Expectativas: cómo puede seguir la economía hasta las elecciones

Gustavo Reyes presentó un “Indicador Económico para elecciones”, que mide aspectos como actividad económica, salario, empleo, crédito e inflación. Foto: Orlando Pelichotti
Gustavo Reyes presentó un “Indicador Económico para elecciones”, que mide aspectos como actividad económica, salario, empleo, crédito e inflación. Foto: Orlando Pelichotti

Dos economistas con diferentes miradas analizan la situación hasta las generales de noviembre, la mirada a 2022 y qué puede hacer Mendoza.

¿Cómo seguirá la economía hasta las elecciones? ¿Hay buenas perspectivas para 2022? ¿Puede Mendoza hacer algo distinto? Esas son algunas de las preguntas que aparecen en el tercer trimestre de este año, sobre todo después de unas elecciones PASO y en camino hacia las elecciones generales de noviembre.

En un encuentro organizado por ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas), el economista Gustavo Reyes, integrante del IERAL Mendoza, dialogó sobre estos temas. Para complementar esa mirada, este medio también habló con Dante Moreno, economista asesor del Partido Justicialista.

Reyes presentó un “Indicador Económico para elecciones”, que mide aspectos como actividad económica, salario, empleo, crédito e inflación. Los años en que el indicador dio un número bajo, incluyendo este, el oficialismo perdió la elección, mientras que cuando daba alto ganó (excepto en 2015). “Las razones de las elecciones son múltiples, pero la economía sin dudas influye”, afirmó.

Otro tema que mencionó Reyes es el dólar hasta las elecciones: “Hoy el dólar oficial sube a un 1 % mientras que la inflación está a un 4%. Esto no podrá sostenerse en el tiempo, más con un Banco Central que tiene pocos dólares. Lo que se considera en el mercado es que el dólar siga con un inflación del 2 % hasta las elecciones de noviembre”. Esa moneda muchas veces es vista como “el Arca de Noe” en medio del diluvio, y por eso se acude cuando hay incertidumbre.

Para Dante Moreno, los indicadores macroeconómicos “están dando la pauta de que la economía argentina se está recuperando” producto de “un proceso de vacunación masivo como se planteó desde el gobernó nacional”. Según su opinión, de aquí a las elecciones, los cambios no serán económicos sino políticos y se verá si se repite el resultado de las PASO.

“Seguramente después de las elecciones generales de noviembre haya algún otro cambio a nivel del gabinete nacional para darle una mayor dinámica al proceso de recuperación”, planteó el asesor del PJ. En su análisis, hay recuperación económica, pero no es percibida por el grueso de la población y por eso muchos votaron en contra del gobierno nacional.

Economía Argentina 2022

Con el presupuesto nacional en discusión, otra pregunta es qué puede pasar con la economía nacional durante 2022. Para Reyes, en principio eso dependerá de si hay o no un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque valora que el 22 de septiembre el país le pagó U$S 1.885 millones, mientras se negocia la deuda de U$S 44 mil millones.

Algunos de los pedidos del FMI, estimó Reyes, pueden ser reducir los subsidios a las tarifas, ajuste fiscal y reformas estructurales, como cambios impositivos, laborales o previsionales. “Si se repite el resultado de las PASO, es muy difícil que el gobierno logre las reformas, porque quedará más débil”, reflexionó.

Otra característica de la Economía 2022 puede ser una mayor restricción a las importaciones, ya que se requieren dólares para comprar desde el exterior y se buscará resguardarlos. En cuanto a la inflación, el economista del Ieral Mendoza estima que con el riesgo de inestabilidad puede ser de 40% con ajuste fiscal o de 60% sin ajuste.

Por su parte, Moreno analizó que el presupuesto busca una balanza comercial positiva que genere dólares para hacer frente a los compromisos de pago. “Cuando uno mira los números generales presentados en el presupuesto, hay un crecimiento del PBI estimado para 2021 del 8 % y para el 2022 del 4%. Esta sumatoria del 12 % contrarrestra el 2% negativo de 2019 y el 9,9% negativo de 2020″, afirmó.

En lo referido a la inflación, se calcula que este año termine en 45 % y, para el 2022, esperan un 33%. “Si las empresas formadoras de precios continúan con una actitud de recuperar rentabilidad en el menor tiempo posible, y el estado no interviene de forma directa en la cadena de comercialización, posiblemente la inflación siga siendo un tema sin resolución”, sostuvo Moreno.

Otro tema es el tipo de cambio nominal planteado en $ 102 para el 2021 y en $ 131 para el 2022, que implica un crecimiento muy tenue del tipo de cambio, por debajo de la inflación. Finalmente, destacó que el presupuesto plantee avales y garantías para IMPSA (empresa con participación mayoritaria del Estado), además de obras que involucran a la provincia.

Más allá de la macro

Nadie niega que las políticas nacionales afectan y limitan la capacidad económica de las provincias, pero también se les preguntó a estos dos economistas qué puede hacer Mendoza más allá de la macroeconomía.

Gustavo Reyes explicó que la principal herramienta del gobierno provincial es el impuesto a los Ingresos Brutos, tercero en importancia después del IVA y de Ganancias. “El impuesto en Mendoza es mayor que en el resto de Argentina. Es cierto que se bajó en 2017-18 y en el contexto de pandemia para algunos sectores, pero todavía sigue siendo alto”, afirmó.

“Si ves el vaso medio vacío, el impuesto es una locura, si ves el vaso medio lleno, es una oportunidad. Tenés que hablar al mismo tiempo de una prudencia fiscal importante”, detalló Reyes. Si bien es relativamente poco lo que puede lograr, el economista del IERAL ejemplificó con que una temperatura de 38 º es mejor que tener una de 40º.

Bajar Ingresos Brutos tendría un efecto en todas las etapas previas de producción y venta, como “una catarata de impuestos”. Por supuesto, aclaró Reyes, desde la provincia no se puede cambiar la inflación ni tener más créditos, pero sí mejoraría el margen: “Hay que usar todos los mecanismos posibles, no podemos darnos el lujo de no usarlos”.

Para Dante Moreno es claro que la provincia “puede hacer cosas, sin la necesidad de estar especulando con las opciones que le pueda dar el gobierno nacional”. En primer lugar, Mendoza tiene que definir “cuál es el perfil productivo comercial” que tomará, un tema que deben definir todos los sectores políticos y empresariales, incluyendo agro e industria.

Un nicho posible, con demanda mundial, puede ser el sector de los alimentos, donde la provincia “tiene un posicionamiento” en base al vino y otros productos agrícolas. “Es necesario que el gobierno actual de Mendoza genere las condiciones mínimas y elementales para definir un proyecto de producción y comercialización mendocino”, apuntó el asesor económico.

El apoyo del gobierno no debería ser solo generar una reunión sino también incluir un apoyo institucional y económico para, por ejemplo, integrar a los pequeños productores. “Si no, vamos a quedar entrampados en la ley de que solo los grandes pueden generar negocios y rentabilidad”, sostuvo Moreno.

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