27 de abril de 2025 - 09:35

Ferias, outlets y promociones: las estrategias de consumo de la clase media

Ninguna es nueva, pero se reconfiguran con el paso del tiempo. Qué buscan, qué cambió y cómo se incorporaron a la vida cotidiana para cuidar el bolsillo.

A principio de abril se conocieron los nuevos datos de la pobreza que mostraron una baja con relación al mismo periodo del año pasado. No obstante, el 38% de la población argentina está por debajo de la línea de la pobreza mientras que un 8,2% más vive en situación de indigencia. Aunque por estos días los datos de inflación son inciertos por la salida del cepo, la estabilización relativa de los precios –sin contar la suba de servicios dada por la adecuación en vigencia- todavía impacta en las clases medias y medias bajas, trabajadoras o empobrecidas. Esta situación se ve en la caída de las ventas en supermercados que según el Indec tuvo una mejora interanual y acumulada, pero una caída intermensual en este consumo en la última medición disponible de enero de 2025.

Con relación a las ventas minoristas, los datos de la Confederación Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME) mostraron una mejora de 10% en marzo de este año en comparación con el mismo mes de 2024. Tanto desde esta entidad como diversas voces de la Federación Económica de Mendoza (FEM) advirtieron que toman con pinzas la mejora debido a que el año pasado la caída fue estrepitosa y venía de un 2023 muy complejo. Con una mejora del salario en dólares por la relativa baja del precio del dólar, la canasta de compras subió más por lo que no habría recuperación real.

El economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, Nicolás Aroma, expresó que el consumo no se ha mejorado porque los salarios no le han ganado a la inflación. “Medido en dólares, no se compran más bienes que antes sino menos”, detalló Aroma. No es novedad que Argentina está cara en dólares y que eso ha ido en aumento por lo que no es fácil para muchas empresas bajar precios. La devaluación de los países vecinos no ha ayudado mientras que todavía hay que esperar para ver el punto de equilibrio de la divisa norteamericana para poder ver un posible impacto en precios.

En este marco, el último informe de coyuntura del Ieral de la Fundación Mediterránea precisó que las ventas han mostrado una recuperación, aunque de forma muy desigual entre sectores. El documento puntualizó que algunos rubros —como autos 0 km— evidenciaron un importante repunte gracias al mayor acceso al crédito. En tanto, agregó que otros rubros, como supermercados y mayoristas, apenas mostraron mejoras, con caídas persistentes en bienes básicos como alimentos y bebidas.

Consumo en baja

Algunas mediciones han comenzado a mostrar que los sueldos comenzaron a ganarle a la inflación desde hace unos meses; situación relativa debido a las fuertes pérdidas previas de los sueldos formales con mayor impacto en los informales. Con un consumo caído, más de 36% de trabajadores en negro y fuertes aumentos no solo de tarifas sino de alquileres, educación y salud, la clase media hace lo que puede para no caerse o no hacerlo del todo. Así, hay quienes viven con lo justo sin vacaciones ni salidas, deben endeudarse o sumar ingresos a través de un segundo o tercer empleo y changas varias. Pese a la menor inflación, las ventas no se recuperan y no solo están cada vez más atomizadas sino que simplemente se postergan o eliminan. “El consumo es la gran variable que el Gobierno va a tener que demostrar que se mejora y hasta ahora, con algunas excepciones, eso no ha pasado”, opinó Nicolás Aroma.

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Desde la Mediterránea, el trabajo firmado por el economista mendocino Gustavo Reyes destacó: “En los últimos quince meses, la estructura del gasto de los consumidores argentinos se modificó notoriamente debido al fuerte aumento en tarifas de servicios públicos, combustibles y servicios privados como la salud”. Agregó que un dólar paralelo más barato que incentivó las compras en el exterior, especialmente en Chile. Como resultado, una mayor proporción del ingreso se destinó a estos rubros por lo que se redujo la participación relativa de bienes tradicionales como alimentos y bebidas, lo que explica la lenta recuperación de ventas en supermercados y mayoristas.

“La clase media primero recorta gastos de segunda necesidad como la gastronomía, el turismo y después el resto”, expresó Aroma. En este marco, el consumo se reconfigura desde diversos puntos de vista. Los que pueden –como marcó el informe del Ieral- van a Chile a comprar –hoy con mayor conveniencia cambiaria- mientras que otros establecen estrategias diversas. Así, mientras en su momento los mayoristas fueron una salida por la diferencia de precios y como modo de cubrirse contra la inflación, ahora en la diaria las promociones con los bancos son una manera de sumar pesos.

Aunque cueste ir varias veces a hacer la compra o perder tiempo en la cola para cargar nafta, cada centavo es clave. El límite de este tipo de beneficios es que suele estar reservado para quienes están bancarizados y deja afuera a muchas personas que no tienen una cuenta en el banco. No obstante, la extensión de las billeteras virtuales que también ofrecen descuentos ha democratizado en parte esta situación más allá de que muchos se quedan afuera de todos modos. En productos como indumentaria o blanco, en tanto, los que pueden aprovechan los descuentos que muchos negocios ofrecen por pago en efectivo que, en algunos casos, llegan al 20%.

Ferias y paseos

Lorena Meschini está al frente de directora de la Dirección de Economía Social de Mendoza y –entre otras cosas- gestiona y lleva adelante la ruta de Artesanos y Emprendedores de Mendoza. Esta área del Gobierno busca promocionar un consumo responsable al tiempo que vincular de manera directa clientes con productores bajo del concepto de una economía social y solidaria. “La cantidad de unidades registradas viene en aumento y hoy tenemos 9.200”, explicó Meschini. Esto quiere decir que de esta red forman parte unas 40.000 personas que no solo pueden promocionar sus productos a través del catálogo virtual de Economía Social sino también formar parte de las ferias de artesanos que pertenecen a esta Dirección.

“Hacemos un abordaje integral que va desde capacitaciones para sostener el emprendimiento hasta la posibilidad de estar conectados”, comentó la funcionaria. Agregó que el portal con los productos sirve no solo para vender o comprar sino también para relacionarse de manera directa con el emprendedor en sí. En este marco, para Meschini las ferias son un espacio cada vez más buscados por el público en general no solo porque se promociona un compre local sino un precio justo. Y poder adquirir una artesanía, una indumentaria, un regalo o algo para la casa por valores menores que en los comercios tradicionales es un gran llamador para los mendocinos.

En línea, Florencia Da Souza –al frente de Flor de Feria con once años de vigencia- comentó que este formato se extiende en distintos tamaños, segmentos y modalidades. “En las fechas especiales como los días de la Madre, el Padre, etc. los clientes buscan regalos diferentes o más económicos y fuera de eso siempre suelen llevarse algo”, comentó Da Souza. Su feria, que hoy lleva adelante con una socia, comenzó como una venta de garaje entre amigas de ropa usada que creció hasta convertirse en un espacio para emprendedores y de moda circular que ya se ha instalado en Mendoza. Con relación al público que busca ropa usada en buenas condiciones este año el público de Flor de Feria acusó recibo de los viajes a Chile.

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De este modo, hasta el año pasado eran más habituales las compras de la clase media en esete espacio, algo que en verano se cayó un poco debido a las vacaciones en el país vecino. En febrero esto se notó bastante. Sin embargo, en la feria de abril ya se observó un cambio de tendencia y repuntaron las ventas de la feria americana. “En especial, mucha ropa para niños ya que suelen estar casi nuevas y a precios muy convenientes”, relató Da Souza.

Por caso, se pueden encontrar pantalones o remeras de primera marca por $10.000; cuando nuevas cuestan por encima de los $40.000. “Para la feria de mayo –que se realizará el 10 y 11 desde las 12 en Circuito, el nuevo Street Center sobre Lateral Acceso Sur en Luján- vamos a poder ver bien qué pasa con la tendencia con relación a Chile”, puntualizó Da Souza. A partir de ahora, muchas familias acuden a esta y otras ferias para empezar a equiparse para el invierno.

Las compras en el país vecino por otra parte, también han tenido un impacto en otras ferias tradicionales de Mendoza. Entre otras, la de la calle Serpa en Guayamallén –que se realiza todos los fines de semana y crece a pasos agigantados- se ve mucha reventa de indumentaria “chilena”. Aquí también es encuentra ropa usada y todo tipo de productos tanto nuevos como con uso. “Acá se vende de todo, pero tiene que estar barato”, contó Marcelo quien todos los fines de semana abre dos puestos en esta feria. Si bien él viaja a Chile para revender, también ofrece artículos que le dejan familiares y conocidos como cunas, bicicletas o televisores en desuso.

Locales nuevos y outlets en shoppings

En el centro, por otra parte, se observa un fenómeno particular. En medio de grandes dificultades que tienen varios comercios para mantenerse, se han multiplicado negocios que venden indumentaria a precios muy económicos. Los comerciantes tradicionales los denominan “persitas”, pero son casas por lo general de gran tamaño, que tiene una importante cantidad de ropa. Con precios muy económicos, la mayoría se enmarca en un negocio mayorista y minorista por lo que poseen dos precios en cada etiqueta. En general, no es preciso comprar al por mayor para pagar el menor costo sino hacerlo en efectivo o eventualmente vía transferencia.

“Son respuestas a las crisis”, comentó Adrián Alín, presidente de la Cámara de Comercio, Servicio y Turismo de Mendoza (Cecitys). El referente expresó que las ventas están caídas y que la llegada de este tipo de negocios aduce a que muchos mendocinos no alcanzan a cubrir la Canasta Total. En este marco, muchos comerciantes del centro hablan de competencia desleal no solo por parte de este tipo de negocios sino también por parte de quienes revenden de manera informal productos de Chile. “La gente busca comprar con lo que puede y es entendible, sin embargo en algunos casos atentan contra los que están en regla”, adujo Alín.

Crecen promociones y cuotas para las compras por el Día del Padre

En un segmento social más alto y con estándares diferentes, también se populariza en Mendoza la lógica de los otulets. El Mendoza Plaza Shoping y La Barraca Mall cuentan con este tipo de espacios que, en tiempos de vacas flacas, parecen ser los que más volumen de clientes presentas. Aquí se venden prendas de marca y de calidad alta a precios que en las casas tradicionales y son cada vez más frecuentadas por los mendocinos.

Cambios en los modos de consumo

Así, la clase media empobrecida hace lo que puede para adquirir los bienes que necesita o simplemente darse un gusto. Aunque Chile es una opción para muchos, lo cierto es que otros tantos no tienen la oportunidad ni de viajar ni de juntar plata para que el paseo valga la pena. Más allá de esto, lo cierto es que han cambiado los hábitos de consumo y si hasta hace un tiempo las ferias eran lugares para poder vestirse, ahora también lo son para darse un gusto. No solo de comprar algo se trata sino también de pasear, escuchar una banda o comer algo simple en algunos de los carritos de las ferias o lugares aledaños.

Lorena Meschini contó que la semana anterior pasaron unas 30.000 personas por la feria del Alfajor que se realizó en la Nave. “Creo que son espacios no solo de compra sino de recreación cultural, de compartir en familia”, subrayó la directora de Economía Social. Es por este motivo que ya no se habla tanto de ferias sino de paseos ya que casi todas suman algún componente gastronómico, musical o para los chicos. Florencia Da Souza, cuya última feria se hizo en Planta Uno donde los visitantes tienen opciones gastronómicas, coincidió con la mirada. De hecho además de la ropa circular y los artesanos, son habituales los espectáculos musicales.

Por otra parte y más allá de lo económico, la cuestión natural y el foco en el ambiente también promueve consumos diferenciados. Así, Meschini destacó que los mendocinos se vuelcan cada vez más a lo orgánico y natural debido a que se expande la consciencia ambiental. En un sentido similar, la responsable de Flor de Feria comentó que cuando empezaron si bien existía el formato de la feria americana no estaba tan difundido. “Con el tiempo todo empezó a tomar un costado más sustentable para que la ropa circule, se recicle y se vuelva a usar”, relató Da Souza. Agregó que en este tipo de encuentros así como ferias más pequeñas han proliferado en casas de todos los segmentos sociales. “Todos los fines de semana hay una que ofrece ropa usada y es un concepto que se ha instalado”, expresó Florencia Da Souza. Desde su punto de vista, ya no debe quedar casi nadie a quien le moleste ponerse indumentaria que utilizó otra persona, como sucedía antes.

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