El uso de la capacidad instalada del sector fabril sigue en caída libre. La industria comenzó 2026 con un nivel de utilización de la capacidad instalada de 53,6%, por debajo incluso del registro del mismo mes de 2025, cuando había marcado 55%, según el INDEC.
El dato refleja un arranque de año con menor nivel de actividad en varios sectores clave, en un contexto de ajuste productivo y demanda todavía débil, según supo la Agencia Noticias Argentinas. El indicador mide qué proporción del potencial productivo de las plantas industriales está efectivamente en uso.
El 53,6% de enero es el nivel más bajo desde marzo de 2024, cuando había anotado 53,2%. Esto refleja que el sector sigue sin poder recomponerse de la retracción de la actividad y el impacto de las importaciones.
A nivel sectorial, el uso de la capacidad instalada refleja lo que está ocurriendo con la actividad: niveles altos en energía y minería, y muy bajos en las industrias que apuntan al mercado interno.
Capacidad instalada
Indec
En enero, los rubros con mayor utilización de capacidad instalada se concentraron en refinación del petróleo (86,8%), industrias metálicas básicas (67,6%) y sustancias y productos químicos (64,8%). También se ubicaron en niveles relativamente elevados papel y cartón (61,7%) y alimentos y bebidas (60,2%).
En contraste, entre los más rezagados se destacaron los productos textiles (23,7%), la industria automotriz (24%) y metalmecánica (31,4%).
La caída interanual más relevante se observó precisamente en la metalmecánica, afectada por la menor fabricación de maquinaria agropecuaria y de electrodomésticos. De acuerdo con el índice de producción industrial manufacturero, la producción de maquinaria agrícola retrocedió 32,1% interanual, mientras que los aparatos de uso doméstico cayeron 35,8%.
También la industria automotriz registró un retroceso significativo. La utilización de capacidad se ubicó en 24%, muy por debajo del 34,8% de enero de 2025, en línea con una caída de 30,4% en la producción de vehículos.
Entre las pocas incidencias positivas, las industrias metálicas básicas mostraron una mejora respecto del año anterior, impulsadas por un aumento de 17,2% en la producción de acero crudo.