1 de abril de 2026 - 09:57

El Gobierno volvió a postergar la suba del impuesto a los combustibles en un intento de frenar los precios

El aumento se trasladó la suba para mayo, según lo establecido en el Decreto 217/2026 publicado este miércoles en el Boletín Oficial.

El Gobierno nacional decidió postergar nuevamente la actualización del impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL) y trasladó la suba para mayo, según lo establecido en el Decreto 217/2026 publicado este miércoles en el Boletín Oficial.

La medida se enmarca en un contexto de fuerte presión sobre los precios energéticos a nivel internacional, impulsados por el conflicto en Medio Oriente, y busca evitar un impacto inmediato en los surtidores, además de contener la inflación, que viene mostrando una tendencia al alza en los últimos meses.

De esta manera, el Ejecutivo resolvió diferir otra vez los incrementos pendientes en los Impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono correspondientes a las actualizaciones de 2024 y 2025. La medida alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.

En los considerandos del decreto, el Gobierno justificó la decisión al señalar que apunta a “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, por lo que consideró necesario postergar los aumentos remanentes.

Cabe recordar que desde septiembre del año pasado las actualizaciones de estos tributos se realizan en base a la inflación y con una periodicidad trimestral. Además, se mantiene un esquema diferencial para el gasoil destinado a la Patagonia, el Partido de Patagones y el departamento de Malargüe, en Mendoza.

La nueva fecha fijada para aplicar los incrementos es mayo, con la expectativa de que para entonces disminuya la tensión internacional y el precio del petróleo se aleje del umbral de los 100 dólares por barril.

Desde mediados de 2024, la administración de Javier Milei viene aplicando postergaciones y ajustes parciales en estos impuestos para evitar un traslado directo a los precios en los surtidores y su consecuente impacto en la inflación.

Según estimaciones de la consultora Economía y Energía, las postergaciones aplicadas durante 2025 implicaron una resignación de ingresos fiscales por unos US$2.326 millones.

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