10 de marzo de 2026 - 20:45

Geometría orgánica en el corazón de Luján: el proyecto que busca cambiar la cara de Agrelo

Con una inversión de capitales extranjeros y el uso de diseño con mucha geometría, se proyecta "Franciagrelo". Una propuesta que rinde tributo al Malbec.

Agrelo no es solo una zona de terruños privilegiados; es, desde hace décadas, el epicentro de la innovación vitivinícola en Mendoza. En este escenario de alta gama, donde el horizonte es custodiado por la Cordillera de los Andes, surge el Masterplan Agrelo. Bajo la firma del arquitecto Sebastián Baigorria de Kubo Arch Studio, este desarrollo inmobiliario y turístico pretende romper con la estética lineal de las bodegas tradicionales para dar paso a una arquitectura de vanguardia que parece brotar de la misma tierra.

El proyecto, denominado Franciagrelo, de acuerdo a lo que pudo averiguar Los Andes se presenta como un ecosistema donde el hotel y la nave central conviven con el paisaje circundante sin invadirlo, sino interpretándolo a través de curvas y volúmenes complejos.

Un homenaje al Malbec desde la vanguardia paramétrica

El concepto arquitectónico de Baigorria no es fortuito. La propuesta nace como un homenaje sensorial al Malbec mendocino, la cepa que puso a la provincia en el mapa mundial. Sin embargo, en lugar de recurrir a la arquitectura colonial o rústica, el estudio se volcó a la arquitectura paramétrica, una disciplina que utiliza algoritmos y software avanzado para crear formas que imitan la fluidez de la naturaleza.

Hotel Franciagrelo 2
Geometría orgánica en el corazón de Luján.

Geometría orgánica en el corazón de Luján.

El hotel se alza como una sinfonía de materiales nobles: el hormigón visto, la piedra y la madera susurran historias del suelo mendocino, pero con una ejecución técnica que desafía lo establecido. Las líneas curvas y el patrón orgánico de la estructura no son meros caprichos estéticos; buscan evocar la suavidad de las lomas de Luján y la fluidez del viento que acaricia los sarmientos. Según explican desde el equipo de diseño, el objetivo es que cada vista, desde cualquier ángulo del edificio, se convierta en una obra maestra visual.

Tecnología BIM: el cerebro detrás de la forma

La complejidad de las formas de Franciagrelo demandó un proceso de ingeniería de altísima precisión. Para ello, la metodología BIM (Building Information Modeling) fue el motor central del desarrollo. El uso de herramientas como Rhinoceros permitió modelar la morfología característica de cada villa, logrando una geometría que sería imposible de calcular con métodos tradicionales.

Esta fase de diseño conceptual se complementó con la tecnología Revit para la documentación ejecutiva, garantizando que cada curva de hormigón y cada encastre de madera se ejecuten con exactitud milimétrica. "Siempre buscamos que nuestra arquitectura paramétrica sea de vanguardia, manteniéndonos actualizados en tecnología y capacitación constante", señala Baigorria, destacando que Mendoza está preparada para recibir proyectos de escala internacional que exigen este nivel de profesionalismo técnico.

Del Lodge de lujo a la "Casa Artista"

El masterplan está diseñado para ejecutarse por etapas, priorizando la experiencia del usuario y la preservación del entorno. En su fase inicial, emerge la "Casa Artista", una estructura que se presenta como un poema arquitectónico dedicado a los nuevos custodios del paisaje: aquellos viajeros enamorados de la estética y los secretos de la viticultura.

La oferta habitacional es exclusiva y de baja densidad, respetando el silencio y la paz del entorno. El complejo contará con ocho villas bajo la tipología de lodge, estratégicamente ubicadas entre los viñedos. Estas unidades permitirán a los huéspedes despertar con el sol iluminando las cumbres nevadas y respirar el aire puro de la región en un entorno de absoluta intimidad.

Sebastian Baigorria - Foto 2

Por su parte, el hotel principal se reserva para la exclusividad total: contará con tres masters suites, una cava subterránea diseñada para la guarda de vinos de alta gama y amenities de primer nivel que buscan satisfacer los estándares del turismo internacional.

Un imán para el capital extranjero

El desarrollo de Franciagrelo cuenta con el respaldo de capitales extranjeros, un dato que confirma el atractivo que sigue teniendo Luján de Cuyo para los inversores que buscan proyectos con identidad propia y valor agregado. No se trata simplemente de un hotel de lujo, sino de un tributo a la belleza de Agrelo, donde la arquitectura de vanguardia y la tradición del vino se encuentran para ofrecer un santuario para el alma.

“Con este proyecto, Mendoza da un paso más hacia la consolidación de una oferta turística de clase mundial, donde el diseño no es solo un contenedor, sino parte esencial de la experiencia sensorial del vino”, remarca Baigorria.

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