Desde el viernes 2 de enero se hace efectivo el esquema modificado de bandas cambiarias para el tipo de cambio que definió el Banco Central y que marca un giro relevante en la política cambiaria.
Se actualiza el piso y techo de las bandas de flotación, que define la intervención oficial en el mercado. Ya no será del 1% mensual.
Desde el viernes 2 de enero se hace efectivo el esquema modificado de bandas cambiarias para el tipo de cambio que definió el Banco Central y que marca un giro relevante en la política cambiaria.
A partir de ahora, los límites de flotación del dólar dejarán de ajustarse a un ritmo fijo del 1% mensual y pasarán a actualizarse en función del índice de la inflación oficial, con el objetivo de evitar una mayor apreciación del peso y corregir el atraso cambiario.
Según el nuevo esquema, las bandas se moverán en base al índice de precios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) con dos meses de rezago. En enero, por lo tanto, el ajuste se hará tomando como referencia la inflación de noviembre, que fue del 2,5%. De este modo, el ritmo de corrección será más acelerado que el vigente hasta ahora.
Con esta actualización, estimaciones privadas calculan que hacia fines de enero el techo de la banda del dólar mayorista podría ubicarse en torno a los $1.564.
Para febrero, en tanto, el ajuste proyectado rondaría el 2,1%, en línea con la inflación esperada de diciembre de 2025 según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del propio Banco Central, que releva las proyecciones de unos 40 economistas.
En el Gobierno y en el mercado esperan que este cambio contribuya a una mayor oferta de divisas y a una liberalización gradual de la demanda, en un contexto en el que el mercado cambiario continúa su proceso de normalización tras las restricciones heredadas.
En paralelo, el Banco Central anunció un nuevo esquema de compra de dólares con la meta de acumular hasta USD 10.000 millones a lo largo de 2026, siempre que se cumplan determinadas condiciones macroeconómicas.
Según explicó la autoridad monetaria, esas compras se realizarán a través de la remonetización de la economía: el Central saldrá a comprar divisas cuando aumente la demanda de pesos.
El BCRA proyecta que en 2026 la base monetaria pasará del 4,2% al 4,8% del PBI como resultado de una mayor actividad económica. Ese incremento, de acuerdo con los cálculos oficiales, permitiría absorber pesos y comprar en el mercado cambiario unos USD 10.000 millones, fortaleciendo las reservas sin presionar sobre el tipo de cambio.