La crisis de la empresa Lácteos Verónica alcanzó su punto más crítico luego de acumular siete meses sin actividad productiva y mantener una deuda de sueldos que afecta a cerca de 700 trabajadores. A la parálisis de sus plantas se suman millonarias deudas con bancos, proveedores, el gremio y un escenario judicial que acerca a la compañía a una posible quiebra.
Mientras la actividad permanece completamente detenida en sus establecimientos de Santa Fe, los empleados continúan sin cobrar la totalidad de sus haberes y realizan guardias permanentes para evitar un eventual vaciamiento de las instalaciones. En paralelo, crecen los pedidos de quiebra y las denuncias contra el directorio de la empresa.
Por qué la empresa de lácteos Lácteos Verónica está al borde de la quiebra
La situación financiera de Lácteos Verónica refleja un fuerte deterioro. De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), la compañía acumula 3.735 cheques rechazados por falta de fondos, que representan un pasivo de $13.450 millones. A ello se suma una deuda bancaria cercana a $18.500 millones, distribuida entre Banco Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro.
Las plantas de Lácteos Verónica en Santa Fe permanecen sin actividad productiva desde hace meses y los trabajadores realizan guardias en los accesos.
El endeudamiento también alcanza a la cadena productiva. Según fuentes del sector tambero y del área de Desarrollo Productivo de Santa Fe citadas en la información de base, la empresa mantiene una deuda superior a US$65 millones con proveedores de leche cruda. Además, registra un pasivo cercano a $1.520 millones con la obra social del gremio ATILRA.
La crisis impacta directamente en las plantas de Lehmann, Suardi y Clason, donde ya no hay producción y los trabajadores sostienen acampes y guardias para resguardar las instalaciones. Los trabajadores mantienen guardias permanentes en los ingresos de las plantas para evitar un eventual vaciamiento de las instalaciones. Mientras esperan una definición sobre el futuro de la empresa, aseguran que la incertidumbre crece con el paso de los meses. Muchos de ellos sobreviven gracias a trabajos ocasionales, como albañilería o mantenimiento de jardines, y al apoyo de vecinos y comedores comunitarios, tras siete meses sin actividad productiva.
El escenario también se agravó en el plano judicial. Según la fuente, fracasaron los acuerdos extrajudiciales con acreedores clave y ya ingresaron pedidos de quiebra impulsados por proveedores, cooperativas eléctricas y pequeñas empresas de servicios. A esto podría sumarse la ejecución de garantías por parte de entidades financieras y denuncias penales promovidas por productores de la zona de San Genaro y del departamento Castellanos contra el directorio de la compañía.
Qué puede pasar con Lácteos Verónica mientras los trabajadores siguen sin cobrar
La empresa arrastra el incumplimiento del pago de salarios desde enero de 2025. También adeuda la segunda cuota del aguinaldo de ese año y la correspondiente a junio de 2026. Durante este período, los trabajadores solo percibieron adelantos mínimos otorgados de manera esporádica tras reclamos gremiales, mientras continúan sin aportes jubilatorios regulares.
Pese a la crisis, la infraestructura industrial de Lácteos Verónica continúa siendo considerada un activo estratégico para el sector. En los últimos meses existieron sondeos con empresas como Adecoagro y la cordobesa Punta del Agua, además del interés de un consorcio de cooperativas tamberas para reactivar la planta de Suardi. Sin embargo, las conversaciones quedaron congeladas debido al elevado nivel de endeudamiento y a la falta de un proceso ordenado que otorgue seguridad jurídica.