miércoles 21 de octubre de 2020

Enrique Vaquié
Economía

Enrique Vaquié: “La economía de Mendoza no crece desde 2011 y a eso se le sumó la pandemia”

El ministro de Economía de Mendoza analiza en detalle la realidad de la provincia en medio de una de las peores crisis de la historia.

Enrique Vaquié

El ministro de Economía y Energía de Mendoza, Enrique Vaquié, se encuentra a cargo de la conducción de las riendas económicas de la provincia en un escenario crítico e impensado hasta hace unos meses; las exportaciones, la matriz productiva, la relación con YPF, Portezuelo del Viento y las medidas de fomento para dinamizar a la provincia, fueron parte de esta charla.

-La pandemia ha dejado a Mendoza en una situación compleja…

-Sí. Estamos viendo una situación compleja, que viene desde hace mucho tiempo, pero se ha profundizado con la pandemia. Desde el Gobierno tenemos que hacer todo lo posible para que la salida se logre lo antes posible.

Hay varias cosas que son relevantes para Mendoza: la primera es encontrar un sistema de financiamiento para el sector productivo. La segunda, es encontrar cómo financiar las obras de infraestructura que hacen falta. Es urgente porque en Mendoza no tenemos la autorización de la Legislatura para endeudarnos. Son dos tareas que, a medida que la pandemia pase, van a quedar expuestas sobre la mesa.

-¿Cómo cree que el cepo va a afectar a los exportadores?

-Primero, espero que la Nación consiga contener las reservas del BCRA y que la medida sea transitoria. Si es así, va a ir bien. Si no, los problemas van a crecer con el paso del tiempo. Creo que a las empresas se les va a hacer duro -por las limitaciones que tienen- pagar deudas en dólares. Por lo que veo, esto puede llegar a ser un problema extra para YPF, sumado a lo que ya trae. Esto puede complicar a un sector que ya viene golpeado y que impacte en la actividad petrolera en Mendoza.

Lo positivo es que los datos de ProMendoza, desde 2016, demuestran crecimiento en volumen de las exportaciones en los primeros semestres. Además, de 2015 a 2019 los envíos aumentaron 49% en cantidad. Éste es el dato que importa por su impacto en el Producto Bruto Geográfico (PBG) y la cantidad de empleos que demanda. En valor FOB, las exportaciones en dólares subieron el 11%.

En el primer semestre del año, las exportaciones subieron un 15% en volumen en comparación con el año pasado. En cambio, en dólares cayeron un 5% el valor FOB. La provincia tiene un crecimiento constante de empresas que exportan. Eso es bueno y se debe a un trabajo que ProMendoza hace desde hace cinco años, incrementando fuertemente la cantidad de pymes que van exportando.

El cepo dificulta el crecimiento, porque produce problemas en los costos para ir a ferias. Ahora hay que pagar un 65% extra. Si la medida es permanente, también va a dificultar que las empresas grandes puedan pedir a su casa matriz traer dinero para invertir, porque después les va a costar sacar la utilidad que obtengan.

-Dijo que este cepo puede complicar a aún más a YPF… ¿Qué impacto puede tener en la actividad petrolera?

-Hay unos 200 pozos que al año pasado estaban funcionando y ahora están frenados. Estamos pensando en otorgar un incentivos a las empresas petrolíferas que contraten a las empresas de servicios mendocinas. Sería similar al beneficio de Mendoza Activa, a cuenta del pago de impuestos y regalías, si reactivan nuevamente los pozos. Eso nos permitiría, más allá de la producción, que no tendrá un incremento fuerte, llevar alivio a las empresas de servicios petroleros que tienen a sus empleados -unos 450 trabajadores- en las casas.

- ¿Cómo está la relación de la provincia con YPF?

-Queremos que la actividad hidrocarburífera vuelva a tener cierta normalidad. YPF tiene que cumplir con las condiciones contractuales de cada área. Estamos preocupados porque a fines de 2019 en Mendoza había seis equipos de perforación y hoy no están. Cuatro eran de YPF y dos de otras compañías. Además, había tres equipos de terminación de pozos y hoy tampoco están trabajando (dos son de YPF y uno de otra compañía). También había 16 equipos de workover (hoy hay cuatro) y 21 de pulling, y ahora sólo quedan dos activos.

Estamos en un contexto global complejo. Tenemos que buscar la forma de incentivar a la empresa y hacerla cumplir el contrato.

-¿Están trabajando en cambiar el formato de las licitaciones petroleras?

-Tuvimos una idea con las licitaciones, pero la pandemia y el precio del crudo (que este año cayó a mínimos históricos) nos hizo ir postergando las decisiones. Como hemos tenido tiempo, prevemos un nuevo mecanismo de licitación que, además de incentivar el plazo, tendrá dos características: por un lado, que todas las empresas puedan leer los datos geológicos de la provincia sin tener que pagarlos. Por otro, la idea de mantener licitaciones permanentemente abiertas (sin fecha de conclusión).

-¿Qué balance hace de Mendoza Activa?

-Hasta ahora, entre los dos llamados se han presentando 580 proyectos por 3.024 millones de pesos de inversión y los proyectos familiares representan cerca del 45%. Del monto total se ha pedido una devolución provincial de $ 736 millones. Es decir que en lugar de 40%, solicitan un 26% y eso sucede porque se están haciendo inversiones por sobre el límite. Si este porcentaje se mantiene en los llamados siguientes, tendríamos un proceso de inversión de entre 17.000 y 18.000 millones de pesos, con el reintegro de $ 4.500 millones que tenemos previsto.

-¿Cómo cree que impactará el programa en la actividad económica local?

-En lo conceptual, que es lo que importa, estamos en una economía que desde 2011 no crece y a eso se le sumó la pandemia. Teníamos que tomar medidas de corto plazo que intentaran reactivar la economía pero, cuando presentamos la ley, no sabíamos cuándo terminaría la pandemia. Lo que vemos hoy es más grave. Tenemos que ir tomando medidas que cuiden a las empresas de la provincia. Las nuevas medidas TEC que tomamos, van en esa línea, al igual que el petróleo, Mendoza Activa y el programa Enlace.

-¿Cómo estiman que cerrará el año de Mendoza en términos de actividad económica?

-Es la creencia de este Gobierno que el PBG va a caer mucho. Nunca hice cálculos, pero el 1 de mayo fui a la Legislatura para decir que esta crisis es peor que la de 2001. El Gobierno nacional está haciendo también el mismo análisis. No es lo mismo caer 8 puntos que 12, pero lo más importante es cómo queda el entramado de la economía entre empresas, trabajadores y credibilidad de la política, para poder desarrollar políticas públicas el día después. El futuro económico dependerá de cuántas empresas estén abiertas y cuántas no. Eso va a determinar si crecés en L, en U, en V o tipo raíz cuadrada.

-¿Preocupa la concentración de las exportaciones del vino?

-Creo que a la industria, al igual que a todas las profesiones, le hace falta más profesionalismo. Hay lugar para todos, la competencia es cada vez más exigente pero va dando espacio a que mejoren permanentemente. Me parece que todos tenemos una apuesta por la mejora continua. Es cierto que en procesos de incertidumbre los que tienen más espalda pueden permanecer mejor. Eso es una obviedad.

-¿En qué estado está la construcción de Portezuelo?

-A fines de mes vamos a saber si se cumplió con la parte legal de la presentación para pasar al sobre dos de la licitación. Por otro lado, con el tema Coirco, después del proceso que tuvimos y que para nosotros fue preocupante, la posición de Neuquén y Río Negro permitiría que pueda hacerse Portezuelo, cumpliendo con algunos trámites y pasos extra. Es la esperanza que nos dio, cuando leímos un mes después, el fundamento del voto que quedó en el expediente.

A partir de eso quedaban tres posiciones: la de Mendoza, que decía que ya está todo cumplimentado; la de La Pampa, que pide nulidad, y lo que firmaron estas dos provincias, que reconocen lo hecho y agregan algunas cosas más. Ahora, el presidente tiene que optar entre tres posiciones y no entre dos que estaban tan encontradas. La posición de Buenos Aires no la he leído todavía, pero tenemos esperanzas de que Portezuelo se haga.