar un desarrollo sostenible en el tiempo.
Un escenario adverso para la producción local
El dueño de la empresa ha expresado en diversas oportunidades su preocupación por la situación del sector. Choi advirtió sobre una “avalancha de importaciones” de productos similares a los que fabrican, señalando además la existencia de prácticas ilegales y una falta de control de calidad en los artículos que ingresan al país.
Peabody
Dante Choi, dueño de la empresa de electrodomésticos Peabody
Ante la pérdida de competitividad por los altos costos laborales y tributarios en Argentina, Goldmund ya había iniciado un plan de adaptación que incluyó el traslado de parte de su operación a Paraguay.
Desde allí, la firma busca abastecer a mercados del Cono Sur, incluyendo Argentina, Uruguay y Bolivia, aprovechando una estructura de costos más reducida.
La crisis de Goldmund no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un escenario complejo para la industria nacional de línea blanca, marcado por la caída del consumo y la presión de los productos importados.
Otros gigantes del sector han tomado medidas drásticas recientemente, como Whirlpool que anunció el cierre definitivo de su planta en Pilar para dedicarse exclusivamente a la importación A su vez, Mabe inició un proceso de reorganización que incluye retiros voluntarios y la conversión de una de sus fábricas en Córdoba en un centro logístico.
A pesar del proceso judicial, Goldmund destacó que su actividad continúa con normalidad y que mantienen intacta su responsabilidad profesional con su red comercial. La empresa, que emplea a más de 250 personas, buscó diversificar sus ingresos recientemente con la apertura de COPHI, un café de especialidad en el barrio de Palermo, como parte de un plan de expansión a largo plazo.